Andrea Bécares: "Me considero adicta al arte y sus manifestaciones"

La artista preocupada por  el consumo en la vida contemporánea y la volatilidad de los verdaderos valores se animó a enfrentarse a un mano a mano con #MDZArte

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Muriel Del Barco

Andrea Bécares.

Pachy Reynoso/MDZ

La artista, pero también docente: Andrea Bécares Hinrichsen, manifiesta que todo lo desarrollado en su profesión lo transmite, "porque me apasiona la docencia", dijo.  "Desarrollo y experimentación de diseño, piezas únicas, composiciones e ilustraciones con diversas técnicas de dibujo y pintura en obras propias, transferidas a la enseñanza de la materia Técnicas de Dibujo y Dibujo de Productos, en las siguientes técnicas y temáticas: tintas de impresión, tinta china, acrílicos, témpera, floating, aerografía, aerosoles y grafiti, dibujo lineal, acuarelas, óleos, composiciones, collages, ilustraciones digitales, trabajos especiales en volumen y sobre objetos, dibujo con fibras, biromes, grafito, lápices policromos, pasteles grasos y tiza pastel, sanguina, emplantillado, grafiti, aerografía, diferenciación de materiales y sus resultados al implementarlos en diferentes soportes, etc.", manifiesta.

Para pintar, Andrea se guía con la intuición con lo que respecta al espacio y la composición, dibujo realista, síntesis y abstracción, color, textura y efectos.

Te invitamos a conocerla en profundidad a través de MDZ Arte:

¿Te dicen?

Andre, Flaca, Andreita y Andy.

¿Por qué?

Mi esposo me dice Flaca y por lo tanto muchos amigos de él lo hacen. La mayoría de mis afectos me dicen Andre y Andreita, es raro escuchar que me digan Andrea, y me encanta también. Andy, sólo Lito y Gime Vieyra del taller dónde me dan bolilla en todas mis locuras y en la primaria.

Andrea Bécares

¿Autodidacta o estudiada?

Soy una persona muy formada. He estudiado mucho y he tenido la gran satisfacción y honor de tener muchos y grandiosos maestros. También en algún punto, me considero autodidacta, ya que siempre conservé mi estilo y mis intereses, más allá de los cursos, becas y diferentes aportes de tantas personas que me acompañaron, me enseñaron y apoyaron en mi camino.

¿Qué es el arte para vos?

El arte para mí es sagrado, viene desde lo más profundo de mi existencia. Es la necesidad de expresar mi mirada y sentir con respecto a todo lo que me sucede como ser, observando la vida, el contexto que creamos, las relaciones. Soy una persona con un alto grado de sensibilidad, tengo la percepción híper desarrollada y disfruto el intercambio permanente con la gente, como también el aislamiento casi total de los momentos máximos de creación y procesos de producción.

Andrea Bécares

Me considero adicta al arte y sus manifestaciones, respeto y admiro en profundidad a los artistas en cualquier sea el campo en que se manifieste. La música, el teatro, el cine, obviamente las artes visuales, la ilustración, la literatura, la fotografía, todo absolutamente todo me fascina. 

Mi mayor respeto se lo llevan los artistas callejeros y los artesanos que día a día nos regalan sus dones.

¿Qué expresa?

Mi obra soy yo, y yo soy mi obra. Soy totalmente fiel a mis pensamientos y a mi sentir. Básicamente me entrego totalmente al proceso creativo y tengo cero inhibiciones de plasmar mi mundo interior. Si no lo hiciera viviría asfixiada. Es entonces que esta enorme sensibilidad me reconforta y me une a personas increíbles, en un sinfín de ideas que intento traducir y comunicar para los otros.

¿Cómo nació esta necesidad de expresarte a través del arte?

Desde que tengo conciencia me expresé desde cualquier medio que me permitiera experimentar. Me recuerdo muy pequeña y mis primeras sensaciones y registros de encontrar mucha satisfacción en el trabajo manual, en leer, en investigar, en coleccionar. Muy curiosa siempre, he realizado de todo en el campo artístico y eso me da herramientas para conseguir fidelidad en la concreción de mi propia obra.

¿Qué sentís cuando pintás?

Cuando pinto estoy concentrada. Ese estado me pone en otro plano, son horas largas, mi tiempo se expande, y los pensamientos se aletargan. Me entrego totalmente al proceso, no me apuro. Lo disfruto, aunque quizá no sea para nada una obra alegre. Igualmente al hacer una instalación, a veces son cientos de horas dentro de un museo o desarrollándola, y la satisfacción es enorme aun siendo algo tan efímero.

Andrea Bécares

¿Cómo te enfrentás a un lienzo blanco, a un material sin forma?

Soy una persona que escribe mucho, anoto y dibujo ideas en varios cuadernos simultáneamente, apunto notas en el celular, pienso en color, grabo notas de voz, etc. Porque una idea generadora de muchas obras puede surgirte en cualquier lugar, me escucho, tomo nota y luego reviso mis pensamientos. El espacio, la tela, los objetos, no me inhiben a la hora de arrancar y abarcarlos. Improviso muchísimo también con tanto contenido para comunicar. Y en ocasiones también pinto o dibujo sólo por el placer de sentir y ver vibrar el color o los materiales y su interacción con el soporte.

¿Cuál es el primer paso que das en una hoja en blanco?

No sé si tenga una metodología desarrollada, es probable pero no consciente.

Sí juego considerablemente con la composición en el espacio, me divierte y fuerzo a mi mente a no repetirse. La gran mayoría de mis obras se pueden exhibir desde cualquier ángulo. Le entrego el punto de vista al curador o espectador.

Cuando mirás cuadros viejos tuyos, ¿te encontrás o ya no?

Sí claro que me encuentro. Eso es lo maravilloso de esto, seguir perfeccionándome o mejorando, o mutando o lo que sea que me suceda con mi obra. Es interesante porque esto pasa a ser terreno de los críticos e historiadores, quizá una obra de mi juventud sea considerada mi definición como artista, el tiempo lo dirá.

Andrea Bécares

¿Cuándo te propusiste vivir del arte?

Cuando entendí que debía seguirme a mí misma, sin importar el beneficio exterior.

¿Se puede?

Obviamente. Como todo trabajo, hay que esforzarse y mucho, muchísimo más de lo que se imagina o se cree. Ser independiente, mi propia jefa, mi representante y todo lo que implica mover la obra requiere mucho esfuerzo. Esto tiene un gran y enorme beneficio que es sólo mío, mi libertad creativa.

¿Cuál es tu sueño?

Mis sueños con la madurez de la vida, los he convertido en proyectos. Y soy una gran luchadora, por lo que permanentemente estoy concretando mis deseos y mis metas. Por supuesto que ahora mi vida personal tiene como prioridad la crianza de mis hijos trillizos Bianca, Mateo y Franco, mi mayor proyecto de vida junto a mi esposo Pablo. Ellos cuatro son mi sueño cotidiano, mi fuente máxima de amor.

¿Te gusta mostrar lo qué hacés?

Disfruto y deseo mostrar todo lo que hago, mi fin es compartirlo. Una vez que termino algo, ya desde algún lugar no me pertenece. Mis obras terminan cuando recibo la devolución de otras personas. Es el fin altruista del arte, movilizar y conectarte con otros.

¿Cómo te llevás con el marketing?

Me gustaría ser más marketinera y comercial, supongo que todo lo que he logrado va acompañado por mi natural forma de ser y de vivir la vida, no tengo un personaje y no imposto nada en mi cotidianidad, así es que vivo tranquila y el apoyo que recibo es auténtico. Ahí reside mi verdadero poder como persona y profesional, todo lo construido ha sido a base de mi esfuerzo y capacidad, así es que los logros surgen como consecuencia de un camino y una búsqueda espiritual, como persona y en el campo profesional.

¿Qué te inspira?

La vida misma. Mi extensa capacidad de asombro. Mi meticulosa observación. Mi desarrollada percepción. Mi avidez de sensaciones. Los contrastes de nuestra humanidad, la capacidad infinita de amar y la frialdad de la destrucción. Todo. Absolutamente todo.

¿Qué sentís cuando terminás un cuadro?

Al terminar un cuadro me emociono mucho. Me vuelvo a conectar con ese proceso en el momento cuando lo estaba haciendo mientras lo firmo y le digo adiós. Es una porción de mí que se va. Pero es de otros también, porque los seres humanos somos demasiado similares.

¿Y cuándo lo empezás?

Y al empezar una obra sale con mucha fuerza su primera etapa. Soy muy física para trabajar, la cuelgo, la tiro al piso, la giro, la cambio de espacio. Experimento mucho en las técnicas, me gusta renovarme. Luego el proceso se vuelve meticuloso y obsesivo, días y días, trazos y más trazos, para conseguir saciar lo que mi mente ha imaginado.

¿Cómo le ponés un valor a tu obra?

Básicamente por la complejidad y el tamaño. También yo tengo en consideración dónde ha sido exhibida, seleccionada, si es tapa de catálogo, etc.

¿Quién valora más tu arte el mendocino o el turista? 

Creo que el valor del arte es universal, no está en duda eso. Es por esto que no opino sobre lo que otros opinan. El respeto por cualquier labor, ocupación y profesión que realizamos las personas es pilar en mi vida. Entiendo a aquellas que no valoran las artes y me limito a eso. Yo me siento muy valorada en todos los lugares a los que he llegado y donde se encuentra obra mía.

¿Dónde soñás con ver un cuadro tuyo?

En cualquier museo y en el lugar donde las personas que desean tener una obra mía dispongan.

¿Qué pieza o cuadro quisieras tener en tu casa que no sea tuyo?

Tengo mucha obra de colegas y amigos. Vivo rodeada de arte. Cuando algo mío se va, entra otra pieza de algún artista mendocino a mi colección, aunque bueno ya no es más mía, es de mis hijos.

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