AMIA abre sus puertas para quienes buscan trabajo por que "el desempleo choca fuertemente con la identidad"
El Servicio de Empleo hará una jornada gratuita con charlas, revisión de CV y herramientas para mejorar la búsqueda laboral.
Verónica Albajari, directora de la oficina del Servicio de Empleo de AMIA
Marlene Rolando / MDZ.En un contexto complejo para el empleo en la Argentina, el Servicio de Empleo de AMIA vuelve a poner el foco en una preocupación que atraviesa a miles de personas: conseguir trabajo. Verónica Albajari, directora del área, paso por Entrevistas MDZ y explicó que la oficina funciona como un puente entre quienes buscan una oportunidad laboral y las empresas que necesitan incorporar personal.
Entrevista completa a Verónica Albajari
-
Te puede interesar
Paso a Chile: estado actual y pronóstico en alta montaña
Una ayuda concreta en tiempos difíciles
La historia de este espacio comenzó en la década del 70, mucho antes del atentado a la AMIA. En aquel momento, la institución acompañaba a personas de la comunidad judía con distintas necesidades económicas, de vivienda o de salud. Sin embargo, muchas de ellas transmitían una demanda concreta: “Agradecemos la ayuda que recibimos, pero la verdad es que lo que queremos es que nos ayuden a encontrar trabajo”.
El 18 de julio de 1994 fue un quiebre para la comunidad judía
Del barrio de Once a todo el país
Así nació una primera bolsa de trabajo. Las trabajadoras sociales salían por el barrio de Once, miraban los carteles en las vidrieras de los comercios y conectaban esas búsquedas con las personas que AMIA asistía. Con el tiempo, ese mecanismo inicial se transformó en un servicio más amplio, profesionalizado y con alcance nacional.
El atentado del 18 de julio de 1994 marcó un quiebre. Después de la tragedia, en la que murieron 85 personas, la institución decidió abrir el servicio a toda la sociedad, de manera gratuita, como una forma de retribuir la ayuda recibida. “No le preguntamos a nadie ni de qué nacionalidad es ni qué religión tiene”, remarcó Albajari.
Un puente entre personas y empresas
La directora definió al Servicio de Empleo como un “conector” y un “abridor de puertas”. La oficina no genera empleo de manera directa, sino que vincula la oferta con la demanda: por un lado, personas desempleadas o que quieren cambiar de trabajo; por el otro, empresas que buscan cubrir vacantes.
Actualmente, el área cuenta con casi 1.200.000 currículums cargados desde 2002 y una base de 15.000 empresas, principalmente pymes. Según Al0bajari, el año pasado 850 personas consiguieron empleo a través de la articulación del servicio, que también trabaja en inclusión laboral de personas con discapacidad, jóvenes en situación de vulnerabilidad y migrantes.
El servicio de empleo de AMIA es para todos
Una jornada abierta el 7 de mayo
El próximo 7 de mayo, AMIA realizará una jornada gratuita para quienes estén en búsqueda laboral o quieran mejorar sus herramientas para cambiar de empleo. Habrá charlas sobre búsqueda de trabajo, uso de inteligencia artificial, manejo de LinkedIn y revisión de currículums con profesionales de recursos humanos.
Para Albajari, perder el empleo no implica solo quedarse sin ingresos: también afecta la identidad personal y familiar. “El desempleo choca fuertemente con la identidad”, afirmó. Por eso, insistió en que el objetivo es acortar los plazos de búsqueda y acompañar a las personas en un proceso que muchas veces resulta difícil. “Queremos que el Servicio de Empleo sea un lugar para que todos puedan encontrar su lugar”, concluyó.