Alquileres por las nubes: qué piensan los mendocinos sobre los precios
Entre requisitos infinitos y servicios cada vez más caros, buscar una vivienda en Mendoza se convirtió en una odisea. La brecha entre salarios y alquileres.
Voces en la calle: escuchá qué dicen los mendocinos sobre el desafío de alquilar. Foto: Santiago Tagua/MDZ
MDZ recorrió las calles del centro mendocino para conocer lo que piensa la gente sobre la odisea de alquilar una casa o departamento. Mientras el debate nacional se ha visto sacudido por los créditos hipotecarios de privilegio, el ciudadano de a pie en Mendoza enfrenta una realidad mucho más cruda relacionada con los alquileres.
Los últimos datos del Centro RA de la UBA son lapidarios: desde diciembre de 2023, los alquileres treparon un 423%, superando por casi el doble a la inflación general.
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Por su parte, los testimonios reflejan la disparidad de un mercado complejo. Una joven que comparte vivienda con amigos en Godoy Cruz relató que, entre seis personas, deben reunir $850.000 para cubrir un alquiler que ni siquiera cumple con sus expectativas de confort. "Es lo más económico que encontramos", confesó con resignación, evidenciando que el concepto de vivienda digna ha sido desplazado por la urgencia de lo que se ajusta al bolsillo.
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El contraste con el sistema bancario es, cuanto menos, desalentador. Aunque en este 2026 los bancos privados como el BBVA o el Santander han bajado sus tasas para créditos hipotecarios UVA a niveles de entre el 7,5% y el 9,5%, el acceso sigue siendo un espejismo para la mayoría.
Para un departamento estándar en la provincia, valuado en unos US$ 80.000, una familia mendocina necesita ingresos mensuales superiores a los $2.500.000. Es una cifra que parece de otra galaxia cuando se contrapone con el salario promedio local.
Esta desconexión genera un efecto embudo hacia el mercado de alquileres, donde la demanda no para de crecer y las condiciones se vuelven leoninas. "Está difícil conseguir alquiler por la cantidad de requisitos que te piden, sobre todo las inmobiliarias", explicó un joven que recientemente logró mudarse pagando $500.000 mensuales. La falta de flexibilidad empuja a muchos a buscar dueños directos, una "tierra prometida" que cada vez ofrece menos vacantes y condiciones de mantenimiento muchas veces precarias.
La realidad de los alquileres contada por quienes caminan la ciudad: mirá el video:
El costo invisible de habitar en Mendoza
Vivir hoy no es solo pagar el canon mensual. Los servicios han crecido de forma desproporcionada, con el gas natural liderando los aumentos con un impactante 766% acumulado. Para quienes alquilan en zonas como la Quinta Sección, los valores pueden escalar hasta el $1.250.000 por departamentos de dos dormitorios, donde a menudo el precio no tiene relación con el estado de la propiedad. "A veces el precio no se condice con el lugar", lamentó otro de los entrevistados, señalando una distorsión de valores que parece no tener regulación eficiente.
Ante este panorama, las modificaciones en programas estatales como "IPV Mi Casa", que ahora permite presentar documentación de ingresos con hasta seis meses de antigüedad, intentan dar un respiro administrativo.
Sin embargo, para el mendocino que hoy debe decidir entre pagar las expensas o el servicio de agua -que subió un 366%-, las soluciones de fondo parecen estar todavía lejos del horizonte. Mientras tanto, la calle sigue hablando: alquilar en Mendoza ya no es una transacción, es un acto de supervivencia urbana.