AC/DC se despidió de Buenos Aires con un show épico ante miles de personas: las joyitas de la última noche
La legendaria banda australiana cerró su "Power Up Tour" con tres shows inolvidables, marcando su regreso después de 17 años. El martes, el Monumental vibró con los clásicos en el día del cumpleaños de Angus Young. Los fuegos artificiales coronaron una noche épica.
Angus Young, Brian Johnson, Stevie Young, Matt Laug y Chris Chaney dieron un show épico en River Plate.
DF EntertainmentEl estadio Más Monumental de River Plate volvió a ser testigo de un hito que quedará marcado en la historia del rock: el regreso de AC/DC a la Argentina. En el marco de la gira Power Up Tour 2026, la legendaria banda australiana se presentó en el mítico estadio de la Ciudad de Buenos Aires los días 23, 27 y 31 de marzo, cerrando la última fecha con un especial festejo por el cumpleaños número 71 de Angus Young, el guitarrista fundador.
Diecisiete años después del inolvidable show de 2009 -que quedó inmortalizado en el DVD Live at River Plate- Angus Young, Brian Johnson, Stevie Young, Matt Laug y Chris Chaney volvieron a hacer vibrar el estadio ante más de 200.000 personas -entre las 3 fechas- que viajaron desde todos los rincones del país para ver el arrollador recital.
El martes 31 de marzo, la banda cerró su paso por Buenos Aires tras tres noches llenas de energía, pogo, emoción y hard rock, reafirmando su lugar como una de las bandas más influyentes del rock mundial.
El público argentino, el predilecto de AC/DC
Desde la tarde, las inmediaciones del Monumental fueron invadidas por generaciones de fanáticos que lucían remeras, cuernitos rojos y cadenas, listos para vivir una noche inolvidable. Algunos, regresaron para volver a experimentar la energía que sintieron en los memorables shows de 1996 y 2009, esta vez, acompañados por las nuevas generaciones a las que les transmitieron su pasión por el rock -como sus hijos y/o sobrinos-.
Otros, se dieron el gusto de ver, por primera vez, a la agrupación nacida en Sídney, Australia, en 1973, que sigue haciendo historia a un siglo de sus comienzos, cerrando un pendiente soñado, siendo conscientes de su trascendencia. Desde Córdoba, Mendoza, distintos rincones de Buenos Aires y hasta de otros países como Colombia, Ecuador y Chile, una multitud llegó y se congregó afuera del estadio coreando los hits de AC/DC, en la previa del espectáculo.
Así fue el tercer y último show de AC/DC en River Plate
Luego del show del power trío cordobés Eruca Sativa, a las 19:30 llegó el turno de The Pretty Reckless, la banda estadounidense de hard rock liderada por Taylor Momsen -quien alcanzó la fama por su papel como Jenny Humphrey en la serie Gossip Girl-, calentando el monumental escenario en el que tocarían, más tarde, los músicos australianos.
Mirá el show de The Pretty Reckless en la previa de AC/DC
La multitud presente empezó a corear y a palpitar la llegada de AC/DC con cánticos, saltos y miles de cuernos iluminando de rojo el estadio.
A las 21 en punto, el cumpleañero Angus Young irrumpió en el escenario bajo un rugido ensordecedor de la audiencia, mientras la inconfundible voz de Brian Johnson desataba la euforia de los fanáticos con “If You Want Blood (You’ve Got It)”. A esa explosión de energía le siguió la poderosa “Back in Black”, con la misma potencia de siempre.
Con un arranque demoledor, el recital siguió su curso con temas como “Demon Fire” y “Shot Down in Flames”, los cuales sostuvieron la intensidad de una noche que prometía ser inolvidable. Enseguida, el Monumental estalló cuando sonó el icónico riff de “Thunderstruck”, uno de los picos de la velada. A continuación, la banda continuó con “Have a Drink on Me” antes de que la campana de "Hells Bells" nos llevara a sentir la atmósfera del inframundo.
Mirá el video de Back In Black en River Plate
El repertorio continuó con un recorrido por diferentes épocas de la banda, incluyendo canciones como “Shot in the Dark” y “Stiff Upper Lip”, que conectaron con los fanáticos de todas las generaciones.
Uno de los momentos más esperados de la noche fue el de “Highway to Hell”, donde una marea roja saltó al compás en el campo, creando un furioso y único pogo, demostrando, una vez más, que el público argentino deja todo en los shows AC/DC.
Mirá el video de Highway to Hell
Enseguida, los presentes siguieron saltando con “Shoot to Thrill”, mientras que “Sin City” demostró que la mística de la banda sigue intacta. Uno de los momentos más sorprendentes fue “Jailbreak”, que sacudió al público con su poder y energía.
Los clásicos continuaron con “Dirty Deeds Done Dirt Cheap”, “High Voltage” y “Riff Raff”, que trasladaron a los asistentes al comienzo de la historia de AC/DC, preparando el terreno para un final repleto de éxitos. “You Shook Me All Night Long” fue recibida como un himno, y la vibrante “Whole Lotta Rosie” levantó a la multitud, con una marea de brazos en alto celebrando cada acorde.
Así se lució Angus Young en el Monumental
Sin embargo, el clímax de la noche llegó con la versión extendida de “Let There Be Rock”, donde Angus Young, celebrando su 71° cumpleaños, deslumbró a todos con un solo de guitarra lleno de pasión, resistencia y carisma. Fue un momento de pura historia del rock, en el que el líder de AC/DC recorrió el escenario -y luego se elevó con una plataforma a medida que su solo se hacía cada vez más sublime- mientras la multitud se entregaba a su música.
Después de una ovación ensordecedora, la banda se retiró del escenario brevemente, para luego regresar con la explosión final de “T.N.T.”. El cierre de la noche no podría haber sido más grandioso: “For Those About to Rock (We Salute You)” resonó en todo el estadio.
“Buenos Aires, ustedes son el número uno”, aseguró Brian Johnson antes de despedirse del público argentino presente exclamando: “¡Los amamos!”. Fue entonces que los cañones descendieron hasta el escenario, para simular el estruendo del lanzamiento proyectiles pesados en escena. Como si fuera poco, los fuegos artificiales iluminaron el cielo de Buenos Aires y el Monumental vibraba con la fuerza de una despedida que será recordada por siempre.









