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¿Qué pasa con la seguridad de los jóvenes cuando salen del colegio?

Muchos adolescentes mendocinos permanecen en la vía pública al salir del colegio o al trasladarse a clases de Educación Física. Aunque no hay una ola de robos, algunos casos encendieron las alarmas.
En otros momentos, los colegios han pedido mayor presencia policial en horarios clave, como salidas y siestas. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
En otros momentos, los colegios han pedido mayor presencia policial en horarios clave, como salidas y siestas. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Cada día, cientos de jóvenes mendocinos se quedan fuera de sus casas después de clases. Algunos almuerzan en plazas cercanas a sus escuelas, otros matan el tiempo entre turnos y muchos deben caminar hasta sedes externas para cursar Educación Física. En ese lapso, están más expuestos: sin la contención del colegio ni la vigilancia constante de un adulto.

En zonas como el Parque Cívico, donde se mueven estudiantes  del CUC, el Magisterio y el Martín Zapata, la rutina escolar incluye salir del colegio al mediodía, caminar unas cuadras y quedarse en el parque o alrededores hasta que empiece otra materia. Lo mismo ocurre en Godoy Cruz, donde los alumnos de escuelas cercanas a la Plaza departamental o al espacio verde Menotti-Pescarmona se instalan en el pasto o en los bancos a pasar la siesta.

Aunque estos espacios también son de encuentro y libertad, lo cierto es que la falta de controles específicos genera preguntas sobre su seguridad. Y si bien los hechos delictivos no son masivos, los que ocurren alcanzan para encender alguna señal de alerta.

En las inmediaciones de cada institución los jóvenes se encuentran resguardados, pero qué pasa fuera. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Los casos que generaron preocupación

En las últimas horas, hubo episodios aislados que encendieron alarmas en Godoy Cruz y Ciudad. Uno de los hechos ocurrió este lunes en pleno centro de Godoy Cruz. Dos adolescentes de 15 años, que cursan en una institución privada, estaban sentados frente a la municipalidad a las 15.00 cuando fueron abordados por cuatro delincuentes armados con cuchillos. A uno de los chicos le pegaron suavemente en la cabeza para reducirlo, y al otro lo amenazaron mientras le quitaban su celular.

En la Ciudad de Mendoza, otro episodio reciente tuvo como víctima a una alumna de 13 años. Ocurrió este martes, cerca de las 8.00, en calle Catamarca, antes de llegar a San Martín. La joven había bajado del micro cuando fue interceptada por un hombre que le arrebató el celular. Por suerte, un preventor municipal se hizo presente en la zona y logró reducir al agresor, que fue identificado y el caso quedó tipificado como "averiguación robo".

Estos episodios ocurrieron en plena mañana o en horas siesta, momentos donde los adolescentes se mueven solos por las cercanías de los colegios.

Qué dicen desde los colegios y la seguridad oficial

Desde algunas escuelas reconocen que ha habido picos de inseguridad en años anteriores, pero aclaran que el presente es más tranquilo. Julio, rector del colegio San Luis Gonzaga, explicó: “No he escuchado últimamente situaciones de inquietud o dificultad con el tema inseguridad. En otros años sí, y se actuó pidiendo mayor acompañamiento policial y de las familias”.

Otro de los puntos sensibles para algunas instituciones es el traslado a sedes externas para clases deportivas. Por ejemplo, muchas escuelas alquilan el espacio de clubes o uniones vecinales para hacer Educación Física. Al momento de trasladarse a esa sede no todos los adolescentes van en grupo y allí cuando pueden quedar más vulnerables.

La prevención comunitaria se vuelve esencial para cuidar a los chicos fuera del aula. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ.

Lo que ve (y no ve) el sistema de seguridad

Desde el área de monitoreo provincial (SEO), indicaron que no tienen reportes recientes de hechos delictivos vinculados directamente a adolescentes que salen del colegio. Según su información, si bien puede haber robos aislados, no se detecta un patrón ni un aumento de este tipo de denuncias.

Esto no significa que no ocurran: muchas veces los casos no se denuncian formalmente o se resuelven entre particulares. La falta de reportes impide que se activen respuestas sistemáticas. Por eso, tanto desde las escuelas como desde los municipios se alienta a visibilizar cada hecho.

Una oportunidad para mejorar la prevención

Lejos del pánico, el desafío es pensar cómo acompañar mejor a los jóvenes fuera del horario escolar. Algunos colegios ya han solicitado más presencia policial en horarios críticos, como la siesta o la noche, cuando salen alumnos de escuelas técnicas. También hay experiencias de preventores municipales asignados a ciertas zonas escolares.

Consejos para prevenir robos a estudiantes cerca de escuelas

  • Evitar zonas poco transitadas. En lo posible, permanecer en calles con buena visibilidad y circulación de personas.
  • No exhibir objetos de valor como celulares, auriculares caros, relojes o mochilas llamativas en espacios públicos.
  • Formar grupos para trasladarse. Ir acompañado reduce las probabilidades de ser elegido como blanco.
  • Tener identificados los puntos seguros, como comercios o edificios públicos cercanos a los colegios a los que acudir en caso de emergencia.
  • Usar apps de localización o botones de emergencia en el celular. Herramientas como “Modo SOS” o “Encontrar mi dispositivo” pueden ser clave.
  • Coordinar con docentes o directivos para evitar que los chicos esperen solos durante mucho tiempo entre turnos o antes de clases especiales.
  • Fomentar la denuncia. Muchos casos no llegan a las estadísticas ni al SEO porque las víctimas no denuncian por miedo o desconfianza. Visibilizar el delito es el primer paso para que se actúe.