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Revelan por qué la milanesa sigue siendo la reina del menú argentino

Un plato que trasciende modas, une generaciones y despierta recuerdos de hogar. Rodrigo Ávalos, del Club de la Milanesa, graficó cuál es el secreto de una de las pasiones gastronómicas argentinas.
La milanesa, un plato que nos lleva directo a casa. Foto: El Club de la Milanesa
La milanesa, un plato que nos lleva directo a casa. Foto: El Club de la Milanesa

Cada 3 de mayo, la Argentina celebra una de sus pasiones gastronómicas más profundas: la milanesa. ¿El motivo de la fecha? Una votación espontánea realizada en Facebook en 2011 por fanáticos del plato, sin razón histórica ni religiosa, simplemente porque los argentinos decidieron homenajear a su comida más querida.

Para conocer más sobre este fenómeno que trasciende generaciones, hablamos con Rodrigo Ávalos, gerente general del Club de la Milanesa, una de las cadenas que más sabe del tema.

Rodrigo Ávalos, gerente general del Club de la Milanesa.

“La milanesa es el mejor producto argentino”, asegura sin titubeos Ávalos. Y agrega: “Más allá del asado o las empanadas, es el plato  que podríamos comer casi todos los días. Se adapta a cualquier momento: al plato, en sándwich, casera o en restaurante. Es versátil y nos acompaña en todas”.

Detrás de esa conexión emocional también hay una historia de hogar. “Cuando alguien recuerda la mejor milanesa de su vida, no habla de un restaurante gourmet. Habla de su madre, de su abuela, de la infancia”, explica. Y ahí está el secreto del fanatismo argentino: no es solo el sabor, sino el recuerdo que despierta.

Los secretos del éxito

Pero más allá de lo emocional, Ávalos detalla cuál es el secreto para una buena milanesa: “Son cuatro claves. Primero, la carne: tiene que ser de calidad, como la nalga, el bife de chorizo o el lomo. Segundo, la huevada - ese preparado de huevo donde se condimenta la carne antes del empanado -. Tercero, el rebozador, que le da la crocancia. Y cuarto, la temperatura y tipo de aceite”.

En cuanto a las preferencias del público, la milanesa de carne sigue siendo la reina. “Las más pedidas en nuestros locales son la napolitana y la a caballo”, cuenta. ¿Y qué pasa con las guarniciones? Aunque el puré tiene su lugar en los hogares, “cuando la gente sale a comer, las papas fritas ganan por goleada”.

De izquierda a derecha: Santiago Mariano, Celina Rosso y Federico Sala, socios del Club de la Milanesa.

Una fábrica de felicidad

El Club de la Milanesa produce entre 80.000 y 100.000 milanesas por semana y recibe a más de 300.000 comensales al mes, tanto en salón como por delivery. “Es una maquinaria enorme y todo el tiempo estamos innovando”, explica Ávalos.

Y si bien la milanesa tradicional no pasa de moda, las tendencias apuntan a la diversificación. “Hoy hay milanesas dobles, con toppings exóticos, picantes, con quesos como burrata o stracciatella, y hasta en sándwiches de pan francés o de hamburguesa”, enumera. Sin embargo, remarca que la verdadera innovación está en el tipo de carne: entraña, lomo o bife de chorizo son las vedettes del momento.

¿La milanesa a caballo es argentina? “Sí, es un invento argentino, somos unos genios”, dice entre risas el gerente. La combinación de una milanesa con un huevo frito encima, más papas fritas para mojar en la yema, se convirtió en una experiencia casi religiosa para el comensal promedio. “Es de las mejores situaciones que uno puede vivir”, afirma.

Este 3 de mayo, entonces, no es solo una fecha inventada por redes sociales. Es una excusa perfecta para volver a ese plato que huele a cocina familiar, sabe a domingo en casa y nos conecta con lo más profundo de nuestra identidad. Porque en Argentina, la milanesa no es solo comida. Es un ritual.