Vasectomía: por qué cada vez más jóvenes mendocinos recurren a este método anticonceptivo
La vasectomía es un método anticonceptivo que se realiza a través de una cirugía sencilla. Si bien no es una práctica nueva y aún persiste una marcada diferencia respecto a la cantidad de intervenciones realizadas a mujeres, en los últimos años se ha registrado un aumento en las consultas y en las operaciones de varones. En Mendoza, especialistas confirman que cada vez más hombres se acercan a los consultorios para asumir un rol activo en la anticoncepción. Además, desde el Ministerio de Salud, si bien admiten que todavía es necesario fortalecer el acceso a la información y a la educación sexual, señalan que las consultas en los efectores públicos crecen de manera lenta pero constante.
“Háganse la vasectomía y alivien la carga hormonal de sus esposas. Además de la responsabilidad reproductiva”, escribió hace unas semanas en una historia de Instagram el influencer mendocino Franco Fusari, quien fue padre por segunda vez.
El posteo generó debate entre los usuarios y repercutió en diferentes medios. Y es que aunque este método tiene un tiempo ya, la tendencia creció y actualmente genera interés entre los mendocinos.
“Yo creo que la vasectomía se ha hecho famosa, por así decirlo, en estos últimos 4 o 5 años”, afirmó Juan Manuel Bujaldon del Centro Urológico Mendoza y remarcó que, aunque el procedimiento se hace desde hace varios años, existe un cambio social que habilita a que deje de ser tabú y pueda ser elegido sin prejuicios para controlar la natalidad.
“El hombre ahora quiere tomar partido de la anticoncepción y no dejar que sea la mujer, en la pareja, la que tenga que tomar pastillas, colocarse el DIU (Dispositivo Intrauterino) o llegar a un método invasivo como es la ligadura de trompas. A su vez, hoy con el tema de las redes sociales, la gente ve los videos explicativos, entiende de qué se trata y eso la empuja a consultar”, consideró el profesional.
Del mismo modo, el urólogo Pablo Tennerini confirmó que en los últimos años han aumentado las consultas sobre vasectomía en la provincia de Mendoza. Para el profesional, este método representa una forma de compartir de manera más equitativa la responsabilidad de la planificación familiar, dejando de ser una carga exclusiva para las mujeres.
El perfil de pacientes: crece la consulta de hombres sin hijos
En Argentina, la Ley N.º 26.130 sancionada en 2006, garantiza el derecho de todas las personas mayores de edad a acceder a la ligadura de trompas y a la vasectomía. Las obras sociales, las entidades de medicina prepaga y los servicios públicos de salud tienen la obligación de cubrir estas prácticas.
Según Juan Manuel Bujaldo, en Mendoza los hombres que suelen optar por esta operación tienen entre 35 y 55 años, ya han formado una familia, y están en pareja o solos, pero con hijos. Por otro lado, para Pablo Tennerini últimamente se ha incrementado la consulta por parte de varones más jóvenes, de entre 25 y 30 años, que no tienen hijos, mantienen una relación estable, pero han decidido en común acuerdo no convertirse en padres.
Para ambos profesionales, si bien a partir de la normativa vigente desde los 18 años, los pacientes pueden acceder a la anticoncepción quirúrgica, resulta controversial cuando consultan chicos que rondan los 20 años.
“Lo importante de la consulta es sentarse con el paciente, escucharlo y obviamente explicarle extendidamente de qué se trata, que es un procedimiento prácticamente irreversible”, indicó Bujaldon.
En este sentido, Tennerini señaló que es fundamental reconocer el derecho a ejercer la objeción de conciencia porque quizás, más allá del marco legal, los jóvenes no tienen la madurez necesaria para tomar esta decisión. “Hay que sentarse y hablar sobre qué significa pensar en una paternidad responsable, remarcando que si después se arrepienten es caro acudir a otras cirugías para revertir la vasectomía”, remarcó.
Respecto a este último punto, aunque la vasectomía se considera un método anticonceptivo permanente, los especialistas reconocieron que actualmente es posible revertirla mediante una intervención que se denomina vasovasostomía. Otra alternativa es recurrir a la fecundación in vitro. Ambas opciones, ante un eventual arrepentimiento, implican procedimientos complejos y de alto costo.

“Técnicamente, se han empezado a realizar cirugías en las cuales se reconstruye lo que con la vasectomía se rompió, pero la tasa de éxito es muy baja. Nosotros al paciente le planteamos de que es algo irreversible, pero él sabe que puede llegar a tener chances si en algún momento cambia de opinión”, explicó Juan Manuel.
Por su parte, Tennerini remarcó que es importante que los pacientes sepan que luego de someterse a una vasectomía, las prepagas y obras sociales no cubren cirugías o métodos de reversión si deciden dar marcha atrás.
La vasectomía en los hospitales públicos de Mendoza
En nuestro país la vasectomía está disponible de forma gratuita. En Mendoza, los centros de salud pública que ofrecen este procedimiento son el Hospital Central, el Hospital Luis Lagomaggiore, el Hospital Alfredo Ítalo Perrupato, el Hospital Regional Diego Paroissien, el Hospital Victorino Tagarelli y el Hospital Teodoro J. Schestakow.

Johana Bazán, jefa del Programa de Salud Sexual y Reproductiva, explicó que para solicitar un turno solo es necesario comunicarse al 0-800-222-3444. A través de esta línea, los hombres reciben asesoramiento y son derivados al hospital más cercano según su lugar de residencia.
En cuanto al número de intervenciones, la cantidad de vasectomías realizadas en el sistema público es considerablemente menor en comparación con el sector privado. Por ejemplo, el Centro Urológico Mendoza lleva a cabo entre 7 y 10 cirugías por semana, mientras que en toda la provincia, los hospitales públicos realizan aproximadamente 100 intervenciones al año.
Al respecto, Bazán indicó que persiste una notable diferencia entre las cirugías anticonceptivas masculinas y femeninas realizadas en el ámbito público: las ligaduras tubáricas representan el 96%, frente al 6% correspondiente a vasectomías. No obstante, las cifras muestran una evolución positiva si se considera que, años atrás, solo se hacían 10 vasectomías anuales.
En este marco, la licenciada en obstetricia destacó la importancia de seguir fortaleciendo el acceso a la información, especialmente considerando que el 60% de la población mendocina no cuenta con obra social.

