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Buscan juntar fondos para ayudar a los chicos del Escorihuela antes de que llegue el invierno

El merendero del barrio Escorihuela necesita $850.000 para cerrar su frente y proteger a los chicos del frío.
Voluntarios ayudan a reparar el frente del merendero para resguardar a los niños del frío. Foto: Gentileza
Voluntarios ayudan a reparar el frente del merendero para resguardar a los niños del frío. Foto: Gentileza

En el corazón de La Favorita, el merendero  del barrio Escorihuela  lanzó una colecta  solidaria con un objetivo claro: juntar $850.000 antes de que llegue el frío. La suma es necesaria para cerrar el frente del lugar y que los chicos no tengan que pasar el invierno con las puertas abiertas, lo que permitirá que los chicos puedan seguir asistiendo sin sufrir las bajas temperaturas.

En este espacio comunitario se dan clases de apoyo escolar, actividades culturales, juegos y, cada fin de semana, se brinda un plato de comida caliente o una merienda. Sin embargo, las bajas temperaturas ya empiezan a sentirse, y si no logran reunir el dinero, el invierno será aún más duro para las familias que asisten.

La colecta está activa y quienes puedan colaborar económicamente pueden hacerlo a través de la cuenta de Mercado Pago:

  • Alias: colectaescorihuela
  • CVU: 0000003100072094374598
  • A nombre de: Ulises Llanes Vignale

Desde el merendero destacan que toda ayuda suma, incluso compartir la campaña en redes sociales o con conocidos. “Si no tenés un peso, ayudanos difundiendo este video”, dicen en su mensaje. La idea es llegar a la mayor cantidad de personas posible para cumplir el objetivo.

Una gran cantidad de niños juegan, estudian y meriendan en un espacio que necesita ayuda urgente para enfrentar el invierno. Foto: Gentileza.

El merendero funciona desde hace 7 u 8 años. Primero fue impulsado por una organización social, pero durante la pandemia dejó de operar. El año pasado, gracias al impulso de un concejal de Capital, el espacio volvió a la vida con actividades que mezclan educación, cultura y contención social.

Cada fin de semana, entre 30 y 50 chicos y chicas de entre 4 y 14 años asisten al merendero. Allí reciben apoyo escolar, meriendas, juegos, y también tienen un lugar donde expresarse a través del arte, el canto o la música. “La idea es que puedan hacer algo que les guste, que tengan posibilidades de acceder a una vida mejor”, explicó Rodolfo, quien está al frente del espacio.

Los chicos del Escorihuela reciben contención, juegos y educación. Foto: Gentileza.

Además del acompañamiento de adultos, colaboran jóvenes del secundario que comienzan a involucrarse en la militancia política y el trabajo social. El espacio aún está en obra: falta colocar luz, conseguir mobiliario y otros elementos. Pero con el portón colocado, darán un paso fundamental para seguir funcionando durante el invierno.

Tal cual se explica en el video que realizaron desde el merendero para las redes sociales, Rodolfo remarca: "No acostumbramos a pedir porque creemos que la forma correcta de hacer política es dando el ejemplo y haciendo sin pedir nada".

El barrio Escorihuela es uno de los tantos sectores populares donde la organización comunitaria suple muchas carencias. Este esfuerzo colectivo busca cuidar a los chicos del frío y mantener un espacio de contención que ya forma parte esencial de sus vidas.