Así era Bergoglio según un cura amigo desde antes de ser Francisco
En medio de la conmoción mundial por la muerte del papa Francisco, su historia en Argentina permite reconstruir al hombre que hubo detrás de la figura pontificia. Uno de ellos es Fabián Báez, cura párroco de la iglesia María Reina de Villa Urquiza y viejo amigo de Jorge Mario Bergoglio, a quien conoció cuando todavía era arzobispo y recorría las calles de la Ciudad de Buenos Aires como un sacerdote cercano a los más humildes.
Fabián Báez, en diálogo con Marío Ursúa en Digamos Todo por MDZ Radio FM 105.5, recordó la relación que mantuvo con Jorge Mario Bergoglio antes de ser elegido Jefe del Estado Vaticano: "Yo lo conocí cuando era adolescente. Él fue para mi como un padre, un maestro. Hoy es un día muy difícil, muy duro... y también hay una especie de alivio porque lo vimos sufrir mucho. Fue como una fruta que fue cayendo de a poco".
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En este sentido, Báez remarca el fuerte contraste de la situación actual en comparación al día en el que Bergoglio fue elegido como líder espiritual de la Iglesia Católica 12 años atrás. "Aquél día fue una alegría inmensa. Yo lo sentí como una bendición que nos tocaba a todos nosotros, en el medio de tanta dificultad. Y nos tocó. Nos tocó algo bueno", afirmó emocionado.
El cura cree que el papa Francisco terminó siendo fiel a su impronta y su personalidad durante todo su papado: "Bergoglio era un hombre picante. Fue profundamente disruptivo. Yo creo que esto tiene que ver con que es argentino, porteño y jesuita. Tiene que ver con lo que él leyó y las experiencias que vivió. Admiraba tanto la fe del pueblo argentino... por esto visitaba todos los meses a San Cayetano, San Pantaleón, a las villas. Le gustaba compartir la fe de la gente. Era algo muy notorio".
Báez contó que el papa Francisco estuvo presente y lo ayudó en "momentos muy complicados" de su vida. "Se murió alguien muy cercano para mí. Siempre le pedía alguna palabra o algún consejo. Era alguien muy cercano en mi vida", recordó y reveló que habló por última vez con el papa el pasado 8 de febrero: "Estaba un poco preocupado porque no se sentía muy bien de salud y tenía mucho trabajo por el Jubileo".
Al final, Báez mantiene la esperanza: "Dios le dirá al papa que venga lo que tenga que hacer. Yo creo que, desde el cielo, Dios nos pondrá un papa a la altura de los tiempos que se vienen y a la altura de lo que fue Francisco".