Presenta:

Islas Malvinas: el acuerdo secreto que pudo cambiar la historia

En 1974, el gobierno británico propuso a Perón un inédito modelo de soberanía compartida sobre las Malvinas. El plan, confidencial y avanzado, se frustró.
Documento secreto de 1974: el Reino Unido propuso un condominio con Argentina para compartir la soberanía de las Malvinas. Foto: NA
Documento secreto de 1974: el Reino Unido propuso un condominio con Argentina para compartir la soberanía de las Malvinas. Foto: NA

El 2 de abril es una fecha marcada a fuego en la memoria colectiva de los argentinos. Cada año se recuerda a los veteranos y caídos en la Guerra de Malvinas, pero también es una oportunidad para recuperar capítulos menos conocidos de la historia. Uno de ellos ocurrió ocho años antes del conflicto bélico de 1982, cuando existió una propuesta concreta para evitar la guerra: el Reino Unido le ofreció a Argentina un inédito acuerdo de soberanía compartida sobre las islas.

En 1974, el gobierno laborista británico encabezado por Harold Wilson envió una propuesta confidencial al entonces presidente Juan Domingo Perón. El plan, entregado personalmente por el embajador James Hutton al canciller argentino Alberto Vignes, sugería un modelo de administración conjunta.

Ambas banderas flamearían en las islas, el español y el inglés serían idiomas oficiales y se establecería una gobernación rotativa entre el monarca británico y el presidente argentino. La intención era clara: terminar con el conflicto por la soberanía y permitir que los isleños pudieran desarrollarse en un clima de estabilidad y respeto mutuo.

La primera parte del documento. Fuente: Daily Mail. 

Carlos Ortiz de Rozas, diplomático argentino que participó de aquellas gestiones, relató que Perón recibió la propuesta con entusiasmo. “Aceptemos. Una vez que pongamos pie en las Malvinas no nos saca nadie y poco tiempo después la soberanía será argentina por completo”, habría dicho el presidente, convencido de que esa era una puerta de entrada a una solución definitiva.

Pero el destino tenía otros planes. Veinte días después de recibir la propuesta, Perón murió. Su sucesora, María Estela Martínez de Perón, no continuó con las negociaciones. Afectada por la crisis interna y presionada por sectores del peronismo que exigían una posición más firme, optó por no avanzar. Del lado británico, la falta de confianza en su liderazgo hizo que Londres retirara la oferta. El proyecto quedó archivado, aunque un documento interno de la Cancillería argentina fechado en diciembre de ese año demuestra que todavía no había sido descartado completamente.

Segunda parte del documento. Fuente: Daily Mail. 

Con el paso del tiempo, el contexto cambió radicalmente. Argentina cayó en una dictadura, y en 1982 el conflicto por la soberanía de las islas desembocó en una guerra que dejó cientos de muertos y heridas diplomáticas que perduran hasta hoy.

A cuatro décadas de aquel conflicto, este capítulo olvidado demuestra que otra historia era posible. Un acuerdo de cogobierno estuvo al alcance de la mano, pero la muerte de Perón y las decisiones políticas posteriores truncaron una vía pacífica que tal vez podría haber evitado el derramamiento de sangre. Hoy, miércoles 2 de abril, mientras se honra a quienes dieron la vida por las Malvinas, también es momento de reflexionar sobre las oportunidades que la historia ofreció y que el presente aún puede recuperar.

La propuesta británica traducida al español

"Como continuación de la conversación que mantuve con Su Excelencia el 4 de junio, me complace informarle que ahora he recibido instrucciones del Gobierno de Su Majestad para proponer que las discusiones entre el Reino Unido y Argentina sobre el futuro de las Islas Malvinas se reanuden sobre la base de las salvaguardas que se pretenden extender a los isleños en el eventual caso de un condominio. Estas discusiones se llevarían a cabo sin perjuicio de las respectivas posiciones del Reino Unido y el Gobierno argentino con respecto a la soberanía territorial sobre las Islas Malvinas".

"Debo explicar que el objetivo principal del Gobierno de Su Majestad al entablar negociaciones sobre la base de un condominio sería resolver la disputa sobre la soberanía —reconociendo la co-soberanía entre Argentina y el Reino Unido sobre las islas—, y que el producto final podría ser un tratado que resolviera las disputas anglo-argentinas y creara una atmósfera favorable en la cual los isleños pudieran desarrollarse según sus propios intereses. Para la operación del Tratado, las dos partes aceptarían compartir la soberanía sobre las islas. El condominio estaría a cargo de Su Majestad la Reina y Su Excelencia el Presidente de la Argentina".

"Existen varias formas en que podría funcionar un condominio, pero los elementos básicos podrían incluir lo siguiente:

  • Las banderas británica y argentina ondearían lado a lado, y los idiomas oficiales serían el inglés y el español;
  • Todos los "habitantes" de las islas poseerían doble nacionalidad;
  • Los pasaportes actuales de colonia serían reemplazados por documentos de viaje emitidos por el condominio;
  • La constitución, administración y sistema legal actual tendrían que adaptarse a los términos del condominio. El gobernador sería designado alternativamente por la Reina y el Presidente de Argentina;
  • Se requerirían otros cambios constitucionales que tendrían que ser acordados por el condominio".

"También debo informarle que una sesión conjunta de los Consejos Ejecutivo y Legislativo de las islas informó al Gobernador que no tienen objeción a que se lleven a cabo conversaciones con el Gobierno argentino sobre las salvaguardas y garantías requeridas en un condominio. Sin embargo, debo señalar que el Gobierno de Su Majestad se sentiría libre de invitar a representantes de las islas a formar parte de la delegación británica, y que antes de que cualquier acuerdo fuera alcanzado, los isleños tendrían que ser formalmente consultados y su aceptación obtenida mediante algún tipo de procedimiento popular".

"Sobre esta base, el Gobierno de Su Majestad propone que, si el Gobierno argentino está de acuerdo, las conversaciones oficiales o preliminares tengan lugar en Buenos Aires lo antes posible".