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Semana Santa: cafés y restaurantes históricos para visitar en Buenos Aires este fin de semana largo

El Día Internacional de los Monumentos y Sitios tiene el objetivo de dar a conocer la diversidad del patrimonio cultural, el cual incluye el aspecto gastronómico.
Semana Santa es una gran excusa visitar algunas de las cafeterías y restaurantes más destacadas de la Ciudad de Buenos Aires.  Foto: shutterstock
Semana Santa es una gran excusa visitar algunas de las cafeterías y restaurantes más destacadas de la Ciudad de Buenos Aires.  Foto: shutterstock

Este 18 de abril es el Día Internacional de los Monumentos y Sitios. Esta Semana Santa se convierte, entonces, en una gran excusa para realizar un recorrido por algunas de las cafeterías y restaurantes más destacadas de la Ciudad de Buenos Aires. 

El Día Internacional de los Monumentos y Sitios es una fecha que, desde 1982, tiene el objetivo de dar a conocer y concientizar sobre la diversidad del patrimonio cultural, así como la importancia de su protección y conservación. Asimismo, cuando se habla de patrimonio, se hace referencia también a la gastronomía. 

Blue (Pasaje de los Carruajes, Teatro Colón)

Esta confitería tiene una particularidad: está oculta en un pasadizo secreto dentro del Teatro Colón. El restaurante y café se ubica en el antiguo Pasaje de los Carruajes, una calle que atraviesa el máximo coliseo argentino y comunica las calles Tucumán y Arturo Toscanini, frente a la Plaza del Vaticano. 

Según cuenta la historia, este pasaje, ubicado debajo del hall principal, fue creado para que las damas de la alta sociedad pudieran ingresar al Colón sin mojarse durante días de lluvia. La otra teoría afirma que sirvió para que las viudas pudieran entrar sin ser vistas. 

La oferta gastronómica del lugar va de la cafetería de autor a la experiencia de arte culinario, en la cual los chefs se inspiran en una obra que guía la secuencia de los platos. De esta manera, se genera una fusión entre arte y gastronomía que crea un viaje sensorial inolvidable.

Confitería Blue. Foto: gentileza. 

Café Tortoni

Este café, ubicado en Avenida de Mayo 825, posee un título que convoca a numerosos visitantes locales y extranjeros: es el ma´s antiguo de Buenos Aires. Abrió sus puertas en 1858 y, a lo largo de su extensa vida, se convirtió en un verdadero punto de encuentro cultural.

Su fundador, Monsieur Jean Touan, eligió el nombre en homenaje al célebre Tortoni de París. Con sus interiores decorados en estilo art nouveau, ofrece una experiencia clásica para desayunos, cafés y meriendas en un entorno que respira historia porteña. 

Declarado Monumento Histórico Nacional, también es parte de la red de Bares Notables de la Ciudad. Entre sus visitantes ilustres se destacan Albert Einstein, Horacio Quiroga, Arthur Miller, Susan Sarandon, Susan Sontag, Vittorio Gassman, Carlos Gardel, Gabriela Mistral, Joan Manuel Serrat, Mario Benedetti y Katy Perry.

Café Tortoni. Foto: gentileza.

Museo Evita

Una casona de la primera década de 1900, ubicada en  Lafinur 2988, es en donde se fundó el Museo Evita. Más tarde, en el año 2005, se creó también el “Museo Evita Restaurant”. Este ocupa una parte interna de la casa, en donde funcionaba la cocina original, y del famoso patio, un espacio único al aire libre. 

La llamada “Casa Carabassa” alberga en sus fachadas y en su interior el recuerdo de la obra realizada por “Evita”. El edificio fue construido en 1923 y posteriormente, en el año 1948, fue adquirido por la Fundación de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón. A partir de esto, se instaló allí un hogar de tránsito, con el fin de dar amparo fundamentalmente a mujeres, hasta tanto la ayuda social “les encuentre trabajo y les proporcione vivienda”.

Declarado Monumento Histórico Nacional, conserva la estética original del lugar, ideal para quienes quieren conectar con el legado histórico en un ambiente íntimo. La carta del restaurante se renueva por temporadas para así acompañar las épocas del año, con una selección que destacan los ingredientes frescos y de calidad.

Museo Evita. Foto: gentileza.

Salón 1923

El lugar se se ubica dentro de una de las máximas joyas arquitectónicas de la Ciudad: el Palacio Barolo (Avenida de Mayo 1370). Es reconocido por un excepcional distintivo que lo hace único en el mundo, ya que es la representación de La Divina Comedia, de Dante Alighieri.

Esto significa que se divide conceptualmente en Infierno (subsuelos del edificio y Planta Baja), Purgatorio (Piso 1 al 14) y Cielo (desde el Piso 15 hasta el coronamiento). Salón 1923, un rooftop ubicado en el piso 16, está situado, según está distinción, en el Paraíso. Así, el restaurante y bar ofrece una experiencia gastronómica única, con vistas panorámicas de la Ciudad. Meriendas y un tapeo gourmet son los destacados de la carta.

Por otro lado, en 1997, se declaró al Barolo como Monumento Histórico Nacional. Posteriormente, en el 2010, la luminaria que se advierte desde los dos terrazos del rooftop fue declarada Faro del Bicentenario Argentino.

Salón 1923. Foto: gentileza.

El Querandí

Ubicado en Perú 322, pleno barrio de San Telmo, el restaurante ofrece sus clásicas cenas show al ritmo del 2X4, la gran Radio de Tango. Asimismo, tiene lugar en una casona de 1920, restaurada cuidadosamente en 1992. 

Los comensales, que se vuelven también espectadores, pueden disfrutar de un menú con platos regionales típicos argentinos y un espectáculo de tango que brilla por su calidad y autenticidad.La argentinidad de la carta incluye opciones como bife de chorizo, empanadas criollas, pastel de papas, humita norteña y hasta un tiramisú de yerba mate.

Querandí. Foto: gentileza.