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Ed Ruscha, un pintor para conocer

La columna de arte y cultura de Carlos Pinasco es dedicada al gran artista americano Edward Ruscha

En la última columna, referida al mercado internacional mencionamos a Ed Ruscha, un artista estadounidense poco conocido por nosotros que fue récord. Hoy lo presentamos. Pero antes vaya nuestro profundo homenaje a Luis Felipe Noé, (el entrañable Yuyo) artista fundamental en la introducción de la contemporaneidad en nuestro arte, que partió esta semana.

Edward Ruscha es un pintor, director y fotógrafo estadounidense nacido en 1937 en Omaha (Nebraska). Famoso por su importante participación en las corrientes del arte conceptual y el arte pop, y por sus libros de artista de los años sesenta.

Edward Ruscha “Dañando la palabra Radio”

En 1960, inmediatamente después de graduarse en el Instituto de Arte de California de Los Ángeles, en 1960, trabajó para un gran impresor en esa ciudad. Esta experiencia le dio pie para utilizar el libro como un medio de las bellas artes. Incluyó en ellos fotografías de temas cotidianos, que luego llevaría al óleo. Sin ninguna pretensión artística, estas fotografías aceptan plenamente su banalidad y reivindican abiertamente la ausencia de estilo. Inspirado en el "American Way of Life" se alinea con el Pop-art que a fines de la década del cincuenta se había iniciado en Inglaterra. 

La suya es una vertiente alternativa a la que en New York comenzó, por aquellos años, Andy Warhol. Mientras que la mirada de Warhol es absolutamente cosmopolita, el arte de Ruscha tiene por escenario el sur de California. Las estaciones de servicio, una de las cuales fue el récord que comentamos en la nota anterior, es buen ejemplo de ello. Para Edward Ruscha, muy influenciado por los artistas del expresionismo abstracto (R. Rauschenberg, J. Johns) en su etapa formativa, la fotografía fue una forma de liberación a la par que representó el inicio a su propio camino. 

Edward Ruscha “Traté de olvidar acordarme”

Sus obras se presentaron en 1962 en la exposición “New Painting of Common Objects” en el Norton Simon Museum de Pasadena, una exposición reconocida como una de las primeras del movimiento Pop Art en los Estados Unidos. Cabe recordar que unos años después también en Buenos Aires, un grupo de artistas desarrolló una versión local del pop-art. Más enfocado a los objetos y las performances que a la pintura, se agruparon en torno al Instituto Di Tella de la calle Florida y Marta Minujín fue su epígono.

Edward Ruscha “Ripe” (1967)

A partir de 1964 Ruscha incorpora palabras en sus obras, en grandes caracteres. A menudo son marcas comerciales que aparecen intervenidas o presentan texturas líquidas. Experimentó también con distintos materiales como polvos vegetales, sangre, zumos de frutas y verduras y grasas.

Edward Ruscha “Asegurando la última letra”

La valorización de sus obras ha venido en franco ascenso en el mercado norteamericano, a pesar del enfriamiento general que comentamos en la nota anterior. 

Queda abierta la incógnita del futuro inmediato después del cimbronazo que significó para la economía estadounidense las recientes medidas. No debe olvidarse que el mercado del arte es especialmente sensible a las turbulencias globales.

Carlos María Pinasco, consultor de arte.

Carlosmpinasco@gmail.com