Quién fue Alicia Moreau, la pionera feminista argentina que luchó por el voto femenino y la justicia social
El 11 de noviembre de 1951 fue un día histórico para el feminismo en Argentina. Ese día, alrededor de 3,5 millones de mujeres votaron por primera vez a los candidatos presidenciales, gracias a la Ley 13.010, también conocida como “Ley Evita”, que había sido promulgada en 1947. Sin embargo, decena de mujeres venían luchando por el derecho al voto desde hacía tiempo. Alicia Moreau de Justo fue, precisamente, una de las impulsoras.
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Luchadora, progresista y feminista de la igualdad. Así se presentaba Alicia Moreau de Justo, una de las pioneras en la lucha por el sufragio femenino en Argentina. Nacida en Londres en 1885, Alicia creció viendo la persecución política que sufrió su padre por ser un “libre pensador anarquista”, al punto que se vio obligado a emigrar con su familia.
En 1890, pisó suelo argentino junto a su madre, María Denanpont. “Cuando llegué al país, no caminaba; como digo siempre, tuve mucho gusto de aprender a caminar sobre esta tierra de la que nunca me separé”, declaró Moreau, sobre su llegada a la ciudad bonaerense de Sansinena, que entonces prometía ser la capital.
En 1896, su padre estableció una librería en Buenos Aires y se unió a agrupaciones socialistas que buscaban organizar el movimiento obrero argentino. Alicia acompañaba a su padre a esas reuniones, por lo que se nutrió de esa mirada de la sociedad desde niña.
Desde su juventud se involucró en la defensa de los derechos de las mujeres y la lucha por la igualdad social. En 1906, con 21 años, fundó el Movimiento Feminista y en el Congreso Internacional del Libre Pensamiento, sugirió a las mujeres presentes comenzar a luchar por sus derechos.
En 1920 se afilió al Partido Socialista y posteriormente se casó con su líder, Juan B. Justo, con quien tuvo tres hijos. Alicia estaba convencida de que el socialismo era el camino para reducir las desigualdades y garantizar derechos para todos los sectores de la sociedad.
Se destacó como médica, política y activista feminista. Es más, la segunda mujer en recibirse de médica y se dedicó a la ginecología. Sus pacientes fueron aquellas a las que nadie quería atender: las mujeres de bajos recursos y las trabajadoras sexuales.
Su compromiso con la educación y la medicina también dejó una huella en la historia argentina. Se graduó como médica con diploma de honor en 1914, convirtiéndose en una de las primeras mujeres en ejercer la profesión en el país. Se especializó en ginecología y trabajó en el Hospital de Clínicas, donde atendió a mujeres de bajos recursos y en situación de vulnerabilidad. También ejerció la docencia en la Universidad Nacional de La Plata.
En 1932, elaboró un proyecto de ley para otorgar el derecho al voto a las mujeres, el cual fue presentado en la Cámara de Diputados por el socialista Mario Bravo. Si bien obtuvo media sanción, fue rechazado en el Senado, dominado por hombres de sectores conservadores. Recién en 1947, con el impulso del gobierno de Juan Domingo Perón, el voto femenino se hizo realidad en Argentina. Pese a este avance, Moreau de Justo expresó críticas a la medida, puesto que había sido su iniciativa, ignorada por el poder por décadas.
"Recuerden las mujeres que dispersas las fuerzas se debilitan y que para conseguir el bien común necesario es sacudir la apatía y elevarse por encima del bienestar del momento presente", supo exponer Moreau.
Alicia Moreau de Justo continuó con su militancia hasta el final de su vida. Falleció en Buenos Aires el 12 de mayo de 1986, a los 100 años, pero su legado sigue vigente en la lucha por la igualdad de género y los derechos humanos en Argentina.

