Empresarios teatrales cuestionan por excesiva la carga arancelaria del sector
La Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y Musicales (AADET) ha encendido las alarmas sobre el impacto que tiene el actual sistema de derechos de autor en la industria de espectáculos.
Según un informe difundido sobre aranceles en el teatro y la música en vivo, las cargas impositivas que recaen sobre la actividad son excesivas y ponen en riesgo su viabilidad económica. Si bien la entidad reconoció en su comunicado el derecho legítimo de autores, compositores e intérpretes a percibir una retribución justa, advierte que la estructura de gestión colectiva de estos derechos presenta serias falencias que afectan la sustentabilidad del sector.
Uno de los principales problemas que señala el informe es el "carácter monopólico" de las sociedades de gestión colectiva en Argentina. Organismos como SADAIC (autores y compositores), ARGENTORES (dramaturgos y coreógrafos), AADI-CAPIF (intérpretes y productores fonográficos), SAGAI (actores y actrices) y DAC (directores cinematográficos) manejan la administración de los derechos sin competencia alguna, lo que deja a las productoras y empresarios sin margen para negociar condiciones más equitativas.
Esta estructura ha provocado que, con el paso del tiempo, los aranceles hayan aumentado sin criterios de ajuste equitativos, consideran los empresarios y productores de espectáculos acumulando nuevas tasas sin revisar las ya existentes.
El informe detalla que los aranceles máximos establecidos por la legislación datan de hace varias décadas, cuando solo existían ARGENTORES y SADAIC. Sin embargo, con la aparición de nuevas entidades, el peso económico sobre la industria ha crecido de manera descontrolada, convirtiéndose en una carga difícil de afrontar.
Un sistema inequitativo y poco transparente
Desde AADET advirtieron que el sistema actual es altamente costoso, no solo por la cantidad de aranceles a pagar, sino también por los gastos administrativos que conlleva la existencia de múltiples sociedades de gestión.
Además, sostuvieron que la distribución de los fondos recaudados carece de transparencia, ya que no existen mecanismos claros que garanticen una retribución equitativa entre los distintos creadores.
Otro de los puntos que generan preocupación en el sector es la incertidumbre sobre el futuro del sistema. La posibilidad de que surjan nuevas sociedades de gestión podría seguir encareciendo la actividad, con el riesgo de que se agreguen más aranceles sin un control adecuado.
En una comparación realizada dentro del mismo informe del sistema nacional con el de otros países de la región, Argentina se encuentra entre los que muestran aranceles más altos, lo que atenta contra la competitividad de la industria.
Ante este panorama, AADET propone reformar el sistema mediante la fijación de un tope máximo de aranceles que contemple todos los derechos intelectuales, tanto directos como conexos, estableciendo criterios más justos de retribución.
También plantea la necesidad de revisar los porcentajes de los aranceles en función de estándares internacionales, para evitar que el costo de los derechos autorales se convierta en una barrera que impida el desarrollo de nuevas producciones.
Este es el informe completo que difundió en las últimas horas AADET:
AADET _ Informe Aranceles Derechos Intelectuales_Resumen Ejecutivo 2020 (1) by Gabriela Yalangozian