Cómo se tratan las dificultades específicas de aprendizaje
El III Congreso de Alfabetización Inicial y Comprensión Lectora tendrá como uno de sus ejes la detección de las dificultades específicas del aprendizaje. Parte fundamental del avance científico en este tema, como en todos, es el intercambio con otras personas que estén investigando lo mismo. Tres reconocidas especialistas en diagnóstico e intervención de distintos países participarán de un “consultorio interdisciplinario” en el que abordarán el tema para intercambiar perspectivas y experiencias clínicas.
Cómo podemos detectar una dificultad de aprendizaje
La detección temprana de las dificultades de aprendizaje marca, en muchos casos, la diferencia que permite superar o desarrollar estrategias para compensar esa dificultad, mejorar las habilidades académicas afectadas y atenuar el impacto emocional. Los trastornos de aprendizaje alteran no solo el rendimiento escolar, sino también el desarrollo social y emocional de los niños y niñas. A medida que crecen y se van dando cuenta de las dificultades que tienen y la diferencias con el resto de sus compañeros, van forjando una idea pobre de autoeficacia y bajando su autoestima.
Antes de avanzar definamos qué se entiende por “dificultad específica de aprendizaje”. Se trata de alteraciones de base neurobiológica que afectan a los procesos cognitivos relacionados con la lectura, la escritura y/o el cálculo matemático. Según la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, se estima que 1 de cada 10 niños presenta dificultades específicas de aprendizaje. Vale aclarar que se trata de niños que no tienen retrasos en el nivel intelectual y en sus capacidades generales, sin embargo presentan una disminución de habilidad en algún área específica como la lectura, la escritura o el cálculo. Entre las dificultades de aprendizaje más frecuentes encontramos la dislexia, la disgrafía, la disortografía y la discalculia.
Son muchos y variados los síntomas que pueden acompañar a las dificultades de aprendizaje: pueden ser problemas de lenguaje, en la motricidad, en lo social. Por eso, es recomendable abordar estos casos de manera interdisciplinaria, haciendo dialogar a especialistas de distintas áreas, que aportan su conocimiento específico para articularlo con otros y así diseñar una estrategia de tratamiento bien específica.
Signos de alerta
Generalmente las dificultades específicas de aprendizaje se asocian a rasgos que se presentan en edades tempranas. Estas características sirven como “precursores” que señalan la posibilidad de una dificultad de aprendizaje. En un artículo publicado en la Revista del Hospital de Niños, las pediatras Agustina Testa y Graciela Salamanco, enumeran algunos de estos precursores que dividen en internos, los que son propios del niño (de su contextura biológica, su nacimiento, etc.), y externos, los que están determinados por influencias externas (un entorno social desfavorable).
Hay trastornos que son propios del neurodesarrollo y que, de acuerdo a la edad del niño o niña, pueden señalar una propensión a los problemas de aprendizaje:
- Retraso del lenguaje
- Juego sin simbolismo, repetitivo
- Disgnosia espacial (la falta de ubicación en el espacio, no poder reconocer arriba-abajo, cerca-lejos)
- Dispraxia constructiva y visoespacial (dificultad de copiar figuras, cuando altera la dirección del trazo o desarticula ángulos, o bien cuando tiene dificultad en el dibujo de la figura humana)
- Disgnosia del color (dificultad para identificar los colores)
- Alteraciones de la atención y memoria
- Trastorno de déficit de atención con o sin hiperactividad (dificultades en la organización, atención, planificación, control de impulsos y mantenimiento de tareas según lo esperado para cada edad).
Estos rasgos pueden observarse tempranamente en el hogar o en la escuela. La Sociedad Española de Pediatría menciona otros rasgos según las edades escolares que podrían indicar trastornos del aprendizaje. Por eso es importante que tanto los docentes y educadores, como las madres, padres y cuidadores presten atención a ciertos signos de alerta.
Especialistas en diálogo
La detección de los trastornos de aprendizaje puede venir de la mano de observaciones de la familia, o de los cuidadores en el hogar, de las maestras en la escuela, o incluso a partir de los controles pediátricos. Pero el diagnóstico final tiene que venir de la mano de una evaluación clínica llevada a cabo por un profesional de la medicina (neurólogo, psiquiatra), de la psicopedagogía, fonoaudiología. La evaluación debe considerar antecedentes familiares y personales de riesgo (como bajo peso al nacer, o prematuridad), información sobre el desarrollo del niño en diferentes contextos, información sobre el rendimiento en las áreas escolares, actitud frente a las tareas escolares básicas, problemas psicosociales que puedan influir a nivel emocional.
En muchos casos es difícil llegar a un diagnóstico preciso porque hay niños o niñas que cumplen con algunos criterios para determinar que existe una dificultad específica, pero no con otros propios de esa misma dificultad. Lo cierto es que estos casos suelen presentar más de un rasgo y requieren de la intervención de especialistas de más de una disciplina. No es raro ver niños que necesitan apoyo psicopedagógico en conjunto con terapia ocupacional, fonoaudiología, o apoyo psicológico. Cada una de estas disciplinas aborda el caso desde una perspectiva específica, que al tratarla tiene impacto sobre el resto.
En el III Congreso Internacional de Alfabetización Inicial y Comprensión Lectora organizado por Wumbox habrá una sección destinada a un “consultorio interdisciplinario” donde tres reconocidas expertas de Argentina, España y Uruguay, de distintas disciplinas expondrán cómo trabajan para diagnosticar y tratar las dificultades de aprendizaje que llegan a sus consultas.
- Alba Richaudeau
Es médica es Médica Especialista en Neuropsicología Clínica (UBA) y Doctora en Neurociencias (UMAI). Forma parte del Servicio de Neuropediatría del Hospital Universitario Austral y es docente en la UBA y la UNSAM, a cargo de la cátedra de Evaluación Neuropsicológica Infantil. Su investigación se centra en el seguimiento cognitivo de pacientes con enfermedades poco frecuentes y ha contribuido en libros sobre neuropsicología infantil. Desde su perspectiva en neurodesarrollo y funciones cognitivas, abordará en el Congreso el enfoque neurobiológico de las dificultades de aprendizaje, analizando su impacto en la evaluación y abordaje clínico.
- Eva María Aguilar
Es Doctora en Psicología y Logopeda por la Universidad de Barcelona. Es directora del Instituto de Investigación e Innovación Educativa, Directora del Máster Universitario en Investigación e Intervención Psicoeducativa, Presidenta de la Asociación Internacional para el Estudio de la Adquisición del Lenguaje (AEAL). Sus investigaciones se han enfocado en la adquisición y dificultades del lenguaje, el bilingüismo y la fonología. En el Congreso, abordará las dificultades en el lenguaje desde una perspectiva fonológica y psicológica, analizando su impacto en el desarrollo lingüístico y posibles estrategias de intervención.
- Alejandra Balbi
Es Doctora en Psicología, Licenciada en Psicopedagogía y maestra. Preside la Asociación Uruguaya de Psicopedagogía y es Profesora Investigadora en la Universidad Católica del Uruguay. Además, fundó Evidencia en Acción, una iniciativa para democratizar el acceso a la evidencia científica en Educación. Sus áreas de investigación incluyen el desarrollo profesional docente y psicopedagógico, evaluación formativa y alfabetización.
En el Congreso, explorará cómo tender puentes entre la psicopedagogía y la escuela, destacando estrategias para integrar la evidencia científica en las prácticas educativas.
Si querés saber más sobre el Congreso Internacional de Alfabetización Inicial podés visitar la página del congreso haciendo click aqui
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