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El 86% de los líderes enfrenta dificultades para establecer límites entre trabajo y vida personal

A 5 años del inicio de la pandemia, se aceleró una tendencia que venía en crecimiento que tenía que ver con la búsqueda del equilibrio vida y trabajo.
Las acciones de anticipación emocional o preparación suelen jugar a favor de desconectar más rápido del ámbito laboral para conectar con los afectos y vida personal. Foto: Archivo MDZ
Las acciones de anticipación emocional o preparación suelen jugar a favor de desconectar más rápido del ámbito laboral para conectar con los afectos y vida personal. Foto: Archivo MDZ

El 86% de las personas que no logran desconectarse de su trabajo es un dato surge de un estudio privado y muestra los distintos niveles de dificultades que presentan las personas para poner límites al trabajo. En aquel contexto de pandemia, el mundo se vio obligado a ir más despacio, existía una contradicción; donde la gente, por un lado, estaba atemorizada por el peligro latente de la pandemia; y por el otro, disfrutaba de tener más tiempo para descansar y dedicarse a sus seres queridos, para la comida, para la cerámica, para pensar y soñar, o incluso a veces para no hacer nada.

La pandemia puso al descubierto la vulnerabilidad humana, por lo cual se revaloriza la importancia de vivir el momento, disfrutar una experiencia en lugar de simplemente acumular un bien o ahorrar. La pandemia, es una de las razones, por las que la mayoría de las personas está en la búsqueda del equilibrio vida y trabajo; lo cual genera ansiedad, culpa, inseguridad y frustración; si no es logrado, aun cuando haya responsabilidades propias.

La pandemia puso al descubierto la vulnerabilidad humana.
Foto: MDZ.

El 86 % tiene dificultades para establecer límites claros

El dato del título de esta nota surge de un estudio privado donde el 86 % de las personas manifiesta dificultades frecuentes y ocasionales para establecer un límite al trabajo y poder abocarse a su vida personal. Solo el 14% de los encuestados manifiesta que puede establecer límites con claridad y el restante 86% nunca, casi nunca o a veces puede poner límites al trabajo.

El 70% presenta dificultades para desconectar de las problemáticas del trabajo

El estudio se detiene a profundizar las dificultades para desconectar de las problemáticas del trabajo. Surge del mismo que solo el 5% de las personas nunca presenta inconvenientes para desconectar, el 25 % casi nunca y el restante 70% muestra dificultades para desconectar.

La ansiedad y preocupaciones es una de las causas que explica las dificultades para desconectar. Ante esta pregunta el 35% manifiesta que los mata la ansiedad y preocupaciones, a otro 35% tiene miedo de no estar disponible o siente culpa o se lleva el trabajo a su casa. Y al 30% restante le cuesta cortar por el nivel de apasionamiento con su tarea.

El 70% presenta dificultades para desconectar de las problemáticas del trabajo.

¿Las dificultades para desconectar y estar conectado siempre al trabajo que tipo de problemas acarrean?. Dentro de los problemas que le acarrea a la gente estas dificultades para desconectar, podemos mencionar que un 25 % manifiesta estar cansado o con poca energía, otro 25 % manifiesta tener un manejo ineficiente del estrés; un 20% que no cuenta con tiempo de calidad para su vida personal y el 15% realiza un descanso inapropiado.

Tradicionalmente en el mundo de los negocios, siempre se ha elogiado a la prisa, a la cantidad de tiempo dedicado al trabajo como un factor importante para llegar a puestos significativos, a la velocidad o agilidad como una ventaja comparativa. Estos factores, especialmente el de la cantidad de tiempo disponible para el trabajo y el full time, están seriamente cuestionados; porque el exceso de trabajo ya sea real (tiempo presencial) o imaginario (seguir conectado mentalmente) es un riesgo para la salud. Dejar menos tiempo y energía para el ejercicio nos hace más proclive a tomar demasiado alcohol o alimentarnos de una manera cómoda, pero inadecuada.

Tradicionalmente en el mundo de los negocios, siempre se ha elogiado a la prisa.

Anticiparse con transiciones para facilitar el pase del modo trabajo al modo persona

Las acciones de anticipación emocional o preparación suelen jugar a favor de desconectar más rápido del ámbito laboral para conectar con los afectos y vida personal. Esto sería tener rituales como canciones favoritas para el trayecto trabajo al hogar que implican un señalan un pase al mundo personal, cambio de ropas, baño, pasear nuestras mascotas, irse del trabajo directo al gimnasio o hacer actividad física cuando se sale directo del trabajo, no ingresar hablando del trabajo en la casa, hacer planes de antemano con otros que nos obliguen a un compromiso inicialmente forzada. El concepto de forzar rutinas, para implantar hábitos nuevos es sumamente favorable. Así, como también, contar con un libro íntimo donde expresemos libremente nuestros sentimientos, pensamientos y valorar con gratitud los momentos y las cosas que tenemos. Todos estos puntos hacen más importantes nuestra vida personal con una agenda propia que la enriquezca y sepamos que la prisa en el disfrute personal no es una habilidad funcional.

Carlos Sosa.

* Carlos Sosa. Consultor especialista en Liderazgo. Contador. Mg. Adm. Empresas. Esp. Neurociencias. Autor del Libro “Liderazgo 360°”.