Hormigón e historia: el cine puso en agenda al brutalismo y Mendoza tiene edificios icónicos para mostrar
El cine tiene la capacidad de poner en boca de todos temas que parecían relegados a nichos específicos. Con "The Brutalist", la película que acumuló 10 nominaciones al Oscar y le valió a Adrien Brody el galardón como Mejor Actor Protagónico, el Brutalismo y la arquitectura volvieron al centro de la conversación.
Dirigida por Brady Corbet, la historia sigue a László Tódt, un arquitecto inmigrante y sobreviviente del Holocausto, que busca dejar su marca en la América de la posguerra. Con una estética impactante y una narrativa cruda, la película no solo retrata la lucha de un artista, sino también la dureza de un estilo arquitectónico que no busca embellecer, sino perdurar.
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Qué es el brutalismo
El brutalismo es una corriente arquitectónica que emergió tras la Segunda Guerra Mundial, especialmente en Europa, donde la necesidad de reconstrucción era urgente. Se caracteriza por el uso de hormigón expuesto, líneas austeras y una apariencia que muchos consideran "dura" o "fría". Muchos ven esta forma de construcción como una expresión de solidez y honestidad arquitectónica.
El brutalismo en Mendoza: obras icónicas y su legado
En Mendoza, este estilo se expresó con fuerza en la segunda mitad del siglo XX, especialmente en la arquitectura pública y universitaria. Un claro ejemplo es la Ciudad Universitaria de la UNCuyo, donde varias facultades presentan elementos brutalistas. Edificios como el Palacio Policial o la Municipalidad de la Capital también adoptaron esta corriente, aprovechando la resistencia del hormigón en un clima árido.
Uno de los exponentes más destacados fue el arquitecto Enrico Tedeschi, quien diseñó la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Mendoza en los años 60. Su obra fue reconocida internacionalmente y exhibida en el MoMA de Nueva York, demostrando que el brutalismo no solo era una respuesta funcional a la reconstrucción, sino también una manifestación artística que, además, fue declarada como Monumento Histórico Nacional en 2019.
Un patrimonio que merece ser preservado
Más allá de su impacto estético, el brutalismo en Mendoza forma parte del patrimonio arquitectónico de la provincia. Aunque algunos edificios han sido demolidos o modificados, aún quedan estructuras que reflejan este movimiento en un contexto donde la modernización muchas veces implica la desaparición de estas obras.
La popularidad de "The Brutalist" ha servido como un punto de inflexión para revisar la importancia del brutalismo en Mendoza. Un movimiento que dejó una impronta imborrable en la arquitectura local y que hoy cobra una nueva relevancia.