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Disfrutaba la tarde en el río y descubrió restos fósiles en el medio del curso de agua

El hallazgo se produjo el viernes pasado de manera fortuita por un estudiante de la Universidad de Villa María en el Río Ctalamochita, en la provincia de Córdoba. De qué mamífero se trata.

Un joven estudiante de la Universidad de Villa María que disfrutaba el viernes pasado de una tarde de verano en el río descubrió en medio del curso del agua restos fósiles de un mamífero que habitó en Sudamérica hace 129 millones de años, que cruzó por el Istmo de Panamá hacia América del Norte.

Personal del Museo de Ciencias Naturales de la provincia de Córdoba confirmó que la pieza hallada en el Río Ctalamochita (Río Tercero), en la localidad de Pampayasta, corresponde al caparazón Gliptodonte.

Samuel Colombano es el estudiante que detectó en medio del agua los restos fósiles que llamaron su atención y comunicó al intendente de la localidad de Pampayasta, Guillermo Ristorto, el hallazgo. Ante lo ocurrido, el mandatario municipal hizo lo propio con las autoridades provinciales.

Es así que en la mañana del sábado 1 de febrero, personal de la Agencia Córdoba Cultura se hizo presente en el lugar para reconocer y realizar las primeras tareas que permitirán el traslado de la pieza hallada.

El director del Museo Provincial de Ciencias Naturales, Adan Tauber, quien es geólogo y doctor en Ciencias Geológicas especializado en Paleontología estuvo presente en el lugar y confirmó que se trata del caparazón de un Gliptodonte. Se trata de mamíferos que aparecieron hace unos 40 millones de años, aproximadamente, y existieron diferentes especies y géneros.

“Se pudo identificar a la especie Glyptodon reticulatus, una especie que habitó en la Región Chacopampeana y en las sierras de Córdoba durante la edad del Pleistoceno Tardío, que comenzó hace 126 mil años y llegó hasta los 11700 años. Probablemente esta especie haya pasado ese límite de 11.700 años y haya llegado a lo que llamamos la edad Holoceno temprana”, explicó Tauber. 

Coloso de más de una tonelada

Los gliptodontes forman parte de un conjunto de animales terrestres de gran porte llamado megafauna, compuesto por aproximadamente unas 15 especies, que superan la tonelada y que vivieron durante el periodo del Pleistoceno. 

Por algunas de sus características se lo suele relacionar con los actuales armadillos, como el hecho de tener un caparazón para protegerse de sus depredadores de gran tamaño. El gliptodonte más grande hallado habría medido 4,20 metros y podría haber llegado a pesar hasta 2,000 kilos. 

En el caso específico del hallazgo de Pampayasta, el primero que se documenta en esa región, se está organizando la campaña para poder recuperar los restos fósiles. Según explicó Tauber, "se buscará la potencial asociación de la megafauna con elementos líticos, proyectiles o de herramientas producidas por el hombre porque estamos cada vez más seguros que hubo una interacción entre los primeros humanos que poblaron la región y estos megamamíferos. Sería importante analizar el contexto del hallazgo y ver si podemos encontrar alguna evidencia más”, dijo el especialista.

A partir de ahora comienza un largo camino de recuperación e investigación, en el cual participa, también, la intendencia de la localidad de Pampayasta y la Dirección de Patrimonio Cultural de la Agencia Córdoba Cultura que, entre otras tareas, aplicará la Ley 5.543 de protección a restos fósiles y bienes culturales. La tarea no será sencilla debido que la pieza hallada está en contacto con el agua permanentemente, lo que dificultará el trabajo. Además, el material deberá ser preparado en un laboratorio por lo que el resultado final del hallazgo demandará mucho tiempo.