Rubiales: de “máximo valedor del fútbol femenino” al #yositecreohermana
El caso Rubiales ha ocupado portadas y debates durante meses, gira en torno a la denuncia, juicio y condena de Luis Rubiales, expresidente de la RFEF, por el beso no consentido a una futbolista de la Selección Española tras la victoria en el Mundial de 2023. Un acto que ya le había costado sanciones deportivas y su puesto en la federación.
El juicio y la sentencia
Después de 11 sesiones de juicio, en las que tanto la acusación como la defensa presentaron sus pruebas y realizaron interrogatorios, el juez cerró el procedimiento con un contundente: “Aunque parezca mentira, hemos acabado. Visto para sentencia”. Días después, en un documento de 35 páginas, el magistrado determinó que existía un delito leve de agresión sexual, pero que no había pruebas suficientes para apreciar un delito de coacción, ni en Rubiales ni en los otros acusados.
La sentencia otorgó plena credibilidad a la futbolista afectada, Jenni Hermoso, y a varios de los testigos, lo que refuerza la importancia de escuchar y validar las voces de las víctimas en casos de esta naturaleza. Sin embargo, la resolución ha generado un intenso debate social y jurídico.
La polarización de la sociedad
El caso Rubiales no es solo un asunto judicial; es un fenómeno social y mediático. Desde el primer momento, el video de Rubiales excusándose, los comunicados no autorizados, la asamblea en la que declaró “no dimitiré”, y las declaraciones de Hermoso y otras futbolistas, todo fue amplificado y mediatizado. Este proceso no solo polarizó a la sociedad, sino que también dividió a los aficionados al fútbol y a los propios actores del deporte.
Dos bandos claramente definidos se formaron mucho antes de que el caso llegara a los tribunales. Por un lado, amplios sectores sociales y políticos condenaron a Rubiales en la esfera pública. Por otro, el acusado y algunos medios defendieron que se trataba de una “caza de brujas” y una condena popular. Esta polarización plantea una pregunta incómoda: ¿cómo afecta a la Justicia la instrumentalización, politización y mediatización de los casos?
Reflexiones sobre la Justicia y la sociedad
La sentencia del caso Rubiales no solo tiene implicaciones jurídicas, sino también sociales. Para algunos, la resolución es técnicamente inapelable pero insuficiente. Para otros, es una decisión influenciada por la presión política y social, lo que genera inseguridad jurídica.
Este caso refleja cómo alguien que se presentaba como el “máximo valedor del fútbol femenino” ha terminado siendo protagonista de un #yositecreohermana de manual. La condena social y la sentencia judicial han afectado profundamente su imagen pública y reputación.
Conclusión: ¿hacia dónde vamos como sociedad?
En las conclusiones del juicio, la letrada que asistió a Rubiales dejó una reflexión que invita a pensar: “No podemos confundir el pecado y el delito, es decir, lo moral y socialmente reprochable con lo penalmente condenable”. Esta distinción es crucial para entender no solo este caso, sino también la dirección que está tomando nuestra sociedad.
El caso Rubiales nos obliga a reflexionar sobre cómo abordamos la justicia, la igualdad y la protección de las víctimas. ¿Estamos priorizando la justicia social sobre la jurídica? ¿Cómo afecta la presión mediática y política a los procesos judiciales? Estas son preguntas que, como sociedad, no podemos ignorar.
* Helena García es criminóloga especializada en Derechos Humanos y criminología del deporte. Universidad de Girona. Barcelona. España.