Abusos, denuncia y renuncia: qué hay detrás de la salida del obispo de San Rafael
La renuncia del obispo de San Rafael la semana pasada trajo una ola de hipótesis y un manto de dudas sobre las “cuestiones de índole personal” que esgrimió Carlos María Domínguez para justificar su dimisión.
Después de administrar durante tres años la iglesia de San Rafael, Carlos María Domínguez presentó su renuncia ante el Papa Francisco y le pidió disculpas a la comunidad. “Quiero pedirles perdón por lo que hice mal, por lo que no hice y por lo que no supe hacer”, escribió el sacerdote en una carta a los fieles católicos.
Lejos de dar tranquilidad, la nota firmada por Domínguez agitó las aguas y distintas versiones empezaron a extenderse a lo largo y ancho del departamento. Ante este escenario, hoy el obispado de San Rafael publicó un comunicado de prensa que solo dejó un punto claro: hay denuncias contra Carlos María Domínguez.
Denuncias y sospechas de abuso
En el comunicado oficial, el Obispado de San Rafael fue contundente: personas mayores de edad denunciaron el 3 de febrero a Carlos María Domínguez frente a las autoridades eclesiásticas y ese fue el motivo de la renuncia.
En cuanto al detalle de la denuncia solo se sabe que fue por “acciones indebidas” y que por ahora, no está realizada en la Justicia ordinaria. En otra parte del comunicado se enfatiza sobre la gravedad de los hechos ocurridos sin ahondar en otras aristas del tema.
Según pudo confirmar MDZ, las denuncias que pesan sobre Carlos María Domínguez son por abuso sexual y las víctimas son tres personas jóvenes mayores de edad. Hasta el momento, se sabe que se trata de tocamientos.
La carta de Carlos María Domínguez
Por cuestiones de índole personal he presentado mi renuncia al gobierno pastoral como Obispo diocesano de San Rafael al Santo Padre Francisco a quien le agradezco su confianza cuando me nombró obispo de esta Diócesis.
Intuyo la perplejidad que cause en todos ustedes esta noticia. Pero, créanme, esta decisión me causa un profundo dolor. Durante tres años -uno como Administrador Apostólico y dos como Obispo diocesano- me entregué con todo el corazón a esta Iglesia de San Rafael.
Quiero darles infinitas gracias por las incesantes muestras de afecto y por sentirme siempre acompañado por la oración de todos.
Quiero pedirles perdón por lo que hice mal, por lo que no hice y por lo que no supe hacer.
Los llevo a todos y a cada uno de ustedes en mi corazón: a mis hermanos sacerdotes; a los seminaristas; a los religiosos, religiosas y consagradas; a los laicos y a tantos que Dios puso en mi camino episcopal.
Recen mucho por mí que en estos momentos me hace mucha falta. Yo rezo y rezaré siempre por ustedes y por esta Diócesis a la que amo.
Los encomiendo a nuestra Madre de Lourdes y a la protección angelical de San Rafael. Dios los bendiga.
El comunicado del Obispado de San Rafael
Se informa a la comunidad diocesana que con fecha 3 de febrero del corriente año, personas adultas han denunciado ante las autoridades competentes a Mons. Carlos María Domínguez por acciones indebidas infligidas contra ellas, provocando la renuncia efectiva del mencionado obispo.
Asumimos el compromiso de custodiar la intimidad de los denunciantes y sus familias, quienes siempre tendrán el derecho de acudir a la justicia civil.
Dada la gravedad de los hechos declarados se ha iniciado una investigación para que se medien las acciones canónicas que corresponden conforme a los protocolos vigentes en la Iglesia.
Con el compromiso de transitar este proceso con transparencia y justicia, lamentamos la herida y el dolor que esto provoca en el pueblo de Dios, confiamos que la búsqueda de la verdad ayude a un camino de sanación.