El cruce hacia Foz de Iguazú registra filas que superan los cuatro kilómetros
El caos vehicular en los pasos fronterizos argentinos con Brasil se convirtió en una postal constante en los últimos días del 2024 y estos primeros días del inicio de 2025.
La devaluación de la moneda brasileña y el comienzo del verano generaron un aumento en el flujo de argentinos que buscan disfrutar de las playas brasileñas, provocando largas filas de autos en puntos clave como Puerto Iguazú, Bernardo de Irigoyen y Paso Rosales, en Misiones.
El paso fronterizo en el puente Tancredo Neves, que conecta Puerto Iguazú con Foz de Iguazú, enfrenta largas filas que en ocasiones superan los cuatro o cinco kilómetros, según detallaron medios locales. Los turistas y residentes denuncian demoras de varias horas debido al aumento en la cantidad de vehículos y las limitaciones del sistema migratorio. A pesar de los refuerzos anunciados por la Dirección de Migraciones, el impacto aún no es visible en este concurrido cruce.
"El sistema migratorio es lento y no da abasto. Es hora de invertir en tecnología para mejorar la experiencia de quienes cruzan diariamente", expresó Baron Mayol, un residente de la zona. Por su parte, Julia, una vecina de Iguazú, relató: "Intentamos salir tres veces en un día, pero la fila nunca disminuyó. Fue imposible".
En la frontera de Bernardo de Irigoyen con Dionisio Cerqueira, las autoridades locales implementaron acciones preventivas, como estacionamientos provisorios y controles vehiculares, para organizar el tránsito. Aunque el flujo de turistas supera los 2.000 diarios, estas medidas han logrado reducir los tiempos de espera.
Desde la apertura del puesto de Migraciones en Paso Rosales el 1° de enero, este cruce ha absorbido el 45% de las salidas hacia Brasil. Aquí, el trámite online (cargado código QR) para los turistas permite agilizar el proceso, logrando que las demoras no superen los 30 minutos.
En tanto, hay quienes buscan evitar el caos, y apelan a los pasos en balsa desde Alba Posse y San Javier. Operan de 8 a 20 horas, y tienen un tránsito constante hacia Brasil, principalmente para turistas que se dirigen a las playas del sur.

