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La jugada que analiza el Gobierno de Javier Milei para terminar con los paros aeronáuticos

Un viernes difícil para quienes tenían pensado en viajar en avión. Una medida de fuerza de pilotos de Aerolíneas Argentinas dejó varados a más de 15.000 pasajeros.
Con miles de pasajeros varados por una nueva medida de fuerza del sector aeronáutico, el Gobierno de Javier Milei busca la forma de terminar con los paros salvajes. Foto: Noticias Argentinas
Con miles de pasajeros varados por una nueva medida de fuerza del sector aeronáutico, el Gobierno de Javier Milei busca la forma de terminar con los paros "salvajes". Foto: Noticias Argentinas

Ya es un clásico argentino: los paros de los gremios aeronáuticos que afecta a miles de pasajeros. El Aeroparque Jorge Newbery y el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, principalmente, están colapsado por la suspensión de vuelos a raíz de la jornada de paro que realizan hoy la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA).

Se estima que la medida de fuerza afecta a unos 150 vuelos y a más de 15.000 pasajeros de Aerolíneas Argentinas, según informó la empresa en un comunicado. El reclamo por mejoras salariales hacia la aerolínea de bandera e Intercargo forman parte de un plan de lucha de los sindicatos APLA y AAA que se viene sosteniendo hace semanas.

Desde que asumió el gobierno, Javier Milei inició una batalla contra los gremios aeronáuticos que están controlados por el kirchnerismo y que, durante la gestión de Alberto Fernández, manejaron a Aerolíneas Argentinas de la mano de La Cámpora. Una de las medidas que impulsó el actual presidente es la política de lo que se conoce como “cielos abiertos” que busca ampliar la competencia del mercado para reducir la posición dominante que tiene en la actualidad dela línea de bandera.

La otra medida que propuso para transparentar el sector aéreo es la de declarar a la actividad aerocomercial como servicio esencial y, de esta forma, impedir que se realicen paros permanentes y totales que paralice el funcionamiento de las operaciones. Esto busca que se considere esta actividad al mismo nivel que la salud, la educación o la seguridad y, en la práctica, implique que no se puede paralizar por completo sino que hay que garantizar un determinado porcentaje de las prestaciones, además de otros considerandos.

Esto evitaría que se lleven a la práctica paros totales, como el de hoy, que haya medidas de fuerza encubiertas – como las asambleas sorpresivas –, entre otras cosas.

Dentro del DNU 70/2023 enviado por el presidente a comienzos de año al Congreso figuraba un capítulo dedicado a este tema. Este decreto  y rechazado por el Senado. Posteriormente, en las negociaciones para la aprobación de la Ley Bases, el tema laboral fue dejado de lado, pero no dado de baja.

Por ejemplo, las diputadas nacionales Pamela Verasay y Laura Rodriguez Machado presentaron un proyecto de ley para declarar como servicio esencial a la actividad aerocomercial, bajo el argumento de que al no haber sido rechazado por Diputados se puede avanzar en el tema.

Si bien se trata de interpretaciones legales y engorrosas, se cree que existe una ventana para que se pueda aplicar esta medida. Pero a esto se suma que, desde el Gobierno, se buscará limitar las huelgas del sector a partir de una interpretación de las normas vigentes.

Desde la Secretaría de Trabajo se está dejando trascender que se podrían reglamentar una serie de artículos del DNU que, al no haber sido rechazado por completo, podrían limitar las medidas de fuerzas. En la práctica, implicaría que cuando se realicen paros por distintos reclamos se deba garantizar una prestación mínima del 75% de las operaciones.

De esta manera, si bien se afectaría el funcionamiento normal de la actividad, no tendría las serias consecuencias que protestas como la de hoy. "Lo que se está buscando es terminar con estos paros salvajes y que los gremios se encuadren en normas civilizadas de protestas donde los pasajeros no sean los rehenes. En caso de no cumplir con estas pautas tendrían serias sanciones", explicó un funcionario del área.

Si bien esta estrategia oficial va a tener el rechazo de los gremios y se apelará a frenarlo a través de medidas judiciales, la intención del gobierno es de terminar con estas prácticas que se vienen repitiendo con mayor frecuencia y generan malhumor social en un sector de la población que dio un apoyo significativo a Milei en las elecciones pasadas, cuando el entonces candidato prometía terminar con los abusos de los gremios aeronáuticos.