¿Tienen psiquismo las plantas?
El interrogante de si las plantas tienen psiquismo es un tema de debate entre científicos y filósofos. Por psiquismo entendemos la capacidad de poseer experiencias subjetivas, conciencia, emociones y pensamientos. Aunque las plantas no tienen un sistema nervioso central como los animales, han demostrado comportamiento que sugieren una forma de conciencie o inteligencia.
Es sabido cómo pueden orientar sus hojas hacia la luz para maximizar el proceso de fotosíntesis. Se comunican a través de señales químicas y eléctricas. Algunas especies pueden “recordar” patrones de luz y sombra por lo que esta habilidad refiere al concepto de memoria. También pueden adaptarse a condiciones ambientales cambiantes.
-
Te puede interesar
"Yo tengo ideas boxeadoras": la mujer que se animó a todo
Una teoría sobre la inteligencia vegetal afirma que las plantas poseen un modo de inteligencia que les permite adaptarse y responder a su entorno. Su mecanismo asienta sus bases en las redes neuronales en raíces y tallos en sistemas de percepción y respuesta. Si es cierto o no que hablar con las plantas que tenemos en nuestro hogar es beneficioso asimismo verificamos que la planta que no llama nuestra atención, comienza a marchitarse.
Las plantas son la mayor fuente de riqueza del planeta (el carbón y el petróleo fueron vida vegetal en el pasado). Una publicación de ediciones Godot acaba de germinar en el mercado argentino. Se trata de La vida secreta de las plantas de Peter Tompkins y Cristoper Bird con traducción de Andrés Mateo.
Los autores son periodistas estadounidenses quienes se han dedicado al ensayo y también al espionaje como agente encubierto en Italia en 1944, como Tompkins. Bird, en cambio, tiene un ensayo sobre la capacidad de encontrar objetos o manantiales subterráneos a través de radiaciones. Una mención aparte es destacar esta publicación de gran calidad que ubica a Ediciones Godot como una de las mejores en cuanto a la dirección de arte, diseño de tapa e interiores a pesar de la crisis en el mundo editorial argentino. Una vez más agradecidos a Víctor Malumián que lo hace posible con un gran equipo de trabajo.
El libro está plagado de datos curiosos y su lectura lo vuelve atrapante, generando una vez más la experiencia activa del lector. Por ejemplo, en el capítulo llamado Campo de fuerzas en los seres humanos y las plantas citan al profesor Harold Burr de la Universidad de Yale que en la década del 60 llegó a medir los campos de fuerzas vitales de las semillas y observó que los cambios eléctricos eran causados por la alteración de un solo gen de una planta madre. Luego hizo lo mismo con árboles y descubrió que no solo tenían relación con el ciclo lunar y las manchas solares. Sus conclusiones tuvo sus “frutos” puesto que los horticultores siembran de acuerdo a las fases de la lunas, logrando mejores cosechas.
Uno de los alumnos de Burr, Leonar Ravitz Jr., psiquiatra, midió la profundidad de la hipnosis con la técnica del profesor en 1948. Llegó a la conclusión que los seres humanos pasan por estados hipnóticos la mayor parte del tiempo aun estando completamente despiertos. Estos campos de fuerza han sido descriptos por Burr en relación a las plantas y gracias a ellas llevó a cabo un sinnúmero de experimentos durante dos décadas donde el ser humano se ha encontrado con innumerables beneficios. Así como Ud. querido lector, que le encantará esta publicación y comenzará a ver y a estimar a las plantas de otro modo, sabiendo que si tiene varias en su casa y les habla, continúe haciéndolo. Algo generará en ellas porque el afecto siempre puede expresarse de alguna manera y es mucho más que un simple experimento.
* Carlos Gustavo Motta es psicoanalista y cineasta.