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Pablo Neruda: el poeta chileno que catapultó la literatura latinoamericana

Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, conocido como Pablo Neruda, fue un escritor y poeta chileno, se cumplen 51 años de su partida y es recordado como uno de lo más intelectuales de la literatura.

“Chile, tierra de poetas” esta frase la escuché desde que era pequeña. Mi padre era un aficionado a la poesía, especialmente la de Neruda, lo que me llevó a ser admiradora de este destacado poeta, a quien hoy recordamos en el aniversario número 51 de su muerte, ocurrida cuando tenía 69 años. 

Neftalí Ricardo Rojas Basoalto (su nombre real), Pablo Neruda, es uno de los más grandes poetas del siglo XX. Transformó las letras en hermosos versos de amor, su gran tema. Sin duda, fue el poeta del amor, con un don que reveló a temprana edad. En 1942 con solo 20 años publicó Veinte Poemas de Amor y Una Canción Desesperada obra que lo catapultó al reconocimiento mundial. 

Pablo Neruda.

Sus poemas te llevan desde el romanticismo hasta  la profunda tristeza e incluso la risa. 

Por todo esto y muchos más fue digno merecedor del Premio Nobel de Literatura en 1971. Se convirtió en el sexto escritor de habla hispana y el tercer latinoamericano en recibir tan importante distinción.

No puedo dejar de recordar la emoción de mi madre, cuando mi padre muy histriónico repetía de memoria, mirándola amorosamente Farewell, “Ya no se encantarán tus ojos en mis ojos, ya no ese endulzara junto a ti mi dolor. Pero hacia donde vayas llevaré tu mirada y hacia donde camines llevaré mi dolor. Fui tuyo, Fuiste mía ¿Qué más?,  o el Poema 20, uno de sus más conocidos: “Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”.

Poema 20

Pero no solo de amor escribió, sino que sus versos estuvieron dedicados a los temas más variados, insólitos y cotidianos, ejemplo de ello fue su libro Las Odas Elementales donde ensalzó frutas, plantas, platos de comida, seres animados e inanimados, ciudades, oficios del hombre, geografía, lucha política, la vida y las emociones, entre otros.  Oda al tomate, Oda al Átomo, Oda a la ciudad de Río de Janeiro, Oda a la alegría, Oda al reloj en la noche, Oda a la pareja, por nombras algunas.

Pero esta característica no fue casualidad en su trabajo, sino que surgió de una proposición que le hizo, en ese entonces, Miguel Otero Silva, director del periódico de Caracas, “El Nacional”, quien le pidió escribiera una columna semanal. 

Luego Neruda escribió un libro autobiográfico, que me gustó mucho llamado Confieso que he vivido. Lo fue escribiendo a través del tiempo y su deseo era publicarlo en el 1974 en su cumpleaños número 70, pero la muerte se precipitó llevándoselo un año antes, el 23 de septiembre, unos pocos días después del golpe militar acontecido en Chile. Este libro finalmente fue publicado por primera vez en 1974 en la colección "Biblioteca breve" de la editorial Seix Barral.

Confieso que he vivido

Esta publicación es un exquisito relato de sus pensamientos, sus infinitos viajes, aventuras y anécdotas por los lugares más insólitos del mundo. También cuenta de sus amores, los buenos y malos y de sus amigos con los que disfrutaba pasar el tiempo en su casa de Isla negra -su lugar en el mundo- y subirse en un bote que tenía en el jardín que estaba ubicado en un pequeño acantilado frente al mar. Allí los hacia subir, se ponía su gorra de capitán y se sentaban a conversar con la sensación de estar navegando.

Otra su gran pasión que tenía era coleccionar objetos de todo tipo que iba recolectando en sus innumerables viajes por el mundo.  Caracoles, anclas, botellas, libros, cuadros hasta enormes mascarones de barcos que hizo traer a Chile. Hoy su enorme colección se encuentra desperdigada entre su Casa Museo de Isla Negra, su casa en Valparaíso, La Sebastiana y su casa en Santiago, La Chascona.

Por último, quiero destacar de su libro autobiográfico, la honestidad del autor. Mostró sus aspectos más oscuros y debilidades, que lo alejaban de la imagen de genio creador y lo dejaban como un hombre como todos. Rescato las palabras de su amigo y escritor Poli Delano que describió la colección más importante y significativa de la vida Pablo Neruda. “Para Neruda las palabras también fueron objeto de colección. El confiesa que las ama, las adhiere, las persigue, las muerde, las derrite. Dice que las ama debido a que brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío. Las ama y también las colecciona”.

Claudia Echeverría

* Claudia Echeverría, periodista, chilena, directora de Prensa de Faro Films y Directora del blog Valorar Magazine