El "ángel de la muerte": quién es Alfredo Astiz, uno de los genocidas visitado por diputados libertarios
Diputados de La Libertad Avanza visitaron a genocidas detenidos por delitos de lesa humanidad en el Complejo Penitenciario de Ezeiza. La visita fue organizada por el entrerriano Beltrán Benedit y entre los legisladores estaba la mendocina Lourdes Arrieta. ¿Quién es Alfredo Astiz, popularmente conocido como el "ángel de la muerte", uno de los genocidas que pretende recibir el beneficio de la prisión domiciliaria?
Los representantes parlamentarios de La Libertad Avanza que viajaron al penal de Ezeiza fueron el entrerriano Beltrán Benedit (organizador del encuentro), la mendocina Lourdes Arrieta, las porteñas Alida Ferreyra y María Fernanda Araujo y el chubutense Guillermo Montenegro. Según publicó el diario La Política Online, la reunión entre los representantes del gobierno nacional de Javier Milei y los represores tuvo como eje tejer “distintas estrategias para conseguir la prisión domiciliaria”. La excusa del bloque libertario fue la visita a excombatientes.
Sin embargo, los visitados fueron nada menos que Alfredo Astiz, Raúl Guglielminetti, Antonio Pernías, Adolfo Donda, Gerardo Arráez, Honorio Martínez Ruíz, Agustín Oyarzábal Navarro, Juan Manuel Cordero, Mario Marcote y Miguel Ángel Britos. Todos condenados a penas de reclusión perpetua por haber cometido diversos crímenes de lesa humanidad durante la dictadura cívico-militar-eclesiástica.
El genocida infiltrado y que en Malvinas se rindió sin disparar un solo tiro
En 1977, en la Iglesia de la Santa Cruz, un grupo de Madres y familiares se había reunido para juntar dinero y firmas con el objetivo de publicar una solicitada el 10 de diciembre en el diario La Nación para denunciar las desapariciones de los suyos. Astiz, quien se desempeñaba como un oficial de la Marina, se hacía pasar por el hermano de un desaparecido, infiltrándose en el grupo con el nombre de Gustavo Niño.
El muchacho que para las madres buscaba a su hermano desaparecido, en realidad reportaba información al grupo de tareas que operaba en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). En algunas oportunidades, Niño llegaba a las reuniones con una chica rubia a la que presentaba como su hermana. Años más tarde, se conoció que se trataba de una mujer secuestrada por la Marina a la que obligaba a acompañarlo para hacer más creíble su historia.
Astiz fue el encargado de organizar el secuestro y desaparición de doce activistas que se reunían en la Iglesia de la Santa Cruz entre el 8 y 10 de diciembre de ese año. Entre ellos, estaban las Madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor, María Eugenia Ponce de Bianco y Esther Ballestrino de Careaga, así como las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet junto con otros familiares y amigos. Los doce fueron llevados a la ESMA y arrojados al mar en un vuelo de la muerte el 14 de diciembre de 1977. El ex oficial de la Marina tiene dos condenas a prisión perpetua por los crímenes cometidos en la ESMA.
Además de infiltrarse entre las Madres de Plaza de Mayo, Astiz a cargo de tomar las islas Georgias durante la Guerra de Malvinas, fue el primer genocida en rendirse. A poco de empezar la guerra, a fines de abril de 1982, firmó la rendición ante el enemigo sin disparar un solo tiro.
En 2017, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 5 de la Ciudad de Buenos Aires condenó a prisión perpetua al ex oficial de la Armada Alfredo Astiz y al ex jefe de tareas del Grupo de Inteligencia 3.3.2 Jorge "Tigre" Acosta. En ese momento, Astiz, de forma completamente provocadora, aseguró que “los organismos de derechos humanos son grupos de persecución y venganza. Nunca voy a pedir perdón”.
"Astiz ES un genocida. Fue condenado con fallo firme a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos en la ESMA. Sigue callando dónde están los miles de cuerpos desaparecidos y nuestros hermanos. Secuestró, torturó y desapareció a las víctimas en los vuelos de la muerte", denunciaron en su cuenta de X la organización H.I.J.O.S.