Descubren una planta que podría mejorar la eficacia de las quimioterapias
Estudian si aplicar quimioterapia en ciertos horarios mejora su eficacia. Foto: Shutterstock
Un descubrimiento realizado por especialistas del Conicet permitieron ver que una plata nativa incrementaría la eficacia de la quimioterapia, utilizada para combatir diversos tipos de cáncer. Si bien se trata de un tratamiento muy fuerte, su efectividad se reduce en aquellos pacientes que desarrollan resistencia a multidrogas (MDR, por sus siglas en inglés).
La MDR suele estar asociada al aumento de una proteína denominada glicoproteína de permeabilidad (P-gp), entre otras causas. Pero recientemente, un estudio liderado por especialistas argentinos, logró desarrollar compuestos obtenidos de una planta nativa que inhiben a la P-gp en células de leucemia mieloide crónica resistentes. Esto podría incrementar la efectividad de las drogas oncológicas, según la investigación que ya fue publicada en la revista Scientific Reports.
Cecilia Carpinella, investigadora del Conicet en el Centro de Investigación y Desarrollo en Inmunología y Enfermedades Infecciosas y una de las autoras correspondientes del estudio, señaló que “la P-gp es una proteína de transporte presente en la membrana de varias células y su función es defender al organismo de compuestos indeseados o tóxicos".
"Cuando una célula tumoral es tratada con una terapia farmacológica, la cantidad de esta proteína aumenta. La P-gp funciona como una bomba que expulsa el fármaco administrado al exterior de la célula, por lo que este no puede alcanzar su blanco biológico y la terapia falla. La resistencia a multidrogas no sólo afecta la eficacia de la quimioterapia, sino también de las terapias antifúngicas y antibióticas”, explicó la investigadora.
En la actualidad, no existe ningún inhibidor de la proteína P-gp y la mayoría de las soluciones investigadas fallaron en distintas fases de los ensayos clínicos. Pero en la continuidad de la búsqueda de nuevos fármacos para revertir esta resistencia a multidrogas, llevó a descubrir esta planta nativa que podría contener la clave para revertir este efecto en la quimioterapia. Así lo señaló Jerónimo Laiolo, becario posdoctoral del Conicet y primer autor del artículo.
En un trabajo previo, los especialistas habían reportado que un compuesto extraído de la enredadera sudamericana Ligaria cuneifolia –conocida popularmente como “liga roja”-. Esa investigación dio datos sobre una posible "actividad moduladora de la bomba P-gp". A partir de esa molécula, llamada betulina, se diseñaron y sintetizaron 18 nuevos compuestos en conjunto con colaboradores de la Universidad de Patras, en Grecia.
Luego de evaluar esos 18 derivados con ensayos en células resistentes de leucemia mieloide crónica, se logró identificar los dos candidatos "con la mayor potencia y la menor toxicidad".
Según determinaron, la acción de estos compuestos posibilita una acumulación significativa de "doxorrubicina", que es un fármaco ampliamente utilizado en la quimioterapia, en el interior de las células. Gracias a esto, la droga consigue llegar al núcleo e inducir la muerte de la célula cancerosa.
“La valiosa información que aportamos sobre la estructura-actividad de estos fármacos puede sentar bases para el diseño de nuevos inhibidores de P-gp que ayuden a superar la resistencia a la quimioterapia y mejoran la eficacia del tratamiento del cáncer”, destacó Laiolo.

Carpinella, en tanto, recordó: “Una gran cantidad de los compuestos que hoy se utilizan en las terapias clínicas provienen de las plantas, ya sea tal como estas los producen o siendo utilizados como plataforma estructural para la síntesis de derivados. Sin embargo, se estima que sólo el 1% de las casi 10 mil especies de plantas vasculares de Argentina ha sido evaluado desde el punto de vista farmacológico”.
Por el contrario, el Laboratorio de Química Fina y Productos Naturales busca rebatir estas estadísticas trabajando en la búsqueda de compuestos bioactivos a partir de plantas, en su mayoría nativas de Argentina.
Dicho laboratorio fue establecido en el año 2005 en el Instituto de Investigaciones en Recursos Naturales y Sustentabilidad José Sánchez Labrador S.J. y, desde 2023, funciona en el Centro de Investigación y Desarrollo en Inmunología y Enfermedades Infecciosas. Conformado por 15 integrantes, el Laboratorio desarrolla una diversidad de líneas de investigación en forma articulada bajo la coordinación de Cecilia Carpinella, además de Macarena Funes Chabán, Mariana Belén Joray y Adela María Luján.
“Actualmente evaluamos la bioactividad de unas 160 plantas. Las especies que seleccionamos para investigar son aquellas que tienen la menor información acerca de su perfil fitoquímico y/o de su actividad farmacológica. Una vez que las plantas son colectadas en el campo e identificadas por un botánico, ingresan al laboratorio para obtener sus extractos y evaluar su actividad antibacteriana, antitumoral, antiviral, moduladora de la angiogénesis, inhibidora de bombas de resistencia a multidrogas en células de cáncer o microorganismos, y/o inhibidora de enzimas asociadas a patologías o a procesos indeseados en el área cosmética”, explicó la experta.

“En algunas oportunidades hemos identificado compuestos con estructuras químicas nuevas y, en otras, obtenemos compuestos con estructuras conocidas a los cuales les encontramos una nueva acción farmacológica. Un ejemplo es el meliartenin, un compuesto insecticida que obtuvimos del extracto del paraíso. En su momento, se encontró que este extracto tenía muy buena actividad repelente y larvicida contra el Aedes aegypti", señaló Carpinella.
"Además, comprobamos su efecto contra piojos y liendres. Más recientemente, determinamos que el meliartenin es citotóxico, aunque el extracto no lo sea. Del extracto del paraíso también se identificó un compuesto inhibidor de P-gp. Es muy interesante que la misma planta tenga la capacidad de sintetizar un compuesto citotóxico y a la vez un inhibidor de la bomba P-gp”, destacó la especialista.

