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Un tango en Italia: una mendocina cuenta cómo es vivir de su pasión en Europa

Es uno de los países del Viejo Continente donde más se practica la danza rioplatense. Qué similitudes existen con nuestra cultura y por qué eligió ese país para emigrar.

El tango  es pasión, cultura, expresión y mixtura; también es una manifestación de las clases populares que le dieron vida a partir del siglo XIX en el Río de la Plata. Argentina es tango y el tango es Argentina. Hablamos de un género que traspasó  fronteras y conquistó a sociedades hasta el punto en el que, en la actualidad, muchas de las miles de personas que lo practican alrededor del planeta desconocen su origen rioplatense. Por suerte, contamos con embajadoras como María Victoria Fuentes, una mendocina que, desde hace años, se asentó en Italia para vivir de su pasión.

La historia de Victoria comenzó en la Capital de Mendoza, ciudad en la que nació. Sin embargo, fue San Rafael el lugar que la maravilló y comenzó a forjar su destino. “Toda mi familia proviene de San Rafael, por lo cual he pasado muchos de mis veranos allí, un lugar que también siento como mi hogar. Los recuerdos más lindos de mi infancia sin dudas”, cuenta a MDZ.  De hecho, fue en el sur provincial donde comenzó a conectar con el tango cuando aún era una niña. “Podría decirse que justamente en San Rafael, nació mi amor por el tango gracias a mis amados abuelos maternos. Ellos, muy tangueros, amantes del folklore y la cultura cuyana. Han bailado toda su vida como aficionados, participado de cuanto evento de tango y folklore han podido. A muchos de estos eventos los he acompañado desde chica. Mi abuela Norma, es una cantante de tango, que desde este pequeño lugar en el mundo también dejó su huella. Siempre me insistió en que el tango era único en el mundo, que los jóvenes teníamos que apropiarnos del tango, entender la riqueza que su música y que sus letras esconden. De toda la familia, fui la única que parece que la escuchó”, afirma entre risas.

Antes de llegar al tango, la mendocina comenzó a formarse como bailarina a través de las danzas árabes. A los 8 años, ingresó en la Sociedad Libanesa de Mendoza, lugar en el que conoció a su profesora y referente del género, María Belén Carrizo. Ya en su adolescencia sintió un peculiar interés por el folklore y desembarcó en la Escuela de Danzas Jesús Vera Arenas, perteneciente a la Municipalidad de Capital. Fue otra maestra, Paola Ormeño, la persona que la convenció sobre la posibilidad de vivir profesionalmente de su pasión. Y victoria le creyó.

Retrato de Victoria
Foto: gentileza Victoria Fuentes

Paralelamente, la joven comenzó a desarrollarse en los cursos de tango que brindaba la Municipalidad. “Por muchos años luché para seguir estudiando danza ya que la estructura de la sociedad muchas veces te impone estudiar carreras universitarias tradicionales porque caso contrario es imposible ganar dinero. Es muy complicado elegir carreras artísticas, porque se cree o hasta las propias familias creen que nunca se puede progresar con el arte o que quizás no te podés permitir una vida digna viviendo de eso. No digo que sea fácil, pero es posible”, afirma.

Con años de formación en su haber, la bailarina comenzó a participar en distintas ediciones de la Fiesta de la Vendimia, experiencia que terminó de consolidar algo que internamente ya sabía: vivir de la danza no era un sueño, sino una posibilidad concreta. Tiempo después, llegó Europa.

Italia, el tango y cómo es vivir de hacer lo que ama

Victoria está en pareja con Lucas Galera, con quien comparte la pasión por el tango. Junto a él, partieron hacia Europa hace 7 años tras una propuesta laboral. “Ha colaborado fuertemente en mi formación como bailarina. Queríamos juntos proyectar nuestra pareja y transmitir todo lo que este baile nos había dado hasta el momento. Esperanzados y apostando al producto Lucas & Victoria, partimos a fines del año 2017 para trabajar en la escuela de una de las referentes más importantes que tiene el tango, Mariana Montes, quien confiando en nuestro trabajo nos ofreció una suplencia para su escuela ubicada en Sardegna, Italia, durante tres meses”, afirma la mendocina.

“Los italianos aman y son fieles apasionados del tango, como en cientos de miles de lugares en el mundo. Pero debo decir que Italia es uno de los lugares donde más se baila y uno de los países en donde los primeros maestros y referentes llegaron hace varios años atrás para impulsar esta cultura, como también lo hicieron en Francia, Japón, EEUU, Alemania entre otros más”, relata sobre cómo se vive la danza argenta en ese país.

Victoria y Lucas, en plena acción
Foto: Victoria Fuentes

Según la óptica de la mendocina, existen muchas similitudes entre lo que ocurre con el tango en nuestro país y como lo interpretan en el viejo continente. Sin embargo, explica que cada lugar tiene su cultura y, por ende, su manera de vivirlo. “No creo que todos interpreten el tango como los argentinos lo hacemos. Tampoco pienso que debería ser así. Es complicado delimitar la expresión de quienes eligen al tango para justamente expresarse. Creo que pasaría lo mismo con cualquier otra cultura extranjera que no se desarrolle en su país de origen”, explica.

Y agrega: “Por ejemplo en Italia, el tango se encuentra dentro del ámbito del deporte, por lo tanto eso ya marca una gran diferencia, porque el Tango para nosotros es principalmente cultura, arte y expresión. Aquí se pone mucho énfasis sobre las competencias y los concursos de bailes de salón. Eso ya dice mucho de cómo se interpreta el tango en Italia”.

No todas las personas que emigran -aún con una formación universitaria u oficio- culminan desarrollándose en áreas laborales que conocen. Cada caso es particular y depende de una multiplicidad de factores. Sin embargo, en el caso de Victoria, su pasión le permite pagar las cuentas. “Desde que estoy acá me dedico plena y exclusivamente a enseñar y bailar tango. No concibo la idea de hacer otra cosa porque para eso dejé lo mío y a los míos a más de 13 mil kilómetros de distancia porque a eso vine. Pienso en que se puede vivir de esto pero como en cualquier otra profesión nada se regala. No tiene nada que ver Europa o Argentina”.

Y agrega: “Hay que esforzarse como dije anteriormente, como en cualquier otro trabajo. Entrenarse, sudar, mostrar lo que vengo a ofrecer. No ha sido fácil, ni lo es. Adaptarse una nueva cultura e idioma, permanecer y controlar extrañar tanto a tu país, no es algo para todos. Pero como en cualquier decisión de vida lo importante es confiar en lo que uno es, en lo que uno es capaz de dar, recibir y estar convencidos de que tu arte puede llegar o cambiar la vida de algún otro y que además, eso tiene un sentido, un objetivo. Al menos eso es lo que creo que significa ser artista más allá del género y circunstancias de la vida”, explica.

Victoria también es comunicadora social y periodista. Junto a su pareja, protagonizan el proyecto @fuentesgaleratango, donde muestran todo lo que hacen. “Me lleva todas las horas de mis días, como docente, bailarina y organizadora de eventos”. Sí, una vida dedicada al tango.