El estadio a 3.600 metros en Argentina y el más austral del mundo
La Copa América y la Eurocopa están teniendo lugar en parte de los estadios de fútbol más modernos del mundo y los de mayor tecnología, jugando con pelotas que, más que inflarse, se cargan. Muy lejos de ese lujo, de la discusión del VAR y los millones que generan cada partido, se eligió una cancha argentina como una de las más insólitas del mundo, la del club Santa Rosa de Purmamarca.
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Dicho pueblo jujeño podría ser tomado como uno de los más lindos del país, con una gran cantidad de turistas que llegan día a día para conocer el pequeño poblado vallisto. Allí, al pie del icónico Cerro de los Siete Colores, una cancha carente del paño verde de los mejores campos de juego del mundo, llamó la atención del mundo.
Esta cancha se ubica en uno de los puntos más altos del país, pero no es la que goza de este "lauro", sino otra que se encuentra a solo 185 kilómetros, pero que requiere más de siete horas de viaje en auto. Se trata del campo de juego de Caspalá, que se ubica a unos 3.600 metros sobre el nivel del mar, en un casi inaccesible lugar de la Argentina, en lo más alto de las montañas jujeñas y por donde pasaba el Camino del Inca que unía al antiguo imperio con las yungas.
No son las únicas cancha de fútbol que tienen este tipo de particularidades en esas latitudes, como sucede con la cancha de Iruya, donde un despeje al lateral puede tirar la pelota por un precipicio.
Esto se da por la cantidad de poblados que hay entre las montañas y valles de Jujuy, fenómeno que también se repite a lo largo de todo el país por el fanatismo que hay por el fútbol en cada rincón de la Argentina.
Muchos de estos campos de juego cuentan con apoyo del Estado municipal o provincial u otras entidades para la promoción del deporte, por lo que algunos cuentan con mejores condiciones para la práctica del fútbol. Caso ejemplar de esto es el estadio "Islas Malvinas", la cancha del Club Atlético de Educación Fueguina, que cuenta con suelo artificial para soportar las bajas temperaturas que azotan a la cancha más austral del mundo.
