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Mendocinos, diferentes realidades y una misma dificultad: llegar a la escuela

El transporte y la educación son dos derechos que se complementan. Sin uno, dificilmente se puede garantizar el otro. Por diferentes razones, mendocinos enfrentan dificultades para poder acceder.
La dificultad que atraviesan las familias mendocinas con el transporte Foto: Santiago Tagua/MDZ
La dificultad que atraviesan las familias mendocinas con el transporte Foto: Santiago Tagua/MDZ

En Mendoza hay realidades muy diferentes entre algunas familias y otras enfrentan la misma dificultad: llegar a la escuela para aprender o para enseñar es cada día más difícil. Ya sea por razones económicas o porque los establecimientos educativos son de zonas alejadas y el colectivo no llega, las familias luchan todos los días por sostener el derecho a la educación en medio de la crisis.

Familias que viven en la Ciudad o en zonas cercanas pero que envían a sus hijos a escuelas más alejadas, familias que no viven tan lejos de las escuelas pero por las dificultades de la zona no pueden llegar caminando, familias que se dedican a la cría de animales pero viven separadas, unos días en el puesto y otros en la casa del pueblo, para que sus hijos tengan el derecho a la educación. Docentes que no tienen movilidad propia para llegar a sus lugares de trabajo, pero tampoco cuentan con suficientes colectivos de línea que los lleven y los traigan de sus casas a las escuelas todos los días. 

En las escuelas albergue y algunas que funcionan de día, en distritos alejados, tienen transporte propio. Pero hay otras que no cuentan con ese servicio y dependen del transporte público, que es escaso pese a los esfuerzos del Gobierno provincial para garantizar el acceso masivo a un sistema de movilidad pero que, sin embargo, es bastante más eficiente que en otros distritos del país donde el sistema se encuentra quebrado. 

Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

"En el secano de Lavalle el transporte es un desastre", cuenta una maestra. “Todos piensan que son todas escuelas albergues para el secano y hay tres escuelas que no son albergue, que son la de El Cavadito, la de La Majada y la de El Puerto. Son escuelas de día, como una escuela normal a la que van los chicos de lunes a viernes”, explica. 

El tema del transporte en Lavalle es complejo. Ese es el caso de la comunidad rural de El Puerto, ubicada en el límite con San Juan, a 145 kilómetros de Ciudad de Mendoza, donde algunos docentes permanecen durante la semana en casas de la zona y regresan a sus domicilios durante el fin de semana para evitar la complejidad del traslado diario. 

Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

 

Foto: Santiago Tagua/MDZ

Otro problema es el de los abonos, contaron a MDZ un papá y un directivo de diferentes escuelas del Gran Mendoza. Las escuelas reciben dinero de la DGE para apoyar a algunos estudiantes con los abonos escolares, además del medio boleto que es para todos. Con el aumento del transporte público el abono quedó en montos de entre $6.000 y $9.000 por estudiante, dice un director de una escuela céntrica, cuando un estudiante para ir y volver todo el mes -aproximadamente unos 25 días- tiene que destinar $13.750 en los colectivos urbanos. 

Luego de un reclamo encabezado por padres y las escuelas que no tienen transporte propio, desde la DGE actualizaron los montos. “Recientemente acompañó el aumento del boleto con una actualización del 175% en el monto”, señalan desde la cartera educativa y agregan que, además, “aumentó un 30% la cobertura de estudiantes”. 

Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

Sin embargo, hay casos aislados de familias que no reciben esa ayuda y quedan fuera de ese esquema. Tal es la situación por la que atraviesa Ana, una mujer desempleada que vive junto con sus hijos y su nieto en un asentamiento de Las Heras, cerca del Aeropuerto. "Los niños deben ir a la escuela, pero al estar sin trabajo se me complica garantizar todos el días la plata para cargar la SUBE", se lamenta.