Cuántas becas ofrece la UNCuyo y cómo es vivir en la residencia universitaria
Este lunes comenzó el proceso de inscripción para las becas de la UNCuyo.
Archivo MDZEn el campus de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) se erigen dos edificios que albergan a 92 estudiantes, proporcionándoles un hogar mientras persiguen el sueño de estudiar en la universidad pública. Este espacio, donde convergen la búsqueda del conocimiento y la experiencia de vida universitaria, también es lugar de desafíos y solidaridad.
Las oportunidades de becas ofrecidas por la Secretaría de Bienestar de la UNCuyo y el acceso a la residencia universitaria son una ayuda invaluable para muchos jóvenes que enfrentan dificultades económicas y logísticas para continuar sus estudios universitarios. De acuerdo con datos proporcionados por dicha Secretaría, 54 estudiantes ingresaron este año a vivir en las residencia, mientras que el resto se sumó el año pasado, evidenciando una demanda constante y creciente de este tipo de servicios.
Las becas, que abarcan desde asistencia económica hasta acceso al comedor universitario, se han convertido en un salvavidas para aquellos que luchan contra la vulnerabilidad financiera y el privilegio de acceder a la Universidad pública. Con 650 becas de Comedor Universitario y 800 becas de Ayuda Económica anual, además de otras becas que incluyen alojamiento y apoyo específico para diversas identidades y situaciones, la UNCuyo intenta garantizar el acceso igualitario a la educación superior.
Sin embargo, las becas son escasas en relación a la cantidad de estudiantes que tiene la UNCuyo, que supera los 45.000. Y vivir en estas residencias tampoco está exento de desafíos.
Recientemente, los estudiantes que albergan la residencia se enfrentaron a problemas con las bombas de agua, lo que resultó en la interrupción del suministro en ambos edificios. Esta situación pone de relieve la necesidad de un mantenimiento constante de las instalaciones para garantizar condiciones habitables adecuadas.
“Justamente ayer tuvimos un problema con las bombas del agua en los dos edificios porque son edificios A y B y se rompieron las bombas de agua de los dos edificios. La de mi edificio ya venía rota hace un mes y medio más o menos y nos venían pasando agua los del otro edificio y se rompió la del otro, entonces desde ayer que estamos sin agua. Nos han puesto una manguera, entonces subimos agua con baldes y para bañarnos, nos vamos a Deportes y para usar el baño, si uno no quiere subir agua al departamento, va directamente al comedor. Son edificios viejos, que requieren mantenimiento y cosas así como lo de la bomba son constantes”, contó un estudiante que vive en la residencia universitaria a MDZ.
Además, la seguridad es una preocupación constante. Aunque se cuenta con personal de seguridad dentro de los edificios, los incidentes de robo en los alrededores son motivo de inquietud para los residentes. “Siempre hay robos en los alrededores”, cuenta el estudiante que experimentó un intento de robo cerca de la residencia.
A pesar de estos desafíos, la convivencia entre los residentes es en su mayoría armoniosa. Los pequeños departamentos pueden resultar ajustados, pero los estudiantes encuentran formas de adaptarse. “Los departamentos son algo chiquitos, por ejemplo, la cocina para seis personas es muy chiquita, pero te las arreglás. La parte de limpieza del interior del departamento va en cada departamento y la organización de los estudiantes”, sostuvo.
En cuanto a la limpieza del edificio, el estudiante detalló que para barrer en los pasillos “hay personal de limpieza también”, fomentando así la responsabilidad en el mantenimiento del edificio y el sentido de comunidad y colaboración entre los residentes.

