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¿Qué son los "dumbphones" y cómo podrían frenar una "pandemia tecnológica"?

Teléfonos básicos que fueron furor en los noventa comienzan a ser desempolvados como una iniciativa para abordar la problemática presentada por la adicción a las pantallas. ¿En qué casos se utilizan?
La licenciada en Psicología, Clara Oyuela, explicó en qué momentos es conveniente usar un dumbphone en vez de un smartphone para no generar una adicción tecnológica Foto: Freepik
La licenciada en Psicología, Clara Oyuela, explicó en qué momentos es conveniente usar un dumbphone en vez de un smartphone para no generar una adicción tecnológica Foto: Freepik

Están de vuelta y no porque sean más baratos, sino porque ayudan a superar un flagelo que está en expansión: la adicción a las pantallas. Se trata de los llamados "dumbphones" o, en su traducción, los teléfonos 'tontos'. Una antítesis por excelencia a los que llaman "smartphones" o teléfonos inteligentes.

¿Qué tienen los dumpphones? Que te desconectan de las redes sociales: te permiten hacer llamadas telefónicas, mandar un sms, tomar una fotografía... pero impide que esa conexión de 24 horas, los siete días de la semana, que te consumen la vida social, te quitan límites a tu horario laboral, y te digitan tus tiempos y tu salud mental.

El objetivo es ponerle un freno a la que llaman "pandemia tecnológica" y cada vez son más los padres de niños y preadolescentes y adultos activos laboralmente, que eligen el uso de aquellos teléfonos básicos que fueron furor en los noventa y que reducen al mínimo la parafernalia que a través de los años fue sobrecargando los celulares de la tecnología más innovadora.

Clara Oyuela, licenciada en Psicología (Matricula Provincial 1561), y autora del libro "Crónicas de una abstinencia", dialogó con MDZ sobre las razones por las cuales resurgieron los teléfonos celulares más básicos, mientras la industria compite por comercializar aquellos que más avances tienen en resolución, rapidez en la carga y capacidad de almacenamiento.

"El resurgimiento de los llamados 'dumbphones', que debe ser como una especie de guiño a los 'smartphones', es una tendencia que yo vengo recomendando hace un año y medio o dos, cuando empecé a investigar todo el tema de ese tipo de relación que estamos teniendo en exceso los seres humanos con el celular", comentó Oyuela. 

La escritora del libro "Crónicas de una abstinencia" comenzó a indagar sobre el uso excesivo que se le da a los celulares y a la tecnología luego del nacimiento de su segunda hija en el 2018. A partir de allí, descubrió que los celulares le estaban trastornando la vida cotidiana y no lograba encontrar esa calma que necesitaba para criar y a acompañar a su bebé. Ese fue el disparador del libro donde detalló algunos experimentos de desconexión que comenzó a realizar con diferentes grupos de adolescentes y también de adultos.

De a poco resurgen aquellos teléfonos básicos que fueron furor en los noventa y que reducen al mínimo la parafernalia que tienen los smartphones. Foto: Clara Oyuela

"Es muy llamativo todos los síntomas que aparecen ante la desconexión y que evidencian una abstinencia. Este es un nuevo tipo de adicción que aparece con un objeto de consumo, que es el teléfono. Y a partir de allí, se empiezan a abrir una serie de interrogantes sobre cómo poder empezar a tener una mejor calidad de vida como seres humanos, porque estamos todos atravesados por esta problemática del exceso en relación al celular", afirmó Oyuela.

Para la licenciada en Psicología, no es llamativo que resurja esta nueva línea de teléfonos cuya principal característica es que no tienen conexión a Internet. "Lo que evitan es que exista una comunicación inmediata o instantánea, que es la que genera tanta ansiedad, o esa sensación de tener que responder de inmediato ante cualquier mensaje laboral o social. Por suerte, ya comienzan a verse bastantes personas que, con esta necesidad de compensar ese vértigo en el que estamos viviendo, encuentran en este tipo de teléfonos una alternativa para lograr un tipo de vida más tranquila", advirtió.

Por qué utilizar los "dumbphones"

Según comentó la psicóloga, una forma de comenzar a "desconectarse" es usar este tipo de dispositivos los fines de semana. "Hay quienes los sábados y los domingos apagan sus smartphones y usan este otro aparato para sanar su relación con el teléfono. Y me parece súper importante empezar a debatir como sociedad esta problemática que tenemos. Comenzar, por ejemplo, a preguntarnos cuál es la edad más conveniente para acceder a un celular inteligente. Porque hoy ya estamos viendo todas estas consecuencias graves que muestran los niños y adolescentes por el uso precoz de un smartphone", señaló la especialista.

Clara Oyuela, licenciada en Psicología y autora del libro "Crónicas de una abstinencia", sobre el uso y abuso de los smartphones. Foto: gentileza C. Oyuela.

Al respecto, indicó que en la actualidad, "hay niños, preadolescentes y adolescentes que buscan estar comunicados, disfrutar de independencia y de autonomía. Pero todo tiene un límite y, como hoy la realidad nos muestra que los teléfonos fijos ya casi no existen, hay que buscar "alternativas creativas y realistas" para afrontar esta problemática. "Por eso, veo como muy positivo la opción de este teléfono sin internet y sin redes sociales", subrayó Oyuela.

Además, comentó que ya hay diferentes compañías que comercializan "smartphones" que sacaron modelos de dumbphones como el Nokia Flip 2020, uno de los más vendidos. "Tiene pantalla moderna, tiene mensaje de texto, llamadas, podes sacar fotos y un teclado bastante más moderno que los modelos de los años '90. Cumple todas las funciones para que un niño pueda estar comunicado con sus padres, pero no tiene conexión a Internet", subrayó.

En el trabajo que viene realizando la licenciada en Psicología observó que tanto en la niñez como en la preadolescencia, que son etapas muy vulnerables y de desarrollo madurativo, los usuarios de celulares todavía no están ni cerebral ni emocional ni físicamente maduros como para poder afrontar todo el mundo que le abre los smartphones. "Eso los hace estar muy expuestos a todo tipo de contenido violento, pornográfico, vulnerabilidad al bullying, al grooming... Y más allá de eso, no hay ningún tipo de evidencia científica que demuestre que tener un celular inteligente tiene un impacto positivo en esta etapa de la vida", insistió.

Asimismo, reflexionó: "Un celular de por sí no es que es una herramienta educativa. En las escuelas no se utiliza como herramienta de estudio. En todo caso, sirve para comunicarse, para entretenerse, para relacionarse. Por eso creo que la propuesta de un celular más básico le puede permitir a un niño desde su más corta edad, ir introduciéndose muy de a poco a la amplia gama que le ofrecen las innovaciones tecnológicas".

Experimentos de abstinencia

Oyuela comentó que entre los experimentos que logró realizar con pacientes que estuvieron sin acceso a sus smartphones por días, observó reacciones físicas como temblor en las piernas, manos sudorosas y aumento de ansiedad. "Allí se pone de manifiesto esta dependencia con el aparato. Por eso yo creo que cuanto más se estudien estos comportamientos, más posibilidades habrá a futuro que los 'dumbphones' irrumpan en el mercado como una alternativa". afirmó.

En ese sentido, recordó que, si bien la tecnología, salvó a muchas personas durante la pandemia de la soledad, el exceso que se generó desde entonces fue evidente. "Si uno revisa los índices de consumo digital en las encuestas y compara los que se tenían en la prepandemia y luego en la pospandemia, ve que esos números aumentaron muchísimo. Por eso espero que se empiece a analizar este fenómeno para la toma de futuras decisiones desde organismos como el Ministerio de Salud o de Educación. De hecho, hay muchísimos países que ya tomaron medidas. Reino Unido, Países Bajos, Noruega, Finlandia, Portugal, Italia y Francia, entre otros países, ya no permiten el uso de los celulares de las escuelas Primarias. Y Chile está luchando por una ley en el Congreso para poder hacer lo mismo. La propia Unesco advirtió que el uso de celulares en las escuelas interfiere en el aprendizaje, en la concentración y en la propia vinculación de los niños y adolescentes", recordó.

"Cuando la sociabilización de un niño falla debido a la tecnología, hay que prestar atención", expresó la licenciada en Psicología. Foto: Freepik

Por último, manifestó: "Cuando la sociabilización de un niño falla debido a la tecnología, hay que prestar atención. Porque los neurocientíficos lo explican muy bien: los cuatro pilares de nuestra salud mental son la capacidad de estar atentos y concentrados - o sea, de estar presentes en lo que hacemos-, la capacidad de la introspección - de entrar en diálogo interno con nosotros mismos-, la de conectarnos con los demás - mediante la empatía y la solidaridad; y la motivación para poder generar proyectos de vida. Todos esos pilares se ven interferidos entre los 5 y 12 años cuando ese niño está en contacto con un celular. Y le afecta el desarrollo de una salud mental, emocional y espiritual para poder encarar su propia vida", describió Oyuela.

Muchos chicos pasan más de ocho horas con un smartphone en la mano, pero también lo hacen muchos adultos. "Es bastante abrumador e inquietante. Vemos en las redes sociales que estamos psicólogos, psiquiatras y especialistas, todos hablando de cómo mejorar la salud mental y nuestra calidad de vida. Apaguemos el celular y veamos cómo está interfiriendo su uso en nuestra vida diaria. No minimicemos a este aparato. Cuando uno se desconecta, todos los síntomas que esa adicción tecnológica nos traen, salen a la superficie", concluyó.