CULTURA URBANA

Música sobre rieles: cuánto ganan y quiénes son los artistas que musicalizan el transporte público de Buenos Aires

Cientos de artistas llegan a las estaciones de Subtes y trenes para ponerle música al viaje que realizan a diario los pasajeros. Cuánto ganan por día.

Agustina Castro
Agustina Castro jueves, 30 de mayo de 2024 · 07:08 hs
Música sobre rieles: cuánto ganan y quiénes son los artistas que musicalizan el transporte público de Buenos Aires
El dúo Fuelle Criollo interpreta un repertorio de música argentina en Diagonal Norte Foto: Analía Melnik/MDZ

Los artistas sobre rieles tienen un rol importante en nuestra sociedad. Cada día, mientras la mayoría de las personas viaja en el transporte público de camino a su trabajo, escuela u hogar, los músicos se encargan de sacarles una sonrisa, hacerlos corear su canción favorita, animarlos a bailar o, simplemente, compartir su arte provocando el disfrute en los demás. Y para muchos, esta actividad se ha convertido en su sostén de vida, con ingresos "a la gorra" fluctuantes.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, son cientos los músicos que, a diario, llegan a su estación de Subte o tren favorita, se instalan, afinan su instrumento o calientan la voz, y repasan su repertorio para tocar en frente de miles y miles de personas -del más de un millón que hace uso de los trenes y Subtes por día en CABA-. El amor que sienten por la música es tal que eligen mostrar su arte sobre rieles, o bajo el techo de cada estación, para seguir tocando contra todo pronóstico y realidad que se esté viviendo fuera, buscando la complicidad, la respuesta y los aplausos de la gente que se sube al transporte público de la ciudad.

“La música es mi vida; es lo que me gusta y es mi propósito en el mundo”, afirmó Ángel Reyes, cantautor que se encontraba dando un espectáculo en la estación Pueyrredón de la Línea H del subte, en diálogo con MDZ. Ángel, según confió a este medio, viajó desde de la Península de Paria, Río Caribe, Venezuela hasta Buenos Aires, hace dos años, con el deseo de crecer en lo personal, económico y profesional. La salsa es su fuerte, “está ahí en la fibra” y la lleva “en la sangre”, ya que viene del Caribe. Entonces, en cada una de sus presentaciones toca con la guitarra, canta y baila algún tema de salsa, contagiando a los pasajeros presentes en cada andén. También interpreta algunos lentos del pop latino, reggae, rock nacional y soul en cada show.

Mirá las entrevistas de los músicos del Subte de Buenos Aires

La música siempre estuvo presente en su vida. Comenzó tocando violín en su infancia y, poco a poco, fue dedicándose al arte del manejo de la voz y la guitarra. Para subsistir, además, trabaja en el sector gastronómico, por lo cual elige ir a tocar al Subte en sus tiempos libres. “Suelo ir a la calle, también hago música en locales. Pero cuando llegué a Buenos Aires tuve la oportunidad de que, la primera vez que usé el Subte, me encontré a mi profesor de violín de la infancia. Se abrieron las puertas, lo vi ahí tocando y él me animó a venir a hacer un poco de esto; y ahora se volvió uno de mis oficios”, confesó el artista.

Ángel Reyes hace bailar a la gente al interpretar clásicos de la salsa. Foto: Analía Melnik /MDZ

La mayoría de los artistas que se acercan al Subte o a los trenes argentinos a trabajar, lo hacen de forma independiente, hasta que conocen la posibilidad de formar parte de una comunidad. Se trata de una iniciativa que tuvieron los artistas organizados en conjunto con los directivos de la empresa Subte de Buenos Aires (SBASE) y el Concesionario del Subte de Buenos Aires (EMOVA) para poder hacer arte bajo tierra, en los andenes del subterráneo de la ciudad. “Llegaron a unos acuerdos como establecer un máximo de volumen, que no se puede conectar a la red eléctrica de las estaciones, o sea, hay que traer parlantes con batería propia”, reveló el violinista Román Hernández a MDZ, antes de tocar en la estación de Plaza Miserere.

“Además, hay un grupo de WhatsApp donde nos organizamos y nos decimos en qué estación estamos, por lo general, durante cuatro horas por turno. No puedo ocupar más de 4 horas el espacio para darle el lugar a otro colega después. Entonces, al llegar a la estación uno se toma una selfie, la envía al grupo avisando desde qué hora hasta qué hora va a estar y así sabemos todos qué estaciones están libres y qué estaciones no”, contó el músico que estaba tocando la melodía de Le Festín, conocida por aparecer en la película de Ratatouille.

Pero formar parte del grupo no se trata de un requisito para poder tocar en el Subte. “Cualquiera que quiera venir a hacer música en el Subte, puede entrar. El único requisito para entrar al grupo es que haya tocado antes; es decir, venir, plantarse un par de días a tocar y ya después los compañeros que están en el Subte te ven y te suman al grupo, si quieres. Hay gente que viene a tocar al Subte igual y no está en el grupo; no hay problema con eso”, señaló el músico que toca el violín desde los 16, recorrió Sudamérica tocando ese instrumento, y elige el Subte y otros puntos de la ciudad, como Puerto Madero, San Telmo y Recoleta, para tocar.

Román Hernández toca Le Festin de Ratatouille y recibe grandes devoluciones en cada show Foto: Analía Melnik /MDZ

Eso sí, los propios artistas les aconsejan a sus colegas inscribirse al Registro de Artistas Callejeros/as de la Ciudad, para evitar inconvenientes con los efectivos de seguridad. El propio Román explicó: “en la página ponés el instrumento que tocás, el equipo que usás y te dan un registro de artista callejero. Aunque, en teoría, vos podés tocar sin necesidad del registro, porque es arte. Mientras que no estés vendiendo mercancía, puedes hacerlo tranquilamente”.

En cada oportunidad, la "gorra" está presente al lado de cada artista. Algunos usan la funda de su instrumento como "gorra", espacio para que las personas aporten una donación por el arte compartido. Muchos de los artistas aseguran que las ganancias son relativas. En general, algunos pueden ganar entre 7 mil u 8 mil pesos por día, con turnos de 4 horas, mientras que, otros, logran ganancias en dólares cuando hay turistas presentes en alguna estación. "Los que tocan dentro de las formaciones del subte o tren ganan más que los que tocan en las estaciones", confió un músico a este medio, asegurando que hay quienes que podrían alcanzar los 20 mil pesos en un "buen día".

Sin embargo, esto no siempre es así, depende mucho del día, la obra interpretada, el virtuosismo del artista, la respuesta del público receptor y la situación económica del país. En efecto, la crisis también pegó en esta actividad por la que hasta el año pasado -según cuentan muchos de ellos- podían ganar hasta 10 mil pesos por día -teniendo en cuenta el poder adquisitivo del año anterior- tocando o cantando durante unas 8 o 10 horas: hacia fines de 2023, la crítica situación económica de los que viajan en transporte público hizo que esos ingresos cayeran casi a la mitad.

 

Román Hernández toca Le Festin de Ratatouille y recibe grandes devoluciones en cada show Foto: Analía Melnik /MDZ

La respuesta del público es, para todos, lo que los mueve a escoger hacer música en el Subte o tren, antes que en otro sitio de la ciudad. “La onda de la gente es lo más lindo que tiene esto de tocar. Todo el tiempo la gente se acerca, te felicita, te pide tus redes. A veces te dejan mensajitos, notitas. Tengo en la casa una colección de notitas que dejan y que son re lindas”, reconoció el violinista.

Fue, precisamente, ese contacto con las personas lo que motivó a Guadalupe Benítez a tocar el bandoneón con su colega Guillermo García Pereyra, en la estación Diagonal Norte del Subte. “Al principio, ensayábamos para hacer el dúo Fuelle Criollo y yo me estanqué. En un momento, le digo a Guille: ‘vamos a tocar donde haya personas’. Pasa que el contacto con las personas te exige de otra manera. Entonces, empezamos a ir al Subte y, después, se sumó una cuestión económica, ya que las personas siempre son muy generosas, te agradecen y con que sea un poquito, eso ayuda un montón”, declaró la bandoneonista a MDZ.

Un hombre, que pasaba por la estación que conecta las Líneas B, C y D del Subte, oyó al dúo Fuelle Criollo reversionar un clásico tango y no dudó en detenerse a contemplar el sublime show. Enseguida, les pidió su cover de Adiós Nonino, pieza fundamental de la obra de Astor Piazzolla, y los músicos se lo concedieron. Las personas, atraídas por su habilidad al manipular el instrumento y la emoción que evocaba en ellas, se iban acumulando en el área y aplaudiendo el show.

Fuelle Criollo nació hace dos años, aproximadamente, cuando los músicos se encontraron en un conservatorio. Eran compañeros y, después de hacer música de toda la vida por su lado, sintieron la necesidad de hacer un dúo y salir a tocar. “No sabíamos en qué iba a terminar. La idea era hacer tangos o música argentina. Solemos tocar en milongas y centros culturales y elegimos el subte cuando está lloviendo afuera, sino estaríamos en la calle”, expresó el dúo.

Hace dos años, los artistas tocan en el subte. Foto: Analía Melnik /MDZ

“Hay una necesidad de contacto con las personas que pasan, se acercan y se quedan. Es una necesidad humana. La gente nos agradece y, a veces, nos pide perdón porque no pueden dejar plata. Para mí es un montón que se queden escuchando. Es un agradecimiento mutuo. A veces no hay monedas de por medio. No te lo puedo explicar, tenés que aprender a tocar algún instrumento, sentarte en el Subte a tocar”, concluyó Guadalupe, antes de interpretar un tema de Abel Pintos junto a Guillermo.

Por su parte, Quidu Lavagna sorprendió a los pasajeros de la estación Plaza Italia de la Línea D haciendo un cover de Tan Solo de Los Piojos, acompañado por su guitarra y armónica. Estudia el instrumento de cuerdas en la Escuela de Música Popular de Avellaneda, tiene una banda de blues y sueña con poder grabar sus propias canciones. “Elegí tocar el subte por protección del frío, de cualquier contingencia,y menos problemas con la policía en general. Si llueve, si pasa cualquier cosa, acá podemos trabajar tranquilos”, sostuvo el músico callejero que disfruta de la “buena onda de la gente” que le da fuerza para seguir haciendo su sueño realidad.

Quidu Lavagna elige los subtes para hacer su música mientras se resguarda del frío. Foto: Analía Melnik /MDZ

En las redes sociales, el periodismo ciudadano hace de las suyas al difundir la obra de los artistas que destacan en el transporte público o los conmueven. En TikTok, YouTube, Instagram y X (x Twitter), cada día se viralizan videos de músicos tocando sobre alguna de las líneas del Subte o alguno de los trenes que viajan a lo largo del Área Metropolitana de Buenos Aires. Tal es el caso de Roxana Latronico, artista multifacética de 60 años que se hizo viral por cantar lírico en el tren Sarmiento. Y así, son miles los músicos que alegran el viaje de cada pasajero al compartir su arte sin compromiso – o esperando una mera colaboración- en el transporte público de la ciudad.

Cientos de músicos integran el grupo de Artistas del Subte. Foto: Analía Melnik /MDZ

 

 

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