VIDA SOÑADA

La historia del argentino que toca música en los cruceros más lujosos del mundo

Toca el piano desde los 6 años; representó a Argentina en Italia y Qatar, y ahora trabaja como músico viajando a través del mar. Lautaro San Martín contó a MDZ, en detalle, su historia.

Agustina Castro
Agustina Castro domingo, 19 de mayo de 2024 · 13:15 hs

“Es algo que nos queda para toda la vida”, afirmó Lautaro San Martín, el músico rosarino que cumplió su sueño de viajar por el mundo haciendo música, al hablar con MDZ acerca de su experiencia tocando el piano en un famoso crucero. Cuando está en Argentina, toca las teclas en una banda de reggae y es contratado como sesionista por diferentes agrupaciones; pero, cuando surge una oportunidad laboral para viajar al exterior, no lo piensa dos veces. “El piano me llevó a conocer muchos países y continentes”, confesó, agradecido, el intérprete.

Rosario, la cuna del rock argentino, fue la ciudad que lo vio crecer. La música siempre estuvo presente en su casa y conoció las teclas de un piano cuando tenía tan solo 6 años. Desde ese momento, no pudo dejar de tocar. “Crecí escuchando muchos estilos. Creo que lo primero que me atrapó en el piano fue la música de Fito Páez. Pero cuando ya tenía 11 o 12 años empecé a escuchar tango, género que hasta hoy me parece magnífico”, enunció el artista, y agregó: “Ya en la adolescencia me marcaron muchas bandas de rock como Pink Floyd y Muse; esta última se convirtió en una de mis favoritas y me da mucha inspiración a la hora de crear música”.

Cada día, el joven - que heredó el apellido del heroico libertador - practica su repertorio y mejora su técnica, teniendo como referentes a Mozart y Astor Piazzolla. En su casa, suenan sus versiones de clásicos tangos de Carlos Gardel, vals de compositores consagrados como Piotr Ilich Chaikovski y, luego de un viaje sonoro al pasado, se transporta a la contemporaneidad al interpretar temas de figuras del pop y el funk como Bruno Mars, y el rock electrónico de Daft Punk. Los ritmos latinos también tienen lugar con la salsa y la cumbia. “La música se convirtió en una forma de vida; algo cotidiano, pero agradable. Y, a medida que pasaban los años, el estudio se fue convirtiendo en mi profesión, mi hobby, mi tema de conversación con amigos y mi trabajo”, aseguró Lautaro.

En enero se emprendió en un viaje a través del Océano Pacífico. Foto: Gentileza Lautaro San Martín

A sus 32 años, Lautaro cuenta con una inmensa trayectoria en la escena musical rosarina y supo dar el salto a lo internacional. Formó parte de decenas de proyectos musicales, pero destaca su participación en Tango BA Festival, su paso por Italia y Qatar. “Destaco haber tocado tango en Italia, en el festival de Tango BA, en Qatar con una banda de música latina y, el año pasado, el maestro Horacio Lavandera me invitó a tocar en su concierto. Fue un gran logro y experiencia estar en ese lugar”, subrayó.

El viaje a Italia fue, precisamente, uno de los primeros que tuvo en el exterior, donde pudo fusionar su pasión por viajar con su amor por la música. Se condujo a esa aventura en 2017 junto a una delegación de baile y orquesta, para representar el folclore y tango argentino en un festival celebrado en la isla de Cerdeña.

Cuatro años más tarde, Lautaro pudo volver a viajar gracias a la música, esa vez al destino menos pensado: “A Qatar fui en octubre de 2021. Fui convocado por una banda de música latina de Rosario y trabajamos en el hotel Hilton Doha”, contó el músico confesando que rescata haber conocido en profundidad la cultura árabe y haber visto “todos los preparativos para la Copa del Mundo que se realizó ese mismo año”. “Fue mi mejor experiencia viajando con la música sin ninguna duda”, confirmó.

Mirá el video de Lautaro tocando el piano en el crucero

Conforme las experiencias y las horas en el estudio se iban sumando, Lautaro se ponía nuevas metas. Un día, surgió en él la inquietud de trabajar en algún crucero con el cual pudiera atravesar los mares y conocer varios países en un solo viaje. Entonces fue que empezó a buscar la manera de que ese sueño se concretara, postulándose a los trabajos para artistas que ofrecían los cruceros, dando entrevistas, enviando material propio y esperando que llegara la confirmación final. “Son muchos papeles migratorios para trabajar en otro país y, después, todo lo que conlleva el trabajo, lectura de partituras, versatilidad en estilos de música, saber hablar inglés, estar apto física y mentalmente; además, piden muchos estudios médicos y psicológicos”, explicó.

Luego de un año entero trabajando para alcanzar la meta, en enero de 2024, finalmente, le dieron el sí que tanto esperaba. La compañía Carnival Cruise Lines lo contrató como músico solista en uno de sus cruceros por el lapso de tres meses. Así fue que, en enero, se emprendió en el viaje soñado, cruzando el Océano Pacífico y conociendo algunas playas de California y México.

Empezó a trabajar seis días a la semana, unas cuatro horas diarias, interpretando un extenso repertorio con 300 partituras de canciones que le agradaran al público estadounidense. “La elección del repertorio es mía, pero la tienen que aprobar desde la compañía. Lo que más hay que tocar es rock y pop de Estados Unidos, pero también suma mucho tocar música clásica, jazz, country y música contemporánea. Obviamente agregué unos tangos de Carlos Gardel y Astor Piazzolla en mi repertorio y a la gente le gusta, más sabiendo que soy argentino”, aseveró con orgullo.

Lautaro llegó a conocer Ensenada, Baja California, gracias a su trabajo. Foto: Gentileza Lautaro San Martín

Como músico solista en el crucero, Lautaro tenía una habitación asignada para él solo, mientras que otros artistas y empleados de la empresa debían compartir camarotes. “Más allá del trabajo y de estar tocando el piano todos los días, también tenés que convivir en un barco con 1500 empleados de muchas nacionalidades, culturas, idiomas. En mi barco había más de 70 nacionalidades y al estar tantos meses encerrados no se hace fácil, a veces. Pero también se siente la linda sensación de conocer y aprender sobre diferentes países”, observó el músico.

El trabajo musical y la convivencia con miles de personas de diferentes culturas no fue lo único que experimentó durante el viaje que finalizó en abril. Las capacitaciones se volvieron parte de la rutina y de la experiencia total. “Teníamos capacitaciones obligatorias sobre seguridad de barco, simulacros de emergencia y algunas otras tareas extras como recibir a los pasajeros, despejar sus dudas”, reveló el pianista de la banda Cool Confusion.

No era el único argentino en el viaje. Había 5 más y se hicieron amigos rápidamente, compartiendo mates y charlas. “Ahí te das cuenta que tenemos un gran país y muy buena gente en Argentina. También conocés muchos latinos que siempre son buena onda. Hice amigos mexicanos, peruanos, colombianos y algún ciudadano de Estados unidos también”, confesó Lautaro asegurando que, a pesar de hacer esas amistades, no faltaba la añoranza por volver a ver a su novia y amigos con un asado de por medio: “Siempre esperás el día para volver y comer un rico asado, juntarte con tus amigos. En el tramo final, es difícil vivir encerrado en un barco”.

Después de todo, la experiencia pasó rápido y, agradecido por lo vivido, ahorrado y aprendido, pudo volver a disfrutar de sus seres queridos. En la actualidad, Lautaro está disfrutando de unas merecidas vacaciones y pronto retomará su trabajo haciendo música, desde la composición e interpretación hasta la producción. “Muy probablemente en unos meses vuelva a otro barco, otras ciudades y nuevos amigos y músicos por conocer. Tenemos esta posibilidad de trabajar y viajar, que no muchas profesiones la tienen, así que tenemos que aprovecharlo, tener coraje y emprender viaje”, concluyó.

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