Mapa del horror: dónde estaban los centros de detención de la Dictadura
La Dictadura Militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional, iniciado el 24 de marzo de 1976 (hecho que se recuerda en el Día de la Memoria), dejó huellas que son imborrables en la sociedad, con desaparecidos, muertos y víctimas de tortura. Ese horror no es solo una idea, sino que tuvo un sitio donde fueron ejecutados por las fuerzas que nacieron para la defensa y seguridad de la población, volviéndose una herramienta del terror autocrático de aquel entonces.
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Los centros clandestinos de detención estaban bajo una organización territorial que orquestó el gobierno de facto, que dividía el país en cinco zonas militares. Estas tenían distintas subzonas, en su mayoría, de las cuales dependían los distintos sitios que hoy son recordados como espacios para la memoria, aunque muchos de ellos fueron destruidos durante la dictadura para evitar un relevamiento de pruebas por organismos internacionales.
Escuela de Mecánica de la Armada
Estos recintos destinados al horror tienen su máximo "monumento" en la Escuela de Mecánica de la Armada, en el barrio porteño de Núñez, la cual funcionó como centro clandestino de detención entre marzo de 1976 y noviembre de 1983, la duración total de la última Dictadura Militar. Este edificio estaba bajo la administración de la Armada Argentina, la fuerza que más crudeza tuvo durante el sistema de opresión instaurado por lo militares.
En aquel edificio, donde hoy funciona el Museo de la Memoria destaca el sótano del casino de oficiales como el epicentro de donde sucedían las atrocidades. Allí murieron 4.500 personas y otras 500 fueron prisioneras pero sobrevivieron a los duros procesos que llevaban adelante los discípulos del almirante Emilio Eduardo Massera, padre de los grupos de tareas que operaban en ese lugar bajo las directivas del capitán de navío Rubén Jacinto Chamorro.
El Olimpo
No solo las dependencias de uniformados fueron transformados en centros de detención, sino también algunos lugares civiles, como la terminal del viejo tranvía 1 en el barrio de Liniers. La propiedad, transferida oficialmente para la Policía Federal para verificar automotores, funcionó durante cinco meses como "El Olimpo de los Dioses" donde "los centuriones" llevaban adelante el horror.
Allí, 700 personas fueron detenidas en solo cinco meses entre agosto de 1978 y enero de 1979, iniciando un mes después de la finalización del Mundial de Fútbol que se disputó a menos de diez minutos en el estadio de Vélez Sarsfield. De los capturados y torturados allí, sobrevivieron solo 50.
Automotores Orletti
Ubicado en el barrio porteño de Flores, este centro estuvo activo entre mayo y noviembre de 1976, bajo el control de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), en colaboración con la inteligencia del Ejército. Allí fueron secuestradas unas 300 personas por la persecución que reinaba en los primeros tiempos de la dictadura, funcionando este especio entre mayo y septiembre de 1976.
Allí estuvieron detenidos ilegalmente el actor y militante radical Luis Brandoni junto con su esposa y los militantes guevaristas Carlos y Manuela Santucho, hermanos del dirigente Mario Roberto Santucho, del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Este centro habría sido cerrado de forma inmediata tras la fuga de dos prisioneros, por miedo a que se difunda información al respecto y hubiera reprimendas internacionales.
El Campito
Ubicado en Campo de Mayo, dentro de una de las principales bases del Ejército Argentino, fue uno de los cuatro centros de detención que funcionaron allí, en la zona oeste del Gran Buenos Aires. Se estima que allí hubo entre 3.500 y 5.000 personas desaparecidas, de las cuales permanecen en esa misma condición la mayoría.
En este mismo lugar eran destinados muchos de los conscriptos que formaban parte del Servicio Militar Obligatorio, que estuvo activo durante casi cien años. Allí, entre los servicios que debían hacer los "colimbas", estaba también el de "La Guerrillera", que consistía en participar junto a soldados profesionales de las rondas para identificar agentes de la subversión.
La Cueva
En las inmediaciones de Mar del Plata, más precisamente en la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina de Punta Mogotes, se instauró también un centro clandestino de detención durante la última Dictadura Militar. Allí se emplazó "La Cueva", que funcionaba bajo las directrices del I Cuerpo de Ejército a través del Grupo de Artillería Antiaéreo 601.

Allí, a metros de una zona turística, se llevaron adelante delitos de lesa humanidad entre 1976 y 1978, y las víctimas sufrieron torturas hasta su liberación, aunque en algunos casos fallecieron o fueron derivados a otros centros clandestinos de detención.
La Escuelita de Famaillá
Este fue el primer centro clandestino de detención que hubo en la Argentina durante la sangrienta década del 70. La misma fue construida como una escuela rural en Tucumán entre 1972 y 1974, pero no tuvo ese fin sino hasta 1978. La activación de este lugar no fue propia de la última Dictadura Militar, sino que empezó a funcionar durante el gobierno democrático de Isabel Martínez de Perón, en el marco del Operativo Independencia.
El lugar estaba preparado para albergar entre treinta y cuarenta prisioneros en un operativo destinado a lograr la "aniquilación" del ERP y los revolucionarios que se encontraran en la región. Este mecanismo se profundizó aún más con la llegada del Proceso de Reorganización Nacional, que logró el objetivo en Tucumán a costas de un enorme daño a la población.
El Vesubio
Entre marzo de 1976 y septiembre de 1978, funcionó este centro clandestino de detención en el Comando Primer Cuerpo de Ejército, en la localidad bonaerense de La Tablada. Según el Archivo Nacional de la Memoria, pasaron por allí 1.500 personas perseguidas por el gobierno de facto que comandaba la Junta Militar, compuesta por el teniente general Jorge Rafael Videla, el almirante Emilio Enrique Massera y el brigadier general Orlando Ramón Agosti.

Este centro funcionaba en una casa que ya había sido utilizada por la Alianza Anticomunista Argentina, fuerza parapolicial dependiente del gobierno democrático peronista previo al golpe de estado. En 1978 se demolió el lugar ante la inminente llegada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que arribó al país en septiembre de 1979.
Regimiento de Infantería 9 Coronel Pagola
Este centro clandestino de detención funcionó durante dos períodos durante el Proceso de Reorganización Nacional. El primero fue desde marzo hasta diciembre de 1976 y el segundo entre febrero y julio de 1977, bajo la administración del Ejército Argentino.
El regimiento, aún en funcionamiento, se encuentra al sur de la provincia de Misiones, a las afueras de la localidad de San Javier. El mismo estaba destinado a formar infantes de monte, pero la dictadura llevó allí como prisioneros a los perseguidos durante "El Proceso", aunque en aquel tiempo funcionaba en la Ciudad de Corrientes.
Virrey Cevallos
Este centro funcionó en el barrio porteño de Monserrat, al sur de la zona de Tribunales, entre 1979 y 1983, bajo las órdenes del Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea, según los testimonios de sobrevivientes. Igualmente, también operaron allí agentes de la Policía Federal y el Ejército Argentino.

Alrededor de unas cien personas fueron desaparecidas en este lugar, entre ellas un cabo primero de la Fuerza Aérea, Osvaldo López, que militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores. Tras su detención y posterior liberación, se presentó ante la Justicia y terminó detenido en la cárcel de Villa Devoto, condenado a 24 años de prisión, siendo liberado 1987.
El mapa de los centros clandestinos de detención
Lógicamente, el aparato no podía depender sólo de estos centros, sino que también hubo muchos otros más a lo largo de todo el país. "El Chupadero de Banfield", el "Club Atlético" a metros de la Casa Rosada, "El Banco" en las cercanías de las instalaciones de la Policía Bonaerense de Puente 12, la planta de Ford en General Pacheco y demás.
Uno que destaca en el Gran Buenos Aires es el centro clandestino de detención de "La Mansión Seré", recordado por la fuga de Claudio Tamburrini (arquero de Almagro), Daniel Rusomano, Guillermo Fernández y Carlos García Muñoz, lograda el 24 de marzo de 1978. Su historia, fue relatada en la película "Crónicas de una fuga", que cuenta como escaparon desde una ventana del primer piso, esposados y desnudos.
Además de los mencionados, hubo lugares menores donde se cometieron delitos de lesa humanidad en la Argentina durante la última Dictadura Militar. En total funcionaron, algunos durante los siete años del gobierno de facto y otros durante períodos menores, 762 sitios donde se perpetraron estos horrores y que se detallan en el mapa.

