Avión de los uruguayos: qué objetos hay en la zona y qué significado tienen
El viernes 13 de octubre de 1972, un avión de la Fuerza Aérea uruguaya se estrelló en el Valle de las Lágrimas con 45 personas a bordo. Setenta y dos días después, 16 sobrevivientes fueron rescatados, mientras que 29 pasajeros perdieron la vida en el lugar. La prensa mundial, incrédula ante una de las historias de supervivencia más importantes en la historia de la humanidad, le puso nombre a la proeza: el "Milagro de los Andes".
Pasaron los años y la zona donde impactó el Fairchild FH-227D se convirtió en un verdadero santuario que recibe miles de personas cada temporada. En el lugar, además de buena parte del fuselaje perteneciente a la aeronave uruguaya que colisionó hace 52 años, descansan una enorme cantidad de objetos. Cada uno tiene su significado y MDZ te cuenta por qué.
Foto: Walter Moreno / MDZ
Gran parte de los pasajeros que viajaban hacia Chile en 1972, pertenecían al equipo de rugby uruguayo Old Christians Club. El club fue fundado en 1962 por alumnos del colegio Stella Maris, un establecimiento privado y con fuertes raíces católicas. Cada año, los miles de visitantes que llegan hasta la zona del impacto, colocan su rosario como ofrenda a las víctimas y sobrevivientes del accidente.
Foto: Walter Moreno / MDZ
La sociedad de la nieve es una de las películas del momento. Durante el film, una de las escenas más impactantes es protagonizada por el actor Enzo Vogrincic, quien interpretó al estudiante de abogacía, Numa Turcatti, fallecido tras 61 días de supervivencia. Diecisiete días después del accidente, una avalancha enterró a los sobrevivientes mientras dormían en lo que quedaba del fuselaje del avión.
Tras permanecer tres días bajo la nieve, Turcatti decidió comenzar a excavar con el objetivo de hallar una salida. Sin embargo, en el intento se lastimó la pierna al patear una ventanilla del avión.
Foto: Walter Moreno
"No hay amor más grande que aquel que da la vida por los amigos" (Juan 15:13). El pasaje que Numa Turcatti les legó a sus compañeros se convirtió en un símbolo durante La sociedad de la nieve. Tras su muerte, esas palabras terminaron de convencer al resto de los sobrevivientes sobre la necesidad de salir a explorar en busca de ayuda.
Foto: Walter Moreno / MDZ
Las ruedas que pertenecieron al Fairchild FH-227D de la Fuerza Aérea uruguaya descansan a unos 300 metros del memorial. A poca distancia, se encuentra parte del tren de aterrizaje. Según algunos relatos, con la esperanza de ser rescatados, los sobrevivientes del accidente habrían tomado la decisión de incendiar las partes del fuselaje en caso de divisar alguna aeronave sobrevolando la Cordillera de Los Andes. El 21 de octubre de 1972 los buscadores concluyeron que no había esperanzas de supervivencia y dieron por finalizada su búsqueda. Las ruedas, jamás fueron quemadas.
Foto: Walter Moreno / MDZ
Increíble pero real. La acción del tiempo y la naturaleza, provocaron que parte del fuselaje se desplazara a kilómetros de distancia del accidente. Una trozo del avión fue hallado a la vera del río Atuel.
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En los dos memoriales que se erigieron en la zona del accidente, pueden divisarse miles de objetos de diversa índole. Centenas de rosarios, una urna funeraria, banderas de Uruguay, Argentina y Chile, camisetas de rugby y botines deportivos.
Foto: Walter Moreno MDZ
Los botines que los jugadores del Old Christians Club llevaban a Chile fueron determinantes para sobrevivir en alta montaña. En una zona tan inhóspita, el calzado les permitió desplazarse en el terreno nevado.
Foto: Walter Moreno / MDZ
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