Presenta:

Conociendo al caballo: historia evolutiva

El caballo es originario de América del Norte, de una región que hoy ocupan los estados de Wyoming, Colorado y Nueva México (región conocida como una de las tantas badlands del mundo).
Foto: Walter Moreno/Mdz
Foto: Walter Moreno/Mdz

La evolución del caballo, fue distinta a la humana, sobre todo en un rasgo: el humano, desde su salida de África dio muchos ejemplares que se sucedieron unos a otros como es el caso de Australopithecus, Homo erectus, Homo sapiens, Neanderthal, Cromañón, Sapiens de África, etc., por esto podemos hablar de una cadena evolutiva en cambio en el caballo, no fue igual. Se originaron muchas ramas, pero solo una, la del “equus”, pudo llegar hasta aquí. Todos los nombres propios latinos que están en cursiva, corresponden en cursiva.

Gran parte de la evolución la hizo en América, y todos los cambios que experimentó, fueron con fines adaptativos y de supervivencia. Algunos antecesores pasaron al Viejo Mundo, terminaron la evolución, fueron dando subespecies, muchas de las cuales también se extinguieron. Si bien los dinosaurios ya no estaban, el caballo tuvo que compartir épocas y geografías, con otras especies, algunas depredadoras, como el “ave del terror” (como un avestruz gigante), o el tigre “dientes de sable”. Claro, estos no eran iguales a los que hoy conocemos. No había mucho que pensar…, o se adaptaban y la vida seguía o desaparecían también. El camino fue muy largo; debió adaptarse a cada clima, terreno y alimentos. Esto ocurre en cualquier especie: la única forma de sobrevivir, es adaptarse a un nicho particular.

Del Eohippus al caballo actual. Un largo camino evolutivo

Como es lógico suponer, en las distintas épocas se “codeó” y compartió hábitats, con muchísimas especies que también estaban en proceso de evolución; muchas de ellas las tenemos aún, aunque muy distintas a cómo eran en aquellos tiempos. La forma de evolucionar, ha sido tan importante que las celebridades mundiales sobre estos temas (naturalistas), han tomado la evolución del caballo, como modelo.

Los cambios experimentados en la evolución, estuvieron circunscriptos a: tamaño corporal, forma de la cabeza, ubicación de los ojos, modificaciones en las piezas dentarias, modificaciones en los miembros. Mayor tamaño indica mayor peso y a eso debió adaptar sus miembros.  

Merychippus. Ejemplar del Mioceno. 85 cm de alzada

Modificación de los miembros y dedos 

El endurecimiento y la variedad de los terrenos, obligó a soportar mejor el peso, para lo cual tuvo que disponer mejores palancas óseas, que le daban aptitud para la carrera, lo que significó mejor huida, o sea, una oportunidad más para vivir. Por ello desarrolló también un aparato de sustentación, de músculos, tendones, bridas, que le permiten estar mucho tiempo de pie, sin cansarse.

Desde aquel ejemplar tan chiquito (Eohippus), con cuatro dedos en las manos y tres en las patas, con almohadillas y uñas rudimentarias llegó a hoy, con uno solo. En principio, digamos que sus dedos se numeran del 1 al 4 (o tres) comenzando por el lado interno. O sea que el dedo “1”, sería equivalente a nuestro pulgar. Comparando entonces con los dedos nuestra mano, podemos decir: el caballo actual, pisa solamente con el dedo equivalente a nuestro mayor (tercero en el caballo); los otros, los fue modificando o perdiendo y hace unos dos y medio millones de años, que pisa así, como hoy, con uno solo. 

Modificación de los dedos.

Su cuerpo fue cambiando; fue aumentando de tamaño; sus miembros siguieron esos cambios, pero también su cabeza cambió y en ella las piezas dentales y los ojos. Las muelas se fueron adaptando al crecimiento de la cabeza, las mandíbulas, sus formas se adaptaron a nuevos alimentos y por ende otra forma de triturarlos. Las muelan actuales tienen ocho centímetros de longitud. 

En el caso de los ojos, su posición fue cambiando hacia lateral, porque necesitaba tener un campo visual más amplio hacia los costados (mejor visión periférica), en prevención permanente de los depredadores. También por supervivencia desarrolló una visión muy bien adaptada a la penumbra u oscuridad. 

Como se dijo, un largo camino para llegar al caballo actual, que, tal como lo conocemos tiene 20.000 años.

Hugo A. Funtanillas.

* Hugo A. Funtanillas. Médico veterinario. Equinos. Teniente Coronel Veterinario (R) del Ejército Argentino.

[email protected]