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Cómo es el proceso para auditar las universidades nacionales

En medio del conflicto, y en la previa del debate por el veto presidencial, el Gobierno acusa a estas instituciones de no rendir cuentas.

Las universidades públicas acusan al Gobierno de querer recortarlas, mientras que este sólo querría la rendición de cuentas. En medio de este conflicto, surgen dos dudas clave: ¿Quién se encarga de realizar las auditorías? ¿Y por qué acusan a la Universidad de Buenos Aires (UBA) de no hacerlo desde hace años?

Previo a la marcha federal de la semana pasada, que se articuló en contra del veto a la Ley de financiamiento universitario, Carlos Torrendell, secretario de Educación, dio una conferencia de prensa en la que acusó a la UBA de no rendir cuentas hace años, pese a estar obligada a hacerlo por ley, por lo que faltaría esclarecer a dónde va el dinero que le ingresa. 

Mostró que no ha presentado una rendición completa desde 2014, cuando sólo la Facultad de Psicología presentó la última auditoría de gastos: becas de apenas $1.700 y un pago "excepcional" de $3.500 por única vez. Por su parte, el informe más reciente sobre una "auditoría de gestión" es de 2006 y cubre el ejercicio de 2004, al tiempo en que adeuda la rendición del 89% de los fondos transferidos entre 2015 y 2022.

Respecto a los fondos asignados en 2022, descubrieron que sólo se presentó la rendición del 0,19% de los transferidos. Cabe destacar que la discrecionalidad refiere al reparto de fondos en la variación del financiamiento hacia las universidades nacionales.

Auditorías a universidades: quién se encarga

El artículo 59 bis de la Ley de Educación Superior establece: "El control administrativo externo de las instituciones de educación superior universitarias de gestión estatal es competencia directa e indelegable de la Auditoría General de la Nación que, a tales efectos, dispondrá de un área específica con los recursos humanos y materiales adecuados para llevar a cabo esta tarea. Todas las instituciones de educación superior universitarias de gestión estatal deben generar mecanismos de auditoría interna que garanticen transparencia en el uso de los bienes y recursos". 

La AGN, dependiente del Congreso, sería entonces la encargada de realizar estas auditorías, aunque sin especificar cada cuánto tiempo debe hacerlo. Su plan de trabajo se rige por una Comisión Parlamentaria Mixta, que aprueba en dónde serán estas revisiones. No obstante, el Gobierno no puede intervenir en este proceso.

Si bien hay un organismo de control interno de la Administración Pública, que es la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y que se guía por el presidente de la Nación, actualmente no puede realizar auditorías de las universidades nacionales por una norma aprobada en 2020 durante la gestión de Alberto Fernández, en la que las exceptuó de ser auditadas por los síndicos y funcionarios de este área.

El Gobierno pide auditar la UBA.

A pesar de que cuenta con unidades de auditoría interna (UAI), en 2022 el entonces titular de la Procuración del Tesoro de la Nación, Carlos Zannini, dictaminó que los controles de la SIGEN no eran aplicables a las universidades, en base a lo establecido por la Ley de Administración Financiera, ya que violaría la autonomía universitaria. Aún así, no impidió acuerdos entre la Sindicatura y las universidades, por lo que este año se firmaron convenios con la Universidad de Tres de Febrero y con la Universidad de San Martín para hacer controles internos.

Cada institución tiene sus propias unidades de control. La Auditoría General de la UBA, por ejemplo, es el órgano unipersonal dependiente del Consejo Superior. Creada el 11 de marzo de 1993, guía la actividad a partir del Manual de Procedimientos de Auditoría Interna para la UBA. 

Si bien en su página oficial aparecen las supuestas auditorías que se realizan cada año, no se especifica a dónde van los gastos ni muestra montos específicos. Sí se observa el estado de cumplimiento, luego revisiones, análisis y recomendaciones. 

Los cruces del Gobierno con la UBA

Durante un tenso debate entre el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, y el subsecretario de Políticas universitarias, Alejandro Álvarez, este fue uno de los temas que más resonó. El representante de la prestigiosa universidad aseguró: "Alejandro, el Gobierno se la pasa diciendo que las universidades no rinden los fondos. ¿Vos conocés la Ley de administración financiera? Bueno, todos los meses tu secretaría de políticas universitarias recibe dos informes sobre lo que la universidad gasta en política salarial y sobre lo que la universidad gasta en gastos de funcionamiento".

"Acá están los dos informes, los dos firmados por tu secretaría. el 100% de los fondos que recibe la universidad de buenos aires todos los meses. ¿No saben qué hacer con esto, están mintiendo o quieren seguir ensuciando a la universidad pública?", añadió.

Yacobitti y Álvarez en el debate.

Álvarez entonces respondió: "Vos haces una confusión muy pícaramente entre lo que es la simple información y lo que es la rendición de cuentas. Tu secretario de hacienda, en mi cara, en un reunión dijo que ellos no iban a cargar ninguna factura, que eso es una rendición".

Luego, aclaró: "Vos tenes que entrar en el SITRARED, un sistema donde se cargan todas las facturas, esas facturas no las carga la UBA. Es más, debe años sin cargar facturas, a tal punto que esta nota que tengo acá del 5 de diciembre del 2023, de la gestión anterior, reclamandote los años del 2015 a 2021, porque simplemente informar no es rendir, rendir es elevar las facturas. El resto de las universidades sí suben las facturas". 

Milei aseguró que la ausencia de auditorías ha generado un manejo discrecional de los recursos. Del otro lado de la mesa dicen que la AGN no lo hizo: su plan de acción, que debe ser aprobado por el Congreso, no abarca a todas las universidades todos los años, sino que selecciona a algunas instituciones. No obstante, el Gobierno insiste en que esto no justifica que hace 20 años se realizó la última "auditoría de gestión" (fue en 2004, pero publicada en 2006).

Y mientras la universidad se encuentra bajo emergencia salarial, se generó un gran debate en torno a un proyecto de la UBA para realizar una herramienta de medición con respaldo científico y auditable para esta nueva industria. Lo que quieren desarrollar el “IMS” (Índice de Métricas de Streaming), el primero en su tipo del mundo. En otras palabras, sería el primer índice de medición de streaming a nivel mundial. 

La UBA vs. Mauricio Macri

Mauricio Macri, expresidente de la Nación, se sumó a la polémica universitaria y habló por X: "Acá no se está discutiendo la autonomía universitaria. Tampoco se está cuestionando el acceso a la universidad ni su funcionamiento. Lo que realmente está en disputa es "la suya": la parte del presupuesto que se desvía hacia la política. La necesidad urgente de conocer el destino del dinero que reciben las universidades y su uso no se limita solo a la UBA, sino que abarca también a la red de universidades que, durante el kirchnerismo, fueron utilizadas con fines políticos".

Algunas de estas instituciones, según sus palabras, "han estado involucradas en escándalos de sobreprecios en la compra de equipamiento a gran escala e incluso en la producción de telenovelas que nunca fueron emitidas. Para el populismo, todas las instituciones son herramientas para acumular poder. Por eso, cuando estuvieron en el gobierno, intentaron apoderarse de la Justicia, silenciar a los medios y corromper a las universidades mediante la manipulación de los presupuestos. Las consecuencias de esa manipulación siguen hasta hoy".

Macri también pidió auditar la UBA.

"El manejo del dinero sigue siendo opaco en muchas universidades. En este momento bisagra de la historia argentina, debemos aspirar a universidades que formen los recursos humanos que el país necesita para enfrentar los inmensos desafíos que tenemos por delante. Es crucial fortalecer las carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), que son verdaderamente estratégicas. La defensa de la universidad pública, su acceso libre, gratuito y democrático, requiere poner fin al uso político de los recursos universitarios", cerró.

La UBA salió al cruce y respondió con un documento firmado por el rector Ricardo Gelpi. "Ante las afirmaciones falaces y mal intencionadas de Macri, la casa de estudios se ve en la obligación de volver a aclarar cuestiones que el exmandatario ya conoce con el objetivo de NO confundir a la sociedad", comenzó el escrito.

Sostuvo que los comentarios de Macri fueron "totalmente equivocados". "O tiene un profundo desconocimiento sobre el tema o falta groseramente a la verdad", cuestionaron y le advirtieron  que las universidades nacionales son auditadas por la Auditoría General de la Nación (AGN).