Derrumbe en Villa Gesell: la señal que vieron los bomberos y el rol crucial de los perros rescatistas
Durante toda la noche continuó el gran operativo para buscar a las personas que quedaron atrapadas bajo los escombros del Apart Hotel Dubrovnik, que se derrumbó en la madrugada del martes, en la localidad balnearia de Villa Gesell. Como consecuencia del hecho, las autoridades constataron la muerte de un hombre de 84 años, así como el rescate exitoso de su esposa de 79, quien presenta heridas.
Este miércoles, son más de 200 bomberos y rescatistas los que llevan adelante la búsqueda contrarreloj de las víctimas. En el lugar, ubicado en Avenida Buenos Aires y Calle 1, los efectivos están trabajando arduamente en la remoción de escombros para poder dar con los cuerpos de los desaparecidos, que serían entre siete y nueve, tanto del hotel como del departamento lindero hacia donde cayó la torre del Dubrovnik.
En ese contexto, esta mañana, el jefe de Bomberos Voluntarios de Villa Gesell, Hugo Piris, reveló que, mientras un centenar de hombres avanzaba con la búsqueda, lograron ver una señal a varios metros de profundidad, gracias a la ayuda de los perros rescatistas. “Durante la noche, hubo una señal que muestra algo a nueve metros de profundidad. La máquina marca que hay una persona, pero no estamos seguros al 100 si lo es. Es un sistema que marca un pulso en el mismo lugar que los perros detectaron algo. Es donde más escombros hay”, explicó Piris en diálogo con el canal de televisión TN.
Mirá el video del rescate de una mujer tras el derrumbe
Asimismo, Piris detalló que, durante la noche, el personal se dedicó a quitar los pedazos de la losa del edificio que había colapsado. “Los grandes se sacan con la grúa y los chicos, a mano. Avanzamos bastante, pero es mucho escombro, nos falta llegar a donde está la gente. Tenemos que hacerlo firme y seguro, no podemos hacerlo tan rápido como queremos”, sostuvo.
En tanto, Javier Alonso, ministro de Seguridad de Buenos Aires, declaró desde el lugar: “No nos vamos a ir de acá hasta que saquemos la última piedra de escombros. El objetivo es rescatar a la gente atrapada, pero también estamos documentando todo y recopilando pruebas para que no haya impunidad”.
El rol crucial de los perros rescatistas
En este tipo de hechos, donde las labores de rescate deben acelerarse para poder localizar a las personas con vida, el rol de los perros rescatistas es crucial. En Argentina, la Asociación Civil Escuela Canina de Catástrofe (Acecc) trabaja desde hace treinta años para capacitar a estos animales en la búsqueda de personas bajo escombros o estructuras colapsadas. Precisamente, por ese motivo, los profesionales de la escuela se encuentran en la zona del derrumbe trabajando junto a los canes.
“Desde esta mañana nos pusimos a disposición del Ministerio de Seguridad para que nos convoque. Estamos listos con siete perros para salir a colaborar, estamos esperando la respuesta”, manifestó Juan Carlos Lombardi, presidente de la Acecc, en diálogo con Clarín. Sucede que los perros cuentan con instinto, sentido de ubicación, olfato y oído mucho más desarrollados, lo que les permite llegar hasta rincones de difícil o imposible acceso para las personas.
Lombardi, además, explicó: “Lo que hace naturalmente el can es percibir partículas olfativas que salen por debajo de la tierra y que proviene de una persona viva. Pueden estar trabajando 100 personas arriba de los escombros, pero el perro se va a centrar en lo que está debajo de las estructuras colapsadas”.
En el operativo de Villa Gesell, trabajan los perros que han sido entrenados para buscar a personas con vida. En estos casos, se utilizan principalmente perros como el pastor belga malinois, ovejero alemán labrador y border collie. Una vez que se llega a la zona de rescate, los adiestradores le sueltan la correa a cada animal para que inicie la búsqueda en solitario.
“Cuando el perro encuentra algo comienza a hacer círculos sobre una misma zona, posa su nariz en el piso y empieza a ladrar. En ese momento sabemos que hay una esperanza de vida”, aclaró respecto a las señales que las personas pueden percibir como un hallazgo. “Los perros son las herramientas más perfectas para localizar víctimas en cuanto se utilicen en el menor tiempo posible. Las vidas de las personas dependen mucho del tiempo transcurrido bajo los escombros, porque no sabemos las condiciones que se encuentran”, finalizó.

