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Carlo Ponzi, el padre del esquema que inspiró la estafa en San Pedro

El inmigrante italiano que se volvió millonario tras estafar miles de estadounidenses. Terminó sus días en Brasil en la más absoluta pobreza y creó un esquema con el que se sigue engañando distraídos.
Carlo Ponzi fue el creador del Esquema Ponzi, nació en Italia en 1882 y murió en Brasil en 1948. Foto: De Boston Library
Carlo Ponzi fue el creador del Esquema Ponzi, nació en Italia en 1882 y murió en Brasil en 1948. Foto: De Boston Library

Las historias de vida de los estafadores, habitualmente suelen ser tan apasionantes como trágicas. La vida del creador del Esquema Ponzi no es la excepción: de millonario, repleto de una vida de lujos a morir en la peor de las miserias. ¿Quiénes son los estafadores? ¿Qué hay en sus mentes que los hacen vivir de engañar al otro? Según el psicólogo y psicoanalista, Luciano Rossi Chulak, es esperable que un estafador tenga una personalidad narcisista. "Son personas que tienen una exagerada percepción de sus propias capacidades y de sí mismos y pueden utilizar la mentira para engañar al otro. Además, no tienen un registro claro del otro y nos le da culpa, dañar  las demás personas, a través de una estafa", aclaró Chulak. 

El esquema piramidal es una reversión más macabra del Esquema Ponzi porque vuelve al estafado, un estafador. En el Esquema Ponzi no es necesario que quienes se encuentran dentro del sistema busquen a otros estafados. Este es un atributo del esquema piramidal, algo que hace que haya personas que entienden que está habiendo una estafa y traten de sacar provecho de la misma por un breve tiempo. Sin embargo, el esquema piramidal, utilizada para estafar a casi un tercio de la localidad bonaerense de San Pedro, le debe mucho al Esquema Ponzi, que tiene a Carlo Ponzi, su creador. 

Carlo Ponzi fue un estafador nacido en 1882 en Italia, más particularmente en Lugo, provincia de Rávena. A los 23 años llegó a Estados Unidos y aprendió inglés. Tomó trabajos eventuales y en en algunos años llegó la primera estafa. La juventud de Ponzi en Italia tiene varias versiones. Hay biógrafos que dicen que era un joven brillante extraviado y otros que sostienen que era un delincuente juvenil que fue enviado por sus padres a América para sacárselo de encima. Probablemente sea una combinación de ambas, como dice Oscar Wilde, "la verdad, rara vez es puro y nunca es simple": 

En 1919 creó el sistema Ponzi a través de una pantalla. La venta de cupones postales internacionales. Evidentemente esto era un gran negocio en principio de siglo XX. Sin embargo, el verdadero negocio no era este, el dinero se generaba por las "inversiones" que se le pedían a las personas, con promesas de ganancias del 50% a los 45 días y del 100% a los tres meses. 

En poco tiempo, Ponzi se volvió millonario. Lejos de considerarlo un estafador, los políticos en Estados Unidos lo ponían como ejemplo de un empresario exitoso y salía en la tapa de las revistas. Estados Unidos se había rendido ante este inmigrante italiano que había llegado como muchos "con una mano atrás y otra adelante" y ahora era un acaudalado "hombre de negocios". 

El periodismo, el verdugo de los estafadores

Sin embargo, a pesar de las distancias en tiempos, espacios y el tamaño del botín, sucedió lo mismo que en San Pedro: el periodismo. La jefa de Redacción del Diario La Opinión de San Pedro, Lili Berardi condujo junto a sus ocho periodistas la investigación que deschavó la estafa de "La China" y RainbowEx.

En el caso de Carlos Ponzi, su Waterloo le llegó gracias al Boston Post que le encargó una columna al analista financiero Clarence Barrón, quien explicó que no había conexión en los pagos que tenía que hacer la empresa de Ponzi con los cupones postales vendidos. Ese fue el principio del fin. 

Ponzi fue preso primero tres años y luego nueve años más. Durante la libertad condicional escapó, se rapó e intentó simular se otra persona. Viajó hacia Texas, pero fue atrapado. Luego de esto, permaneció preso en la prisión de Massachusetts hasta 1934, año en el que fue deportado a Italia. 

Como nadie es profeta en su tierra, Ponzi intentó poner en pie su esquema en suelo italiano y no lo logró. Sin embargo, pudo reinventarse como director comercial de la empresa estatal de aerolínea italiana Ala Littoria. Gracias a este cargo, que se lo consiguió su primo, piloto jerárquico de la empresa con vinculaciones con el fascismo, pudo erradicarse en Brasil, hasta que el gobierno brasileño suspendió la actividad de la aerolínea en su país. 

Sin trabajo y sin posibilidad de volver a Italia, Carlo Ponzi hizo algunas changas para sobrevivir hasta que tuvo un accidente cerebrovascular que le dejó la mitad del cuerpo paralizado. Vivió en la pobreza y solo hasta que murió en 1948.