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El pueblo de aguas cristalinas que se parece a Pinamar, pero a una hora de Reñaca

Si buscas un rincón costero que combine la tranquilidad de los bosques y el encanto del mar, Cachagua es el destino perfecto.
Este pueblo enamora por su naturaleza Foto: Shutterstock
Este pueblo enamora por su naturaleza Foto: Shutterstock

Cada vez estamos más cerca del verano y aunque parezca insólito, hay destinos internacionales que resultan más baratos que los locales. Para aquellos que viven en el oeste del país, Chile se convierte en un gran atractivo, ya que en pocas horas se puede llegar a ciudades con grandes playas relajantes sin necesidad de recorrer largas distancias.

Lo común es que el turismo en Chile se concentre en lugares como Antofagasta, Viña del Mar o Reñaca, sin embargo, cerca de estos destinos, existen auténticos paraísos poco conocidos con playas espectaculares. En esta ocasión, MDZ te presenta Cachagua, un pueblo de mar chileno que evoca a Pinamar, uno de los paraísos de la Costa Atlántica argentina. Sus calles de tierra, bosques y tranquilidad lo asemejan a este rincón argentino, aunque en Cachagua faltan las tiendas lujosas que sí están presentes en Pinamar.

El agua cristalina de este pueblo te enamorará. Foto: Shutterstock

Ubicado en la comuna de Zapallar, a 183 km al noroeste de Santiago y 64 km al norte del Gran Valparaíso, Cachagua es un verdadero refugio natural. Su nombre proviene del mapudungun: "kachu", que significa pastos, y "we", que se traduce como lugar, por lo que Cachagua se entiende como "lugar de pastos".

Su paisaje se caracteriza por construcciones tradicionales hechas con materiales como rodillos, techos de coirón y estuco a la cal, lo que le da un aire rústico que resalta entre los verdes campos y bosques nativos que lo rodean.

Visión panorámica de la ciudad. Foto: OnlyGolf

Cachagua se distingue por ser un balneario que evita el concreto y las estructuras rígidas. Sus terrenos están divididos por plantas y madera, lo que le da una sensación de armonía con el entorno natural. Además de su atractivo borde costero y sus campos agrestes, la playa de Cachagua es un lugar idóneo para desconectar. Con una pendiente suave y tres olas paralelas, el agua en verano tiene una temperatura promedio de 15 °C, aunque hay sectores donde las corrientes desaconsejan el baño.

Al oriente, los cerros del Tigre y Los Cardones, cubiertos de frondoso bosque esclerófilo, complementan el paisaje. Además, al norte de la playa Grande de Cachagua, se encuentra Las Cujas, una playa pequeña y poco concurrida, ideal para un descanso total en un ambiente paradisíaco.