Médicos argentinos en Chile: son vitales y aseguran que, si se van, colapsa el sistema
Desde hace meses que el tema es un punto del análisis para explicar la grave crisis que atraviesa el sistema de salud en la Argentina, en general, y en Mendoza, en particular. Del otro lado de la cordillera hay miles de mendocinos que trabajan en el sistema de salud chileno ganando más y viviendo mejor. Hasta hay profesionales que cruzan, trabajan y vuelven a los pocos días haciendo una notoria diferencia con lo que ganan en el país. Sin embargo, la otra cara de la moneda muestra que Chile se convirtió en un país "importador de médicos" y que un posible retorno de estos profesionales a sus países de origen, haría colapsar al sistema.
Distintos trabajadores informaron sobre la situación que se da en Chile. Por un lado, analizan que es provechoso ya que -como ha explicado MDZ-, la mano de obra argentina es bien valorada (y remunerada) en el país trasandino. De hecho, entre 2021 y 2022 hubo un incremento del 23% en la cantidad de contratados. El exministro de Salud chileno, Jaime Mañalich, indicó a Emol que existe una importante falencia relacionada al recurso humano en la profesión médica.
Este medio comentó a inicios de septiembre las maniobras que desde distintas consultoras chilenas promueven para captar el refuerzo en distintos rubros de la medicina apuntando a trabajadores argentinos, conociendo cuál es la situación económica del país y el provecho que pueden sacar trabajando en Chile y ganando en dólares. Aseguran en Chile que eso, en conjunto con la ola migratoria de los últimos años de venezolanos y argentinos ha hecho que la red pública tenga a 5.320 médicos titulados en otros países y que validan su título allí.
Otro punto a tener en cuenta es que a Chile ingresan unos 400 médicos por año, aclarando que son de distintas naciones. Lo que deja en evidencia que ese país adopta una mano de obra extranjera, pero muestra falencias en la propia. Y es por eso que ya algunos especialistas llaman a Chile como un país "Importador de médicos".
El director ejecutivo de la Asociación de Médicos Extranjeros, Manuel Araneda, dijo que actualmente la medicina extranjera sostiene al sistema de salud del vecino país. "Si se van los médicos extranjeros, colapsa el sistema. Los extranjeros trabajan sólo en el hospital, pero los médicos chilenos atienden unas horas y después se vuelcan a su consulta privada", comentó a el Mercurio. Y si bien la situación no es la ideal, los hospitales de Chile siguen buscando la mano de obra vecina para cubrir huecos o mejorar la atención. Por ahora es "win-win", pero el futuro es incierto.
En paralelo, el fenómeno va a seguir ocurriendo, pese a la señal de alerta que emiten desde el vecino país. En Argentina ya se nacionalizó el cobro extra de las consultas médicas en el sector privado y las demoras para el pago por parte de las obras sociales sigue en jaque, lo que motiva a ciertas decisiones de los profesionales que han reconocido que "la situación los hartó". A su vez, muchos reconocen que realizan la actividad de "médicos taxi" o "golondrina", que consta en ir realizar un fin de semana de guardia y volver a Mendoza con dólares en el bolsillo a cambio de la mano de obra. Del sector público mendocino y argentino, mejor no hablar: se registran sueldos cada vez más devaluados y las paritarias no alcanzan a cubrir lo que los profesionales piden, entonces el éxodo es una alternativa cada vez más latente.

