Hipersexualización publicitaria: ¿necesidad o exceso?
Uno se pregunta si publicar opiniones al respecto no es una forma más de reconocer el éxito de tal publicidad. Que da que hablar, da que hablar. Y esa es una de sus intenciones. Pero tampoco, podemos privarnos de decir lo que corresponde porque la vía pública es de todos, grandes y chicos. Los afiches en cuestión pueden suscitarnos tres tipos de reflexión. La primera hace a la forma. La segunda al fondo, la tercera a quién se hace responsable.
Vamos a las formas
A primera vista, las imágenes de tono subido, no son lo más apropiado para que se expongan sin restricción ante los niños. Porque si bien la publicidad no va dirigida a ellos, son de todas maneras receptores pasivos como todo transeúnte. ¿Por qué ya no se considera el cuidado de los menores? ¿Por qué se expone a los padres a tener que explicarles lo no les competen por su edad ni su madurez? ¿Por qué se insiste en hipersexualizar a los niños?
Vamos al fondo
Como dijimos, las primeras campañas de esta empresa, sugerentes al principio, año a año se fueron recargando, haciéndose más explícitas y descaradas. El eslogan de ahora invita a “festejar” la primavera con uno mismo. La sexualidad como don y apertura a otro ha quedado encerrada en sí misma. De Eros a Onán. La involución del sexo.
¿Hay alguien allí?
La declaración de principios del código de ética y autorregulación publicitaria afirma: “La publicidad debe respetar los principios de la moral y las buenas costumbres…”(art. 1); en sus disposiciones generales sostiene: “… la publicidad no debe contener expresiones o representaciones visuales o auditivas, ni alusiones impropias que: ofendan la moral o las buenas costumbres prevalecientes en la sociedad…(art. 5); “…debe evitar toda expresión, actitud o insinuación que lesione la intimidad de las personas o pueda causar mortificación a su núcleo familia (art 8). ¿Cuál es el límite entre la libertad y el libertinaje?, Cuando se transgrede lo aceptable ¿Quién se hace responsable?
* Dra. Myriam Mitrece de Ialorenzi, psicologa Social