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Ni pan ni trabajo: ¿qué otros pedidos le hicieron los fieles a San Cayetano?

Miles de fieles se acercaron a la parroquia de San Cayetano para pedir por mejor trabajo y menos pobreza, en medio de la crisis que atraviesa el país.

Los barrios de Liniers y Belgrano se bloquean cada 7 de agosto con la celebración de San Cayetano. Miles de fieles se acercan a los santuarios para pedir al santo que interceda por ellos y obre milagros, principalmente pidiendo pan, salud y trabajo. Junto con la Virgen de Luján, Nuestra Señora de Itatí, Nuestra Señora de San Nicolás y San Expedito, esta fiesta es una de las más convocantes y populares de la Iglesia Católica en el país.

Este año, en un país atravesado por la crisis social y económica, los pedidos no faltaron aunque las cifras oficiales indican que el desempleo está en tasas inferiores a otros períodos de la Argentina. Principalmente, se centraron en que el trabajo sea formal y que el dinero alcance para llegar a fin de mes, consigna que tomó monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires, para su homilía: "El índice de desempleo en el primer trimestre de este año ha sido del 6,9%" señaló y destacó que "no nos queremos conformar; soñamos con más y mejor trabajo para todos".

Video: ¿Por qué van los fieles a San Cayetano

Ya el domingo temprano los fieles se acercaron para poder ingresar al santuario cuando abriera las puertas este día de San Cayetano. Donde los sacerdotes los reciben, acompañan, celebran misas y ofrecen confesiones para el que necesite. Entre ellos, el propio párroco de San Cayetano de Liniers, padre Lucas Arguimbau, quien remarcó a MDZ que "se ve que la gente consigue trabajo, lo que pasa que muchas veces es un trabajo informal, con todas las desventaja que tiene el trabajo informal y, a veces, también lo otro que se percibe es que no alcanza para llegar a fin de mes. Uno tiene que trabajar y además hacer una changa para poder llegar".

Muchos fieles contaron a que hace décadas que se acercan al santuario de San Cayetano. Entre ellos, una feligrés comentó que se acerca para "agradecer por la salud de mi marido" y contó que hace 34 años comenzó a ir cuando tenían que operar a su esposo: "le tenían que sacar unos nódulos y vine a pedir. Cuando fue la operación, habían desaparecido. Eso sí fue realmente un milagro".

Otro de los presentes, que llegó al santuario junto a su esposa, contó que hace 28 años celebra San Cayetano: "Una vez quedé sin trabajo. Mi mamá venía, era devota y me invitó a venir. Yo estaba alejado de la Iglesia y vine a pedir por mi trabajo, así que prometí al otro año volver. Así que bueno, conseguí mi trabajo y al otro año y a partir de ese año no dejé de venir", relató y agregó que viene "más de agradecer que a pedir, a pedir por todos, por todos los argentinos, por nuestra Argentina en este momento tan difícil, donde tanta gente la pasa mal y no tiene trabajo y no tiene un pan en la mesa".

Sacerdotes, ministros y servidores de la parroquia bendijeron y acompañaron a los fieles que se acercaron hasta el santuario de San Cayetano.
(Foto: Analía Melnik/MDZ)

Durante el día, el santuario permanece abierto para los fieles, con celebraciones a cada hora sobre la calle Cuzco, frente a San Cayetano, junto a la estación Liniers, en el corazón del barrio. Así también en Belgrano se celebra en la parroquia que se ubica en Vidal y La Pampa, donde los devotos del santo se acercan para pedir y agradecer. La fiesta, además de ser una celebración religiosa tradicional, constituye también una celebración popular, reuniendo a personas de todas las clases sociales que se congregan.

El duro mensaje de García Cuerva en San Cayetano

Este 7 de agosto monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, presidió la misa en el santuario del barrio porteño de Liniers ante los devotos del santo y en su homilía señaló: "Soñamos con más y mejor trabajo para todos porque no existe peor pobreza que aquella que priva del trabajo y de la dignidad del trabajo a su pueblo".

En su sermón, no olvidó la crisis general actual que atraviesa el país destacó que "le pedimos a San Cayetano un trabajo digno bien remunerado; le pedimos paz para nuestro pueblo atravesado por la violencia de la inseguridad social y económica; la inseguridad de no tener un futuro alentador, ni esperanzas para los hijos y nietos".

Monseñor Jorge Ignacio García Cuerva presidió la celebración de San Cayetano en Liniers.

También agregó que "le pedimos pan, porque, aunque muchos tienen trabajo, no alcanza. Los alimentos, como todo, aumentan y, como decía mi abuelo, 'no hay bolsillo que alcance'. Le pedimos a San Cayetano, mejor pan, porque tampoco nos podemos resignar a que nuestros chicos y familias más pobres vivan a polenta, fideos y arroz". En esa misma línea, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, decidió cerrar citando una canción de Peteco Carabajal y Teresa Parodi: "El que debe responder no ha de ser San Cayetano, los que deben responder están mirando a otro lado".