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El dato sorpresivo de julio que pone en duda si hay "boom" turístico

Las vacaciones de invierno impulsaron el turismo durante julio. Desde el Gobierno nacional destacaron el nivel de actividad como una señal del crecimiento económico. Sin embargo, los datos oficiales muestran que las cifras son similares o peores, en materia de pasajeros y vuelos, que en 2019

El movimiento aéreo de cabotaje de julio está siempre marcado por las vacaciones de invierno. Desde el Gobierno nacional destacaron la actividad turística que se registró en todo el país, durante el mes pasado, como una señal de una mejora económica general.

El permanente bombardeo informativo con los niveles de ocupación hotelera y el movimiento en los aeropuertos apuntalaron la euforia de los funcionarios. Sin embargo, los datos oficiales muestran que el crecimiento respecto a cuatro años atrás no refleja una situación tan favorable.

Según el último informe difundido por el organismo que regula la actividad aerocomercial (ANAC), la cantidad de pasajeros de cabotaje transportados en julio creció sólo un 2,7% en relación con igual mes del 2019, el último año del gobierno anterior y en un mercado con otras reglas de juego. Un crecimiento leve si se tiene en cuenta las distintas condiciones entre ambos períodos.

Es cierto que, en la comparación con julio del 2022, hay una suba de 28%, pero el año pasado todavía el mercado estaba normalizándose de la caída producida por la pandemia. Si se mide en cantidad de vuelos de cabotaje, la comparación es peor ya que en julio último hubo 4% menos servicios que en igual mes del 2019. En ese momento, había una política de “cielos abiertos”, con el incentivo de la llegada de nuevas aerolíneas “low cost”.

Hay distintos factores que explican el nivel de actividad actual para los vuelos internos. Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que este número se alcanza con una fuerte restricción para viajar al exterior.  Con este “cepo” aéreo internacional, la demanda se sobrecarga en el mercado interno.

Como consecuencia de la pandemia y las restricciones que se aplicaron para volar desde 2020, varias aerolíneas dejaron de operar en el país y no regresaron cuando se fue normalizando la situación. Eso provocó que haya menos oferta de vuelos para viajar al exterior. 

Recargos por viajar al exterior

Por la falta de dólares, el Gobierno nacional vino aplicando una serie de recargos sobre el precio de los pasajes que se encarecieron de tal forma que sólo una pequeña parte de la población está en condiciones de pagar. 

El Impuesto “PAÍS” que se aplica sobre la cotización del dólar oficial, sumado a los anticipos de Ganancias y Bienes Personales elevan los costos de los vuelos internacionales a niveles récords. El último “impuestazo” vino de la mano del “dólar Qatar”, que fue denominado de esa forma por la proximidad del Mundial de fútbol, aunque perdura aún hoy.

En el transcurso de estos tres años y medio también se decidió prohibir la venta de pasajes y servicios turísticos al exterior en cuotas de tarjetas de crédito, lo que sacó del mercado muchos consumidores que veían a ese mecanismo como la única forma de acceder a un pasaje aéreo. 

Las líneas aéreas que siguieron operando en el país recién están recomponiendo las frecuencias que tenían hace cuatro año por lo que se agrava la oferta de asientos. 

Hay menos oferta de vuelos para viajar al exterior. 

Por otro lado, el turismo interno está siendo subsidiado, algo que en 2019 no sucedía y el consumo era genuino. En otras palabras, los costos de los viajes de los turistas no eran pagados por todos los argentinos. 

El programa PreViaje que devuelve el 50% del gasto en turismo internos, entre los que incluye a los pasajes aéreos, es un estímulo fuerte para el consumo interno, aunque tiene un costo económico por el impacto fiscal y el requerimiento de emisión monetaria. Si bien en julio no estuvo vigente este programa oficial, en los meses en que rige este subsidio tampoco se registró un crecimiento tan significativo de la actividad respecto al nivel previo a la pandemia.

Debido a la brecha entre el dólar oficial y el “blue”, hay muchos turistas extranjeros que ocupan plazas aéreas dentro del país para recorrer los principales destinos turísticos. En 2019, para esta altura del año, había un sólo tipo de cambio y el país era "caro" para los extranjeros ya que no tenían la posibilidad de aprovechar una brecha entre un dólar oficial y otro "blue".

Esta anormalidad cambiaria es un serio problema para la economía, en general, pero favorece a la actividad turística local, ya que se está subsidiando a los viajeros con un tipo de cambio desdoblado, un costo que pagan todos los argentinos. Por la diferencia entre las cotizaciones, la Argentina está “barata” para los viajeros del exterior. En 2019 regía un tipo de cambio único que no permitía esta ventaja para los pasajeros internacionales.