Balaceras en escuelas de Rosario: preparan un megaoperativo de seguridad para custodiar las elecciones
Los enfrentamientos violentos entre bandas narcocriminales de Rosario están a la orden del día. Prácticamente no se detienen. Los homicidios se dan con mayor frecuencia y más virulencia. En lo que va del 2023 ya superan los 151 casos y durante las últimas 24 horas se produjeron cuatro nuevos asesinatos.
A dicha situación, emparentada por la disputa por el territorio y las enormes cantidad de dinero que genera la droga, se sumó hace algunos años atrás las amenazas, intimidaciones y balaceras contra edificios públicos. Comenzaron con los de la justicia, comisarias, comercios, clubes, parroquias, medios de comunicación y desde hace algunos meses se reiteran en las escuelas de Rosario. Se creía que los colegios sería el límite que las bandas narcos no iban a superar. Error.
Durante el día o la noche, en la semana o durante los fines de semana, los casos comenzaron a reiterarse y la angustia se apoderó de los alumnos, familias y docentes. Cualquier momento es propicio para una balacera y la aparición de carteles o esquelas, siempre mal escritos, con mensajes intimidatorios. Es la forma que acopiaron las bandas: enfrentamientos armados, ajustes de cuentas y mensajes. En muchos casos, digitados desde el interior de los penales desde donde los líderes imparten las indicaciones.
Desde hace tiempo, en el Gobierno provincial y la Justicia, con sus limitaciones vinculadas a recursos humanos y técnicas, siguen de cerca los hechos buscando prevenir ciertas situaciones. Sin embargo, los allanamientos y detenciones muchas veces parecen no ser suficiente.
En este contexto el próximo 16 de julio se realizarán en Santa Fe las elecciones Paso y por esa razón desde el Gobierno están planificando un megaoperativo de seguridad en las escuelas de Rosario. Claramente el objetivo está centrado en evitar cualquier tipo de situación que se pueda generar en la previa o durante el mismo domingo.
Cómo será el operativo de seguridad en las escuelas de Rosario
El ministro de Seguridad de Santa Fe, Claudio Brilloni, encabeza desde hace algunas semanas distintas reuniones operativas para diagramar las acciones a implementarse durante todo el fin de semana. La principal preocupación está puesta en las escuelas de la ciudad de Rosario, donde se producen la mayor cantidad de hechos y ataques. Para dicha situación se está trabajando en custodias especiales.
"Le hemos pedido a las fuerzas federales, sobre todo para las escuelas que han sido baleadas, que lleven adelante un trabajo de complementación, no solamente de tener policías en las escuelas, sino también de recorridas por circuitos, para apoyar con patrullaje dinámico todo el proceso eleccionario y que se lleve adelante todo con normalidad", indicó Brilloni en declaraciones a Aire de Santa Fe.
De acuerdo a las fuentes consultadas por MDZ, se estima que durante el operativo de las elecciones Paso en Santa Fe participarán casi 6000 agentes de la policía en todo el territorio. Mientras que en Rosario 442 locales de votación serán custodiados por 1300 hombres, a los 200 locales de La Capital estarán destinados 600 policías.
Imputaron a cuatro personas por las balaceras
Francisco Riquelme, detenido en la cárcel federal de Ezeiza como jefe de una banda mafiosa que opera en distintos barrios de Rosario, junto a otras tres personas fueron imputados este miércoles. Los fiscales Valeria Haurigot y Franco Carbone los responsabilizaron por las balaceras cometidas contra dos escuelas, una cárcel y dos comisarias.
Los cargos son “intimidación pública agravada por empleo de arma de fuego, amenazas coactivas calificadas por el empleo de armas, por ser anónimas y por tener como propósito la obtención de alguna medida o concesión por parte de miembros de un poder público, abuso de armas, daño agravado por empleo de arma de fuego y calificado por tener como fin impedir el libre ejercicio de la autoridad y por haberse ejecutado contra bienes de uso público y encubrimiento”, según la enumeración de un vocero del Ministerio Público Fiscal.
Según explicaron, los hechos se dieron en un contexto de enfrentamiento entre bandas y el objetivo de los ilícitos fue generar conmoción pública y presionar para obtener ventajas en las requisas a quienes lo visitaban en prisión.

