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Tragedia y dolor: qué debe hacer la Justicia con el niño de 13 años que mató a su amigo

Carlos Parma, docente, investigador y doctor en Derecho Penal, habló sobre el caso que conmueve al país: "Razonablemente no se puede resolver el tema".
El chico se quebró y confesó el crimen Foto: Cámaras de Seguridad
El chico se quebró y confesó el crimen Foto: Cámaras de Seguridad

El caso de Joaquín Sperani, el adolescente de 14 años que fue hallado asesinado en la ciudad cordobesa de Laboulaye presuntamente por otro menor, ha generado una gran conmoción en todo el país, sobre todo por la edad de los protagonistas.

El amigo de la víctima que fue detenido como supuesto culpable de la agresión tiene 13 años y es inimputable. Carlos Parma, docente, investigador y doctor en Derecho Penal - especialista en Justicia penal de menores - habló de este caso en MDZ Radio.

“Es sumamente doloroso, es obvio que estamos frente a un caso excepcional, no tenemos que ver esto como algo que sucede permanentemente, pero se está viendo que la violencia juvenil está buscando un piso más bajo y esto preocupa mucho”, comenzó analizando Parma.

En Según Cómo lo Mires, señaló: “Un chico de 13 años no puede ser detenido, imputado. El Estado poco tiene para con él, algunas cuestiones que pueda tomar tutelar para ubicarlo en tal o cuál lugar, refamiliarizarlo inmediatamente”.

“Hay que pensar que las neuronas a esa edad están en pleno crecimiento y, como se suele decir, son ‘plásticas’ y puede haber mejoramiento. Los centros de agresividad son muy antiguos en el ser humano, están en el sistema límbico, habría que hacer un estudio psíquico importante, no es común para nada que un chico de 13 años tome esa actitud”, detalló.

Además, sostuvo que “lo más conveniente es que se tomen medidas tutelares con estos chicos, pero encerrarlos no funcionaría porque además habría que sortear la convención de derechos internacionales del niño”.

Parma indicó que “la neurociencia te dice que el desarrollo neuronal del joven termina casi a los 30 años”. También expresó que “es muy triste el tema, tocarlo es muy doloroso para todos. Son temas en los que uno se queda sin palabras”.

“No hay una solución, razonablemente no se puede resolver el tema”, agregó. Y cerró: “La solución es más trabajo, más salud, mejor vivienda, mejor educación y más amor en la familia”.