¿Café o mate? Un estudio determinó cuál de las dos bebidas es menos riesgosa para la lactancia
Una investigación científica realizada por especialistas de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet-Inicsa), determinó entre cuatro bebidas, cuál era la menos riesgosa para la lactancia durante el período del puerperio.
El estudio se centró en analizar los factores que contribuyen a mejorar la salud mental de las mujeres lactantes, observando cómo dichas bebidas contribuían al buen estado de ánimo de las mujeres, y en consecuencia, mejoraban la eficacia para la lactancia. La investigación se centró en las bebidas que se consumen con mayor frecuencia. Y reveló que el café tiene “un potencial para aumentar el estrés, el insomnio y los problemas de memoria”. Por el contrario, se comprobó que el mate tuvo el efecto contrario.
Las cuatro bebidas en las que se centró el estudio y contienen cafeína fueron: gaseosas, té, café y mate. La hipótesis inicial era que todas esas infusiones son psicoestimulantes, por sus componentes bioactivos que estimulan el sistema nervioso central, y, por lo tanto, debían regularse durante el embarazo y el puerperio.
Mediante metodologías validadas, se midió entonces con un puntaje cada una de ellas respecto al insomnio, la depresión, los problemas de memoria y la eficacia para la lactancia.
Aumento de su consumo
Un primer abordaje detectó que tanto el consumo de mate como de café habían aumentado durante el aislamiento obligatorio. El primero creció de menos de un litro a casi un litro y medio por día. Mientras que el segundo lo hizo de 32 a 67 mililitros diarios, lo que equivale a una taza pequeña. En ese sentido, se estipuló que el mate es una de las principales fuentes de agua y de antioxidantes en nuestra población, además de ser un agente socializante. El mate además contiene polifenoles, sustancias antioxidantes que favorecen la recuperación de las células ante las demandas metabólicas.
En tanto, el café tuvo un efecto negativo que se tradujo en más insomnio, estrés, depresión y menor efectividad para la lactancia. En menor medida, el té tuvo un potencial similar.
“Hay estudios que destacan las cualidades del café, pero no en la gestación y en la lactancia. Creemos que en ese contexto hay que tener cuidado. No prohibir, si tener cuidado”, advirtieron los científicos.
El objetivo de la investigación
Elio Andrés Soria, investigador de UNC y el Conicet, señaló que lo que se buscó, al contrario de las investigaciones científicas que venían realizándose, fue centrarse en la madre y su salud mental y no en el recién nacido. En especial, destacó los cambios a nivel biológico que se dan después del parto. “El cerebro se reconfigura para prestar atención a las necesidades de la beba o del bebé recién nacido. A nivel social, en medio de ese proceso, la mujer suele volver a trabajar con una enorme demanda socio-productiva”, explicó.
Los especialistas remarcaron además que la mayoría de los controles posnatales son ginecológicos y no evalúan la salud mental de la madre, investigando si durmió bien o si está contenida.
El estudio fue publicado en la revista Human Nutrition and Metabolism, y se realizó encuestando a 619 personas gestantes que tuvieron sus bebés durante las dos primeras olas de Covid-19. La información fue comparada luego con los datos aportados por otras 284 mujeres que dieron a luz antes de la pandemia.

