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Mujeres 5.0: ¿existe la amistad entre el hombre y la mujer en nuestra etapa?

Llega un nuevo Día del Amigo y desde el buen análisis de la Licenciada Daniela Rago, creadora de Mujeres analiza este tema en MDZ que tantos debates nos trae en charlas y reuniones.

¿Existe la amistad entre el hombre y la mujer?. Pero antes de responder podríamos hacernos otros cuestionamientos: ¿Es necesario preguntarnos sobre este tema a esta altura de nuestras vidas? ¿Es fundamental rotular relaciones? ¿Los afectos no son 2+2=4, en realidad la cuenta puede dar 2+2= 5 o 6 o 20?. Los afectos a nuestra edad no los rotulamos, no los encuadramos ni encasillamos. Solo los disfrutamos y valoramos. Porque a esta altura de nuestras vidas, las Mujeres 5.0 al saber qué queremos en general sabemos a quién queremos, como lo queremos y no necesitamos etiquetar esa relación.

Igualmente, es interesante cualquier pregunta que nos hagamos sobre las relaciones, para desmenuzar sus detalles y poder revisar qué relación queremos en nuestras vidas y cuales podemos dejar ir. La amistad: ¿cómo es el vínculo después de los 50? Los 50 es una buena edad. Hemos alcanzado una madurez que muchos jóvenes desearían para sí mismos. Otros pensarán que, al pasar el medio siglo, han perdido juventud y energía. Lo que está claro es que no podemos volver hacia atrás y le damos otra importancia al cuidado de nuestra salud y disfrutar de la mejor manera de las posibilidades y oportunidades que tengamos; todo ello, con independencia de nuestro año de nacimiento.

Analicemos por un momento como son los vínculos con nuestros pares, como es la relación entre amigas 5.0 que viven los mismos cambios pero desde distintos lugares y circunstancias. Algunas no lograron desarrollarse como querían, otras no removieron sus deseos, otras viven en constantes cambios, nuevos amores, nuevos caminos…pero cuando son amigas verdaderas ni los cambios ni los años pueden romper esa relación. Borges decía que lo importante de la amistad es que aunque uno deje de verse con su amiga/o por años el reencuentro será siempre como si fuera ayer. En cambio una relación de pareja necesita de la continuidad, de lo cotidiano. Aquí ya vamos viendo algunas diferencias entre amistad y pareja.

Hay quienes sostienen que las grandes amistades son esas que se forjan en la adolescencia.

Ahora bien, especialmente a partir de los 50 años en adelante es posible que podamos vernos ante el reto de hacer nuevas amistades. ¿Por qué? Muy sencillo, a veces tiene que ver con la salida de nuestros hijos del hogar, con el cambio de rutinas, con la jubilación, con una mudanza o cambios de hogar o con cambios que tienen más que ver con la pareja: divorcio, viudez… La cuestión, es que sea como sea, debemos salir de nuestra casa y lanzarnos al mundo, pues las relaciones sociales son imprescindibles para sentirnos bien y tener cierta calidad de vida. Hay quienes sostienen que las grandes amistades son esas que se forjan en la adolescencia.

Están los que aseguran que sus "amigos de toda la vida" son aquellos en los que, de verdad, pueden confiar. "¡Nos conocemos desde el jardín de infantes!", "íbamos a la colonia juntos" o "era mi compañera de banco durante toda la secundaria" son algunas de las frases que usamos para presentar a esa persona que queremos tanto y que, desde hace tanto tiempo, es nuestra mejor amiga. Pero el paso del tiempo reduce la cantidad de esas amistades incondicionales con las que solíamos compartir todo. Si bien al terminar el secundario podemos llegar a tener hasta veinte grandes amigos, al final de la universidad quedarán cuatro o cinco. Las circunstancias te van separando, algunos se mudan, se van a vivir afuera, se pegan demasiado a los amigos de su pareja, otros tienen hijos y las cosas empiezan a cambiar.

De repente, te das cuenta de que a tu gran amiga (esa que pensás elegir como testigo de casamiento) no la ves hace cuatro meses y ya no sabés ni lo que piensa. Lo cierto es que al modificarse las prioridades y los horarios, las personas tienden a interactuar menos. Pero así como empiezan a diluirse algunos vínculos deberían comenzar otros. Encontrarse con una nueva amiga del alma con quien compartir la vida, descubrir personas con las que compartís valores e intereses. Y acá surge el debate: ¿es posible hacerse amigos del alma después de los 50? Es verdad que en esta nueva etapa en la que las responsabilidades cambian y los deseos son distintos, las relaciones y los vínculos con los otros se transforman, se nutren o se rompen.

Hay quienes sostienen que el tiempo es la condición para que se consolide una amistad y, según esta teoría, al hacerse amigos "de grandes" el vínculo alcanzaría profundidad (esa que tienen los mejores amigos) recién a los 40 o a los 50. Por otro lado, a partir de los 50, la gente se vuelve más selectiva y no soporta a los egocéntricos, ni a aquellos que sólo se dedican a contar sus problemas. La escala de valores está asentada y tenés claro con quién querés compartir tu vida y a quiénes preferís evitar. No importa el género de esa amistad, importa el compañerismo y la cercanía de vivencias, entre muchas cosas. La amistad que establecemos a partir de esa edad tiene una gran intensidad basada mayormente en los intereses o etapas en común: la jubilación, la soltería, compartir una nueva carrera o un nuevo proyecto laboral, la posibilidad de viajar o salir con mayor libertad, tanto económicamente como personal.

Hay quienes sostienen que el tiempo es la condición para que se consolide una amistad.

Por otra parte, a partir de los 5.0 el tiempo ya no es tan tirano y, a podemos buscar y elegir nuevas actividades recreativas, nuevos grupos de pertenencia que nos unen por otros tipos de lazos e intereses. Muchas veces nos vemos en situación de elegir más selectivamente con quién compartir nuestro tiempo, puesto que la vida social es ahora un aspecto muy de nuestra actividad cotidiana. En esta etapa solemos tener más claro quiénes somos, qué queremos, hacia dónde vamos. No siempre las amistades de toda la vida "sobreviven" a la definición de cómo cada uno quiere vivir su vida. A veces, los caminos se separan y uno se siente mucho más próximo y comprendido por una amiga "nueva" que por una "de siempre".

Es habitual que esto genere ciertos roces o dificultades para integrar amigos y amigas de diferentes ámbitos. No obstante, es importante que cada uno conserve su lugar: ese es el valor de la amistad. Dicho todo esto y encuadrando la definición de amistad para una Mujer 5.0:

  • ¿Ahora sí podemos preguntarnos si existe la amistad entre el hombre y la mujer?
  • ¿Puede darse o no?
  • ¿Se da una amistad sana y legítima entre el hombre y una mujer 5.0?
  • ¿Qué es la amistad?
  • ¿Qué es una pareja?
  • La amistad con derechos, ¿es amistad?
  • ¿Qué hay más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo? Cicerón

Preguntas que nos traen más dudas que certezas, pero que igual, nos marca que la necesidad de encuadrar las relaciones no es lo importante. Lo que nos merece una mirada, un análisis es que esa “amistad” entre el hombre y una Mujer 5.0 sea la establecida entre ellos dos, una amistad esperable o no, pero siempre dada desde la confianza, el entendimiento del otro más allá de las palabras. Una amistad que abrace, que cuide, que esté cuando estamos en nuestra peor versión. La amistad con un hombre nos consuela y acompaña desde otro lugar. Hay mujeres que se llevan mejor con los hombres que con las mujeres, que forman más lazos de amistad con hombres que con mujeres. Y esto se da por una simple conexión emocional que no tiene por qué implicar una relación física ni desde el deseo sexual.

Daniela Rago y su libro.

Solo se necesita compartir intereses en común como ser una vida similar y entrelazada por vivencias compartidas, intereses específicos, deportes, puede ser por afinidad solo en el pensamiento. En algunos casos las mujeres eligen la amistad con el hombre porque sienten que no hay competencia femenina en la relación, que los hombres son más directos o no se hacen tanto drama por las circunstancias y las hace sentir más cómodas, únicas y más escuchadas. En general los hombres son más pragmáticos, menos rencorosos, poseen una lealtad inquebrantable y se dejan llevar menos por las emociones.

El tema no es si es mejor un hombre que una mujer para la amistad. El tema aquí es que la amistad entre hombre y mujer es totalmente posible, liberadora, gratificante y no pasa por los tensión ni intención sexual. Lo que importa es lo reconfortante y
constructiva que puede llegar a ser la relación entre ambos. Si tuviéramos que dar una respuesta por sí o por no, el enfoque no lo pondríamos en la respuesta…lo pondríamos en la relación en sí. En el abrazo tierno que puedan darse entre ellos, en el encuentro cariñoso de ambos seres, desde la risa compartida, desde el amor puro de dos seres humanos que se gratifican desde la compañía y desde las confidencias mutuas.

La amistad verdadera trasciende las barreras de género, y esto es fundamental para responder la pregunta que hoy nos lude, en el caso de la amistad entre hombre y mujer. Y atención, a veces, estas amistades se vuelven tan fuertes que pueden llegar a
ser confundidas con relaciones románticas. Estas tipo de relaciones está colmada de risas, aventuras, complicidades y momentos inolvidables.

La amistad no tiene género, solo tiene amor y respeto. "No importa si somos hombre o mujer, lo importante es el vínculo que nos une como amigos". "La verdadera amistad derriba los muros de los prejuicios y las diferencias". La amistad entre el hombre y la mujer 5.0 es una obra de arte, una relación pura, madura y desde la sabiduría que los une. Si pueden tener una relación así, celebren la vida, la amistad es una de las relaciones más preciadas para nuestra felicidad y completud como seres humanos. Sin rótulos, ni limitaciones. Un amigo es alguien que te da total libertad para ser tú mismo. Jim Morrison.

Daniela Rago, creadora de Mujeres 5.0

* Lic, Daniela Rago, licenciada de Psicopedagogía, RRPP, Creadora de Mujeres 5.0

Twitter: @Mujeres50

Instagram: @DanielaRago4