Las cadenas de supermercados y la confusión con el etiquetado frontal
La Ley de etiquetado frontal, que entró en vigencia hace unos meses, promueve la alimentación saludable a través de avisos en los envases de distintos productos. Algunas cadenas de supermercados, como Coto o Carrefour, no terminaron de aplicar la ley, teniendo en cuenta que hay diferencia entre los mismos productos de acuerdo a la línea que tienen los propios mercados y la competencia, es decir, otras marcas renombradas.
Veamos algunos ejemplos que surgen de un relevamiento propio. Las hamburguesas congeladas marca “Coto” tienen las etiquetas que advierten de sus excesos en la parte de atrás del producto, acción que no coincide con una de las premisas de la ley que expresa: “Los alimentos y bebidas analcohólicas envasados y comercializados con nutrientes críticos y valor energético superiores a los valores establecidos en esta ley deben incluir en la cara principal un sello de advertencia indeleble por cada nutriente crítico en exceso, según corresponda”.
Las empresas alegan que los cambios no se llevaron a cabo porque "todavía cuentan con el plazo legal" establecido por la norma para la readecuación de etiquetas y packaging.
Además de este mecanismo, el relevamiento de MDZ determinó que hay productos de la línea propia de los supermercados que no tienen ninguna etiqueta frontal, en comparación a los mismos alimentos de otras marcas, que llegan a tener dos o tres sellos que indican “ exceso en grasas saturadas”, “exceso en sodio” y “exceso en calorías”.
Esta situación de aparente irregularidad puede darse como consecuencia, en rigor, de las salvedades que negociaron las empresas para tener más tiempo de adecuación sobre la medida. Muchas de ellas solicitaron que se permita agotar el stock de los productos a pesar de que estos no tengan las etiquetas correspondientes.
Sin embargo, falta un mes para que finalice el plazo de adecuación para las pymes, por ejemplo. Es decir que ya deberían estar circulando casi todos los productos con los octógonos blancos y negros.
Otro ejemplo del sistema que utilizan estas cadenas para aumentar su oferta es el de las llamadas comúnmente “galletitas de agua”. Mientras que marcas como Bagley tienen tres etiquetas, Carrefour solo le puso al producto de su línea “exceso en sodio”.
Algo parecido también ocurre con las vainillas. Las elaboradas por Coto no tienen ninguna etiqueta, mientras que las Bimbo tienen “exceso en azúcares” y “exceso en calorías”.
A pesar de que pueden tener distintos valores en su información nutricional y estar hechas por diversas cantidades de ingredientes, es extraño que dos productos iguales tengan tanta diferencia de sellos.
Retomando los productos congelados, las hamburguesas “Carrefour” no tienen etiquetas frontales, mientras que las elaboradas por Swift tienen tres: “exceso en grasas totales”, “exceso en grasas saturadas” y “exceso en sodio”.
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