La encuesta que muestra el derrumbe del poder adquisitivo de los argentinos
Con una inflación que no puede contenerse y salarios que se ajustan por debajo del aumento real del costo de vida, el poder adquisitivo de la población viene perdiendo la carrera en los últimos años. Eso se refleja en la caída del consumo en muchos sectores y cambios de hábitos a la hora de hacer las compras.
Está claro que hay un porcentaje de la sociedad que aún logra mantener el nivel de vida y es el que permite ver rubros con alto nivel de actividad como el turismo, la gastronomía y la recreación. Sin embargo, la cantidad de personas que no siente el impacto de la crisis es un número relativamente bajo respecto a la población en general.
Además, la alta inflación incentiva a incrementar los gastos en detrimento del ahorro. Los pesos se devalúan en las manos y las alternativas de inversión son escasas en momentos de tanta confusión. Es por eso que ese termómetro puede ofrecer un dato engañoso en relación con lo que sucede de forma generalizada.
Una encuesta realizada por la consultora Youniversal, especializada en investigación de mercados y tendencias, revela un cambio drástico en el consumo y fija una serie de pautas de comportamiento económico que están adoptando los argentinos en las actuales condiciones.
Según Ximena Díaz Alarcón, Cofundadora y CEO de Youniversal, "en Argentina, los consumidores hemos desarrollado verdaderos superpoderes de supervivencia' para sentir que tenemos cierto control sobre nuestras circunstancias de consumo en medio de la incertidumbre".
Entre los resultados de este estudio se destacan los siguientes puntos:
- Priorizar lo concreto sobre un ahorro abstracto: Muchos optan por "ahorrar consumiendo" bienes duraderos en lugar de reservar o invertir. “De acuerdo a una encuesta que hemos realizado, el 82% de los consumidores manifiesta que la inflación es su principal preocupación, y el 67% cree que su poder adquisitivo ha disminuido en relación con la inflación”, afirma Díaz Alarcón.
- Búsqueda de descuentos: Se observa un aumento en las compras frecuentes y de menor tamaño y monto, así como un mayor interés en la compra en mayoristas y ferias. El uso de promociones y cuotas también ha ganado popularidad. Los resultados de la encuesta de Yo universal reflejan que el 83% de los encuestados tuvo que realizar ajustes en sus hábitos de compra. Es decir, que sólo el 17% de la población mantiene su nivel de vida de años atrás.
- Mayor disposición a comprar segundas marcas: También a elegir marcas propias de supermercado, buscando la mejor relación calidad-precio. “No se trata solo del precio, sino de la funcionalidad y satisfacción que ofrece el producto. Los consumidores prueban primero en categorías que perciben como de "menor riesgo" y, si están satisfechos, continúan comprando”, explica la especialista. Esto ha permitido que marcas menos conocidas ganen presencia en los hogares argentinos
- Lo recortable vs. lo indispensable: “Los consumidores argentinos recalculan y evalúan sus prioridades mes a mes, e incluso semana a semana, especialmente en los estratos socioeconómicos más bajos. Ajustan sus compras y consumos para optimizar sus presupuestos, dejando en "stand-by los recortables prescindibles". Se trata de un enfoque estratégico para enfrentar la incertidumbre económica y maximizar el valor de cada peso gastado
- "El placer como vitamina" es la última tendencia identificada por Youniversal. Los consumidores argentinos encuentran consuelo y control en su pequeña "burbuja" de familia, amigos y los momentos que comparten juntos. Buscan momentos placenteros que los revivan y re-energicen. “Esta búsqueda de placer no se trata de frivolidad, sino de una necesidad emocional profunda. Un gusto, un mimo, un permiso se convierten en elementos indispensables para su bienestar y defensa emocional en medio de las adversidades”, afirma la especialista.

